La Prensa 21/10/2020
Estadísticas oficiales revelan que las importaciones de automotores hasta agosto de este año mejoraron con respecto al 2019, pero siguen estando muy por debajo del movimiento económico que generaba el sector antes de la crisis sociopolítica.
Entre enero y agosto de este año, Nicaragua cerró con una reducción acumulada en las importaciones de vehículos del 50 por ciento, con respecto a igual período del año 2017, revelan datos del Banco Central de Nicaragua (BCN), en el informe de Comercio Exterior publicado este lunes, el cual no se actualizaba desde abril del año pasado.
Sin embargo, si se compara las importaciones de vehículo de este año con el 2018, la caída es del 30.85 por ciento, la contracción es pronunciada debido a que en el primer trimestre del 2018 las importaciones tenían un comportamiento similar al 2017.
De manera global el informe del BCN indica que las importaciones de equipos de transporte crecieron un 13 por ciento en comparación con el 2019. No obstante, no se puede ver desglosado porque el máximo emisor decidió esconder las estadísticas anteriores.
Una fuente del sector que prefirió no ser citada sostuvo que este año las ventas de automotores han estado mejor que el año pasado, pese a la pandemia.
“Vamos mejor que el año pasado”, dijo la fuente que estima un crecimiento del 10 por ciento, aunque “no es consuelo, simplemente estamos menos mal realmente, recordá que llevamos dos años de caídas del 40 por ciento”.
Actualmente, el sector está vendiendo entre 350 y 400 unidades de vehículos al mes, cuando antes de la crisis sociopolítica vendía dos mil.
Menos demanda de vehículos sedán y motocicletas
La problemática que enfrenta el sector se ve reflejada en las importaciones. Por ejemplo, los vehículos tipo sedán, que eran los más vendidos, sufrieron una caída en las importaciones del 65.16 por ciento si se compara la compra que se hizo entre enero y agosto de este año, con respecto al mismo período del 2017. Eso significó 51.49 millones de dólares menos en la importación de este tipo de vehículo. Pero si se compara con el 2018, la merma es del 45 por ciento.
De igual forma, las importaciones de camionetas, los camiones y microbuses tuvieron una reducción del 56 por ciento, que en números absolutos significa 55.3 millones de dólares.

Asimismo las motocicletas, otro de los medios de transporte más vendidos en Nicaragua, tuvieron una caída del 32.01 por ciento; comparando agosto 2020 con agosto 2017, esa contracción significó 10.5 millones de dólares.
El sector automotor fue uno de los más afectados por la aguda recesión económica y este año, cuando se esperaba un mejor desempeño, también se vio golpeado por la pandemia del Covid-19.
En la actualidad, el sector ha sobrevivido gracias a los talleres de servicio.
Aun así las importaciones de partes y repuestos de automóviles también se han contraído. Los números del informe de Comercio Exterior revelan que hasta agosto se compró en repuestos 16.07 millones de dólares, mientras que para la misma fecha del 2017 se había importado el equivalente a 25.04 millones de dólares.
A esto se suma que para hacerle frente a la situación, muchas de las empresas tomaron la decisión de cerrar la mayoría de las sucursales y quedarse solo con la sede principal.
Proyección en la región
En Centroamérica se pronostica que cuando las economías comiencen a flexibilizar las medidas que se han tomado para evitar la propagación del Covid-19, las ventas de vehículos se contraerán cerca de 45 por ciento.
A nivel mundial el sector se ha visto afectado por la contracción de la economía, que se ha puesto de rodillas ante la pandemia del nuevo coronavirus, que hasta la fecha no se ha logrado controlar y sigue generando restricciones.
Crédito para vehículos
Aunque después de la crisis del 2018 el crédito fue restringido para el sector, poco a poco se ha ido abriendo el grifo. Las condiciones son estrictas y ahora muy pocas personas pueden acceder a este tipo de financiamiento.
Estamos hablando de tasas de interés hasta del 14 por ciento y primas del 30 por ciento del valor del vehículo.
Adicionalmente, como consecuencia de los problemas que enfrentan muchas personas para seguir pagando los vehículos que compraron al crédito, el precio de los usados ha disminuido considerablemente; en el caso de los nuevos, todos los modelos de este año que queden en inventario valdrán menos y las empresas tendrán que liquidarlos o asumir las pérdidas.