La Prensa 30/11/2020

Con las trabas que ha impuesto el régimen de Daniel Ortega para ingresar al país, como los estrictos requisitos sanitarios frente al Covid-19 y el alto costo que eso representa, diferentes cámaras turísticas perdieron cualquier tipo de esperanza de que al cierre de año – con las fiestas de navidad y fin de año – esta industria pudiera reponerse, después de cargar con tres años de crisis, enmarcados por las protestas de 2018 y la actual pandemia.

Representantes de dos cámaras turísticas fueron enfáticos al referir que no están contando con el ingreso de turistas internacional al cierre de año, pese a que diciembre es el mejor mes para el sector, puesto que connacionales y extranjeros acostumbran visitar a sus familiares o amigos en temporada navideña y fin de año.

«La pandemia vino a darle una estocada en el corazón a la industria turística siendo la más afectada. El turismo regional, que significa 8 de cada 10 turistas para Nicaragua, pues igual, no existen las posibilidades de que en diciembre vengan personas provenientes de Centroamérica, porque tampoco hay conectividad terrestre. Costa Rica abrió fronteras solo para sus ciudadanos y residentes», manifestó Leonardo Torres, presidente de la Cámara Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa Turística (Cantur).

En 2019, solo en diciembre ingresaron al país más de 57 mil personas provenientes de Costa Rica. Para este año, dice Torres, cuando mucho se podría esperar un 30 por ciento de esa cantidad, y eso que algunos pueden estar motivados por ingresar por puntos ciegos, por los problemas que puede tener la persona para retornar a Costa Rica. «Eso nos reduce la posibilidad de que venga gente».

Si bien la industria turística desde el 2018 ha venido en decadencia, este año las proyecciones son más drásticas. De generar más de 500 millones de dólares en el 2019, este año se proyecta cerrar en 250 millones «y sintámonos agradecidos como industria turística porque prácticamente hemos estado golpeados todo el año», expresó Torres.

Apuestan al turismo nacional 

Torres señaló que frente a este dramático escenario, donde la industria no da señales de recuperación, están apostando a explotar el turismo nacional, que con la llegada de las fiestas navideñas y fin de año suele presentar cierto dinamismo tras el pago de aguinaldo, que representa una circulación de 10,700 millones de córdobas, créditos bancarios y remesas que representan un importante ingreso mayor a los 300 millones de dólares.

Aseguró que los hoteles están conscientes de la situación y ahora están concentrados en atraer a los consumidores nacionales, que en su mayoría suele salir a distraerse los fines de semana. El empresario prevé que con ello se incremente en un 10 por ciento la ocupación hotelera.

«Lo que está empujando la industria es la gastronomía, bares y restaurantes, hoteles de sitios atractivos turísticos, ahí sí estamos viendo un ligero incremento, más o menos puede andar en un 15 o 18 por ciento, producto que la gente está saliendo más a estos lugares, por lo que vamos a tener cierto dinamismo.

Al respecto Lucy Valenti, presidenta de la Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua (Canatur) señaló que si bien están esperanzados en el turismo interno, la expectativa en cuanto a este sector no son altas, pues considera que el turismo local «no opera igual». Por ejemplo, el extranjero hace con anticipación la reserva en hoteles, mientras el nacional lo hace hasta el último momento

«Los hoteleros de sitios de atractivos turísticos para el cierre de año tienen una expectativa de entre un 5 y 10% de ocupación, según hemos hecho consultas y realmente como se depende del turismo interno lo que esperamos es que hay algo de dinamismo», manifestó Valenti.Según el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), publicado por el Banco  Central de Nicaragua (BCN)  en octubre pasado, los servicios de hoteles y restaurantes disminuyeron 50.9 por ciento en agosto, lo que ocasionó que en términos acumulados (enero- agosto) el sector cerrara con un desplome de 29.1 por ciento. Este resultado estuvo asociado al menor número de visitantes provenientes del exterior.

«Desde el año pasado estamos en crisis y de las proyecciones lo que sí te puedo decir es que en el 2019 hubo un incremento aproximadamente de un 8% con respecto al 2018, a partir de octubre hasta diciembre del 2019, pero para este año no tenemos expectativas de que vaya haber turismo internacional. Se está apostando en el turismo interno», aseguró la presidenta de Canatur.

Pero mientras el régimen de Ortega continúe en disputa con las aerolíneas, no llegarán turistas a Nicaragua y las cámaras deberán que conformarse con el consumo que generan los nacionales. Por ahora solo Avianca está operando en Nicaragua, tras el anuncio de varias aerolíneas que postergaron sus vuelos hasta diciembre.