Confidencial, 20 de agosto 2020
En ascenso de la curva de contagios, el Minsa admitió 25 casos, pero en realidad ya había 2278, es decir que solo reportó el 1.20% y ocultó el 98.90%
Desde el principio de la pandemia, semana a semana, el Ministerio de Salud (Minsa) ha ocultado entre el 64% y el 98% de los casos positivos de covid-19 en Nicaragua, según los resultados de las pruebas para detectar el contagio de coronavirus, reveladas en un conjunto de bases de datos filtradas por el grupo “Anonymous” tras un “hackeo” a la página oficial del Minsa, y analizadas por el exdirector de epidemiología, Álvaro Ramírez, en comparación con los reportes oficiales de cada semana, recopilados por CONFIDENCIAL.
Así, mientras el Minsa admitía 16 casos a principios de mayo, en realidad habría 1332 pruebas que confirmaban casos de covid-19, es decir, un 98.80% más. Y, a la semana siguiente, cuando el número oficial del Minsa incrementó a 25 casos confirmados, la cifra real de contagios correspondería a 2278, es decir que solo reportó el 1.20% de los casos y ocultó el 98.90%.


Al doctor Álvaro Ramírez no le sorprende el ocultamiento de los datos en el Minsa, pero cuestiona “el hecho de que esta información estaba ahí, que llegaba todos los días a la presidencia, y que por cualquier razón, que no la vamos a entender fácilmente, ellos (Daniel Ortega y Rosario Murillo) decidieron mentir a la población, y cambiar los datos, y poner datos diferentes”, es decir que “premeditadamente” se ordenó al Minsa reportar una cifra inferior, dijo al comentar los hallazgos de su análisis en una entrevista en el programa Esta Noche, con el periodista Carlos F. Chamorro.
La base de datos filtrada contiene los resultados de 17 249 pruebas de Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) que procesó el Centro Nacional de Diagnóstico y Referencia (CNDR) entre el 28 de febrero y el 24 de julio de 2020, de las cuales 7582 dieron negativo y 9683 resultaron positivas.
El doctor Jorge Iván Miranda, neumólogo en dos hospitales privados de Nicaragua, estima que los datos filtrados son “nada más la punta del iceberg, pero da mucha información importante que nos hubiese gustado tenerla en los días aciagos, donde estábamos topados de pacientes”, en relación a las últimas semanas de mayo y las primeras de junio, cuando los hospitales estuvieron saturados y se acabaron las camas para recibir a pacientes con covid-19.
Estos datos “revelan un alto índice de positividad, o sea, obsceno”, que asciende hasta el 56% de casos confirmados según las pruebas realizadas, sostiene el neumólogo.
Minsa ocultó datos desde el inicio de la pandemia
Dos semanas después de que se reportó oficialmente el primer caso, las autoridades sanitarias únicamente informaron la existencia de dos casos positivos, cuando en realidad ya habría 19 personas infectadas y se les había realizado la prueba PCR a 84 nicaragüenses.
Asimismo, cuando el 19 de mayo el Minsa elevó la cantidad de contagios de 25 a 279, iniciando así el inocultable ascenso de la curva de contagios, en realidad el país ya tenía 3050 casos positivos y las autoridades sanitarias habían realizado 6100 pruebas. Hasta la fecha, el Gobierno continúa sin rendir cuenta de manera oficial sobre las pruebas, aunque ha recibido 31 000 pruebas PCR donadas por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y Rusia y 10 000 pruebas rápidas de parte del Gobierno de Taiwán.
Las autoridades de la Organización Panamericana de la Salud —que ya fueron informadas sobre los hallazgos de esta filtración de bases de datos— se han mostrado preocupadas porque Nicaragua es el único país del continente que no revela los datos de las pruebas y que además tiene fuertes cuestionamientos sobre la veracidad de la información que comparte.
Y aún si el Gobierno ha realizado más de 17 000 pruebas, Nicaragua continúa muy atrás del número de test que se han realizado en Centroamérica, pues El Salvador, Panamá y Guatemala han hecho más de 200 000 test y Honduras y Costa Rica ya superan las 120 000 pruebas.

Esto ha provocado que nuestro país tenga el porcentaje más alto de resultados positivos respecto a las pruebas realizadas, pues de las 17 264 pruebas realizadas, el 56% han resultado positivas. El doctor Ramírez explica que esta particularidad ocurre porque las pruebas son hechas solo a personas que fueron hospitalizadas o que presentan síntomas de la enfermedad.
Miranda agrega que la OMS recomienda a los países que el índice de positividad debe ser del 10%, pero según los datos de la filtración Nicaragua ronda el 56%. “Eso te habla de una mala definición de casos, de un pobre seguimiento, de que no se rastrean los casos, y de que hacés muy poquitas pruebas para poder prevenir o cortar el contagio, o aplanar la curva”, alerta.
El neumólogo contrasta que la razón de la diferencia entre el número de pruebas de los demás países de la región centroamérica y Nicaragua es “la intención y la voluntad política del tipo de intervención”, pues mientras países como El Salvador, Panamá o Costa Rica están tratando de detectar casos asintomáticos y casos con síntomas leves, considera que en Nicaragua se limitan a la confirmación de casos altamente sospechosos, “ya que tienen dificultad respiratoria, fiebre, tos seca” y eso de “muy poco espacio a la duda”.
“La voluntad de hacer estas pruebas (en Nicaragua) no está con la intención de detectar la circulación comunitaria, o con la intención de hacer pruebas de tamizaje en las comunidades para detectar asintomáticos y cortar la circulación comunitaria del virus, esto está simplemente como un ejercicio que están haciendo de cara a la definición de casos y de cara a un seguimiento clínico, que es muy restringido, y que realmente no responde a una política de prevención de una emergencia de salud pública de importancia internacional”, advierte el especialista.