La Prensa 30/11/2020

e escogieran, pero este primer intento fue cancelado por el régimen. Luego la presión de la empresa privada, comunidad internacional y resistencia de los opositores obligó a los dictadores a negociar en el Incae en febrero de 2019, pero suspendieron la iniciativa en mayo y finalmente la cancelaron tres meses después.

Para analistas políticos y opositores todo este tiempo de supuesta negociación le sirvió a Ortega para organizarse y lanzar una oleada de muerte, represión, encarcelamiento y asedio contra quienes se habían atrevido a alzar su voz contra sus abusos. Consideran que el dictador nunca ha querido negociar y está aferrado al poder.

 “Estaríamos dispuestos a hacer la mediación con tal que las partes se pongan de acuerdo, luego miraríamos que decide la Conferencia Episcopal, pero las partes deben llegar con la voluntad de ceder un poco. Pasa como cuando hay pleitos en las familias entre los esposos y las esposas, todos tienen que dar su brazo a torcer en algún momento, tiene que haber voluntad, capacidad de escucha, no solamente imponer, el diálogo es eso. El Papa ha insistido muchísimo y la Iglesia siempre promueve el diálogo, pero un diálogo en el cual se escuche. El Papa dice: ´hay que escuchar hasta que deje de hablar el otro y no cortarlo´, porque si lo cortamos ya no es diálogo”, adelantó el cardenal.

Partidos políticos niegan diálogo

Saturnino Cerrato, presidente del Partido Restauración Democrática (PRD), se sumó a Brenes y negó que exista el supuesto diálogo. “Para mí son rumores porque siendo yo el presidente del PRD no me han convocado ni me doy cuenta de eso ahorita. No ha habido acercamiento de diálogo del Gobierno con nosotros”.

Kitty Monterrey, presidenta nacional del Partido Ciudadanos por la Libertad (CxL), desmintió los rumores acerca del supuesto diálogo diciendo que “no he sido citada a ninguna reunión al Consejo Supremo Electoral y menos aún en la Secretaría del Frente Sandinista de Liberación Nacional”.

Brenes considera que las dos iniciativas de diálogo anteriores entre opositores y el Gobierno fracasaron porque ninguno de los bandos cedió y había mucho protagonismo en el ambiente. No obstante, afirma que se necesita abrir este espacio de entendimiento. Dejó claro que la Iglesia Católica no tiene ningún interés político al servir como mediadora.

 “Yo creo que el diálogo es lo más importante para solucionar los problemas, en un diálogo tiene que haber apertura, alguien que da, alguien que afloja, uno pide, el otro da, pero no solamente exigencias… nosotros en ningún momento actuamos de manera parcializada, nosotros quisimos dar un servicio para evitar más conflictos y más muertes”, finalizó el religioso.