La Prensa, 17 de diciembre 2020
La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social espera para el 2021 un repunte económico, pero advierte que los niveles de pobreza no descenderán sino más bien se mantendrán estancados. Estas son las perspectivas para el empleo.
La economía de Nicaragua caerá menos de lo pronosticado. En una actualización de sus proyecciones de cierre de año, la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) estimó que el Producto Interno Bruto (PIB) caerá 2.5 por ciento en el 2020, alejándose del cinco por ciento pronosticado en octubre pasado y acercándose más a las previsiones del régimen orteguista.
Además, espera que en el 2021 la economía empiece a crecer. Funides ancló su nueva proyección a los datos económicos que el Banco Central liberó en noviembre, tras más de cien días ocultos y que debió sacar a luz presionado por el Fondo Monetario Internacional, para que este le soltara 185.32 millones de dólares para atender la emergencia del Covid-19.
Pero además el centro de pensamiento dice que la inyección millonaria de préstamos al régimen ha mejorado las perspectivas económicas en el 2021, cuando espera que haya un repunte de uno por ciento, impulsado también por la reconstrucción en las zonas dañadas por los huracanes Iota y Eta, donde se esperan ejecutar obras de inversión.
“Ya tenemos información del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) a septiembre y contamos con información del PIB al tercer trimestre del año, la economía en realidad ha comenzado a mostrar señales de recuperación, como ven, veníamos cayendo, lo grueso en abril y después gradualmente las caídas comenzaron a ser menores”, dijeron técnicos de Funides durante la presentación del Informe de Coyuntura de Nicaragua a diciembre de 2020.
Según datos del Banco Central de Nicaragua, hasta el tercer trimestre de este año el PIB cayó dos por ciento, aunque todavía hay muchas actividades económicas afectadas, como hoteles y restaurantes, o el mismo sector financiero, ambos reportan caídas mayores a dos dígitos.
“Los grandes perdedores en este contexto son las actividades de la construcción, transporte y comunicaciones, intermediación financiera, electricidad, y los hoteles y restaurantes”, dijo al respecto Funides.
No contemplan deterioro político
Eso sí, Funides aclaró que sus proyecciones en el 2021, de un retorno al crecimiento, no contemplan un deterioro adicional en el ámbito político, en pleno año electoral. Tampoco considera cooperación externa adicional a la planificada y anunciada por el régimen y los organismos internacionales.
“Si viene más plata que se aprueba pronto, vamos a tener que hacer una revisión de las proyecciones. Por otro lado, no estamos considerando un cambio radical en las políticas económicas de parte del Estado de Nicaragua, no estamos tomando en cuenta que haya una nueva reforma tributaria o una reforma a la Seguridad Social y tampoco consideramos el incremento diario de los casos de Covid-19 (para que se cambie la tendencia en la movilidad de las personas y esto cambie los niveles de consumo, sobre todo en bares y restaurantes)”, dijo.
Menos desempleados en 2021, pero…
Esa posible recuperación de la economía tendrá un impacto en el mercado del trabajo. Según Funides, la tasa de desempleo se reducirá de 6.2 por ciento en 2020 a 5.2 en 2021. Eso significa que una vez que el mercado de los desempleados cierre este año con 202 mil personas, el próximo año se estaría achicando a 172 mil, lo que implicaría la generación de treinta mil plazas.
El aumento en el empleo en el 2021 Funides lo atribuye a que el Estado comenzará a ejecutar una serie de programas como resultado de los fondos adquiridos con los organismos multilaterales, que sobrepasan los mil millones de dólares, según un recuento realizado por LA PRENSA. También se esperaría un acomodamiento del mercado del trabajo, que implica recontratación de personal.
“En el 2021 lo que estamos viendo es un ajuste del mercado laboral, lo que sucedió es que al comienzo de la pandemia, con el incremento inicial en el desempleo, los salarios tienden a la baja, eso es bastante común en economías que están en recesión, entonces en una segunda vuelta se comienza a absorber ese desempleo porque podés pagar más barato, entonces eso es lo que estaremos viendo para el 2021”, observa el análisis de Funides.
No obstante, cabe mencionar que para el 2020 Funides dice que habrá mayor desempleo respecto a los resultados del 2019, cuando 179 mil estaban sin trabajo. Para este año habría un aumento de 23 mil, que ligeramente se van a recuperar en el 2021.
Seguirá pobreza
Aunque se reduzcan los niveles de desempleo en el 2021, los indicadores de pobreza se mantendrán prácticamente iguales, es decir, un tercio de la población viviendo en condiciones deplorables. El retroceso económico de siete años no se borrará en 2021, advierte Funides.
Se espera que la tasa de pobreza pase de 28.2 por ciento el año pasado a 29.9 por ciento este año, un nivel que se mantendrá así al finalizar el 2021, en caso que se cumplan las previsiones económicas antes mencionadas. Eso significará que este año dos millones de nicaragüenses vivirán en miseria, luego que el año pasado fueran 1.8 millones.
Inversión y consumo, resultados dispares
En la parte de la Inversión Fija Privada (IFP) —muy ligada a la construcción privada— podría caer este año 2.3 por ciento, pero en 2021 se proyecta un crecimiento del 8.1 por ciento, como resultado de reinversión. Es decir, ampliaciones que arrastran las empresas desde el 2018.
“Se proyecta un crecimiento de 8.1 por ciento en 2021 en cuanto a IFP, este resultado está relacionado con la recuperación del consumo, lo que mejoraría la posición de efectivo de las empresas y crearía un estímulo para invertir”, dice Funides.
Cabe mencionar que para la caída en este
indicador se muestra más suave este año respecto a los resultados de los
últimos dos años, cuando se registraron contracciones de 32.4 y
37.9 en el 2018 y 2019, respectivamente.
Por su parte, la inversión pública podría cerrar con un crecimiento del
13.4 por ciento y se espera que en 2021 crezca hasta un 14.2 por ciento.
“Esto se incrementará como resultado de la disponibilidad adicional de financiamiento externo para atender la emergencia ocasionada por los huracanes y por la pandemia del coronavirus y esos fondos se ejecutarán en 2021 y tendrán influencia en el comportamiento de la economía”, dijeron los técnicos de Funides.
El gasto público crecerá en 2021 un 4.5 por
ciento, mientras el año actual su incremento será del 2.2 por
ciento.
“Con los fondos que le han ingresado al Estado en la
actualidad se apoyará el Presupuesto General de la República, entonces su
estabilidad macroeconómica sigue garantizada, en realidad”, dijeron durante la
presentación de las perspectivas.
Con ello se espera que el consumo privado en
el 2021 crezca 1.3 por ciento, luego de una caída de 2.1 por ciento este
año. En tanto, el consumo público caerá 2.6 por ciento este año y 0.4 por
ciento en el 2021.
Señalan que aún está pendiente saber qué es lo que quieren hacer
con la devaluación de la moneda, lo que parece indicar que el
país se enrumba a una fijación. Por segundo año consecutivo la tasa de
deslizamiento anual se redujo de tres por ciento a dos por ciento, luego de que
en el 2019 se rebajara a cinco por ciento.
Más exportaciones
Las exportaciones de bienes y servicios aumentarán 4.5 por ciento en 2021 versus un decrecimiento de 7.4 por ciento este 2020. Al respecto, Funides explica que cuando se revisa el comportamiento este año, si bien hay caída en términos globales, a nivel de envíos de mercancías hay un repunte de 6.6 por ciento, donde destaca el oro, que se espera crezca un 32.9 por ciento.
En tanto, las importaciones de bienes y servicios marcan tendencia al alza, situándose en 6.6 por ciento contra una caída de 4.5 por ciento a diciembre de 2020.
Turismo con estrepitosa caída
Según Funides, los hoteles y restaurantes esperaban un buen segundo semestre de 2020, basándose en el retorno de los turistas internacionales por medio de las líneas aéreas, sin embargo estas siguen reducidas a Conviasa y Avianca hasta el momento desde mediados del año. Así que al cierre del año todo el sector de hoteles y restaurantes caería en un cuarenta por ciento, refieren.
Funides considera que las medidas del régimen para el ingreso de viajeros son muy estrictas para prevenir ingreso de personas contagiadas con Covid-19.
A su vez, señalan que aunque el régimen nunca ha dictado cuarentena o medidas de confinamiento obligatorio, recrudeció los trámites de ingreso de los viajeros para bloquear la llegada al país de personas provenientes del extranjero.