La Prensa 03/12/2020
El régimen de Daniel Ortega planea buscar unos 200 millones de dólares adicionales a los millonarios fondos que ya consiguió con los organismos multilaterales para impulsar a partir del próximo año el proceso de reconstrucción de las zonas afectadas por los huracanes Iota y Eta, informó este miércoles el titular del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta a medios oficialistas.
Asimismo, el Gobierno espera obtener cerca de 20 millones de dólares adicionales en concepto de pago por seguro por daños de desastres naturales del Fondo de Facilidad de Seguros contra Riesgos Catastróficos en el Caribe (CCRIF, por sus siglas en inglés) por el huracán Iota, los que se vendrán a sumar los 10.7 millones de dólares que recibió por Eta.
En declaraciones a medios oficialistas, Acosta afirmó que estos recursos globales, que esperan alcancen inicialmente unos 4,000 millones de córdobas, sean incorporados el próximo año en el Presupuesto General de la República 2021, lo que permitirá un aumento del monto destinado para gasto de inversión. Además advirtió que el proceso de reconstrucción será en fase y a plazo. Luego se hará una reforma presupuestaria para incorporar más dinero.
El Gobierno planea endeudarse principalmente con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), cuyos préstamos suelen ser más caros. Con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) está buscando 35 millones de dólares de un fondo contingente ante impacto catastrófico y con el Banco Mundial otros 51 millones de dólares, que incluye 11 millones de un sistema de emergencia.
Es decir que de los 200 millones que el Gobierno pretende conseguir de los multilaterales, solo 86 millones de dólares provendrán del BID y BM, que suelen prestar en condiciones más concesionales, es decir más baratos.
“Vamos a iniciar una gestión con el BCIE, esto lo hacemos en conjunto con Centroamérica, para atender la reparación y reconstrucción por los daños provocados por los huracanes. En las próximas semanas habrán proyectos aprobados, pero en enero y febrero vamos a seguir con las gestiones hasta alcanzar cerca de 200 millones de dólares”, dijo Acosta.
Estos recursos se vendrían a sumar a los 443 millones de dólares que dio el BCIE, el Fondo Verde por 115 millones de dólares y los 185.3 millones del Fondo Monetario Internacional, todo esto principalmente para el Covid-19, particularmente para la reactivación económica.
El argumento de Ortega
La apuesta del Gobierno es que el discurso de que los responsables del impacto del cambio climático en los países empobrecidos recae sobre los países industrializados y por tanto debe haber justicia climática cale a nivel mundial y eso permita traer mayores recursos a Nicaragua.
“En el 2021 vamos a movilizar recursos importantes para iniciar el tema de restauración, reparación, estabilización e iniciar una fase de reconstrucción fuerte”, afirmó Acosta, que aclaró que el proceso se hará en fase porque no se puede impulsar la reconstrucción en un solo año.
Esto explicaría entonces porque la estimación del titular de Hacienda está lejos de los 742 millones de dólares que el Gobierno había estimado en necesidad de financiamiento por los daños ocasionados por Iota y Eta.
El funcionario descartó que los daños de los huracanes alteren significativamente las proyecciones de reducción de la economía este año, que Acosta dice que será cerca del tres por ciento y bien cuatro por ciento, pero el Banco Central la sitúa en 4.5 por ciento.
Pero de lo que sí está seguro el funcionario es que Nicaragua será de la economía que menos perderá por impacto del Covid-19 y que va a estar más cerca de las proyecciones que han asumido como Gobierno y se alejarán las proyecciones hechas por los organismos financieros internacionales.
Lo se percibe en las calles, según Acosta
Incluso Acosta afirma que lo que se percibe en las calles las expectativas son mejores que las que tiene el Gobierno y eso apuntaría a que el 2021 va a «ser un muy buen año».
¿En qué escenario fundamenta el Gobierno su optimismo? En el comportamiento de las exportaciones tradicionales, es decir sin incluir zona franca, que esperaría cierre con más de seis por ciento de alza. En el caso del régimen especial, esperan que estas solamente se reduzcan cerca del diez por ciento, luego que en los meses recientes mostraran signos de rápida salida del atolladero.
Y pese a que la Asociación Nicaragüense de Industrias del Sector Textil y Confección ha advertido que las plazas perdidas no se recuperarán este año, Acosta dijo que todos los empleos perdidos en zona franca ya se habían recuperado. Cabe mencionar que las maquilas son las principales generadoras de empleo en este sector.
Esperan crecimiento en el agro y la minería. Las remesas están repuntando entre siete y ocho por ciento, cuando el Fondo Monetario, dice Acosta, había proyectado una baja del 15 por ciento.
Y aunque el Gobierno proyectó en los próximos años menores captaciones en inversión extranjera, dice que hay indicios de que están llegando recursos de este tipo.
Acosta reconoció que el mayor desafío es la recuperación del empleo, pero culpó de eso a lo que denominan como intento fallido de golpe de Estado, cuando realmente lo que se trató fue una violenta represión estatal contra los nicaragüenses, que implicó el asesinato de más de 328 nicaragüenses, según contabilizaron los organismos de derechos humanos internacionales.