La Prensa 16/12/2020
Los restaurantes y bares se preparan para cerrar uno de sus peores años. La Cámara Nicaragüense de Restaurantes y Similares (Canires) proyecta una caída en las ventas de hasta 30 por ciento en comparación con el 2019, lastradas principalmente por el impacto del Covid-19 y la misma crisis sociopolítica. La situación empeora por la falta de turistas extranjeros debido en parte al conflicto entre el Gobierno y las aerolíneas, lo que evita la recuperación del turismo.
Canires, que asocia a más de 2,500 locales, confirmó que al menos el 90 por ciento de los establecimientos que se encontraban cerrados desde que llegó la pandemia volvieron a abrir con la esperanza de poder captar algo en esta temporada alta, aunque están conscientes que no será tan bueno, tomando en cuenta que el poco consumo será de nacionales, puesto que las aerolíneas han ido postergando su retorno, por las medidas impuestas por el régimen.
“Desde agosto ha mejorado la afluencia clientes a los restaurantes, después de cuatro meses, (abril, mayo, junio y julio), que las ventas habían bajado hasta un 80 por ciento, y muchos tuvieron que cerrar temporalmente. Actualmente un 90 por ciento de los que habían cerrado están operando nuevamente (desde septiembre) y las ventas se han recuperado en un 60 a 80 por ciento, comparado antes de la pandemia”, señaló.
Canires estima que van a cerrar el 2020 con aproximadamente 30 por ciento menos de venta que el 2019, no obstante si se compara con el 2017, cuando no había crisis política ni sanitaria, la contracción se profundiza hasta un 45 por ciento.
“Nuestros pronósticos para las ventas de diciembre del 2020 son 15-30 por ciento menos que diciembre del año 2019, no tenemos reservaciones de convivios navideños grandes como en otros años por la pandemia, algunas empresas están regalando certificados, para que los empleados pueden disfrutarlos con sus familias, esto ayuda, pero no compensa”, señaló la cámara.
Otras afectaciones en los bares y restaurantes
René Hauser, presidente de Canires dio a conocer que obviamente el sector se ha visto afectado por la falta de vuelos internacionales, que ahora ya no quieren poner fecha de retorno para no generar mayor incertidumbre.
“Esto no afecta bastante porque todos teníamos la esperanza que empezaran a operar este año, pero comenzaron a decir el próximo mes, y se fue aplazando hasta cerrar el año solo con Avianca y eso nos afecta a todos, pero más al turismo”, dijo Hauser.
El presidente de la cámara dio a conocer que los dueños de bares y restaurantes han sido duramente afectados, primero por la crisis política del 2018 que ahuyentó el turismo internacional, luego en el 2019 con la reforma fiscal y este año les dio el tiro de gracia la pandemia.
“Otra cosa que nos afecta es el aumento de los costos, tanto fijos como perecederos, que es de un 15 por ciento, por la mala situación económica, la mayoría de los precios se han ido ajustado desde el 2018”, afirma Hauser.
Pero además expresó que muchos propietarios están preocupados por los altos costos de energía, la pandemia y la incertidumbre sociopolítica del país.
“Este año un 10 por ciento de los restaurantes no volvieron abrir porque había restaurantes que estaban mal y ya no aguantaron este segundo golpe. Los que están en los centros comerciales tuvieron que pedir una rebaja en la renta para poder continuar, a parte la mayoría se queja con el costo de la energía”, dijo.
A eso se suma que “los dueños de establecimientos han recontratado entre 15 – 25 por ciento menos personal de lo que tenían antes de la pandemia», lo que refleja el impacto que tuvo en el empleo todas las crisis que aún azotan a este sector clave dentro del componente turístico nacional.
Canires, que agremia a los negocios de restaurantes, bares, cafeterías, pizzerías, discotecas y similares a nivel nacional, estima que este año hubo muy poca inversión en el sector y tampoco se espera que haya en el 2021.
De hecho los datos del Banco Central revelan que en el tercer trimestre hubo un derrumbe del 49.4 por ciento en los hoteles y restaurantes, por menor afluencia de visitantes extranjeros, principalmente. De hecho, el promedio anual de esta actividad es de -17 por ciento.
“Los lugares que viven del turismo internacional están todavía más afectados que los restaurantes en las ciudades, donde la mayor parte de los clientes son nacionales y extranjeros residentes”, afirmó Hauser.
De acuerdo a los datos del BCN de enero hasta septiembre la economía tendría una caída promedio de 3.9 por ciento, sin embargo diversos organismos apuntaban a una contracción mayor del 5 por ciento. Esta es la tercer contracción consecutiva del PIB, lo que genera incertidumbre en el sector.