La Prensa 26/12/2020

Este año la economía nicaragüense ha recibido oxígeno de las remesas familiares como nunca, pese a los estragos que causó la pandemia del nuevo coronavirus en el empleo a nivel mundial. Entre enero y noviembre de este año los nicaragüenses en el exterior lograron enviar en remesas a sus familiares 9.5 por ciento más con relación a igual periodo del año pasado, según informó el Banco Central de Nicaragua (BCN).

En total, hasta noviembre al país han llegado 1,660.5 millones de dólares, por encima de los 1,516.2 millones de dólares en igual lapso el año pasado, es decir 144.3 millones de dólares más. Este crecimiento ocurre contra todos los pronósticos, que apuntaban a una reducción significativa de las remesas producto del Covid-19.

Solo en noviembre llegaron al país 152.3 millones de dólares, mientras que en noviembre del 2019 se captaron 144.2 millones de dólares.

Sin embargo, ¿por qué las remesas siguieron creciendo? El economista Luis Murillo señala que ese aumento se debe a que los migrantes nicaragüenses no dejaron de trabajar aun en medio de la pandemia. Es por esa razón que de igual forma muchas personas murieron, porque estuvieron expuestas al virus.

Murillo explica que la mayoría de los migrantes no pueden dejar de trabajar, porque para mantenerse en esos países deben generar ingresos para sobrevivir.

El origen de las remesas

El primer país de origen de las remesas es Estados Unidos; pese a que es una de las economías más azotadas por la pandemia hasta noviembre ha aportado 1,002.8 millones de dólares, superior a lo recibido el año pasado, que fue de 845.2 millones de dólares.

El inesperado crecimiento de las remesas desde Estados Unidos se dio a pesar que la economía de este gigante en los primeros meses del año fue embestida por el nuevo coronavirus.

El segundo gran emisor de remesas es España, que también muestra un significativo crecimiento. Hasta noviembre a Nicaragua ingresaron de ese país ibérico 242.1 millones de dólares, superando los 196.7 millones de dólares en igual tiempo del año pasado.

España es otra de las economías más azotadas por la pandemia y el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica una severa caída este año, que alcanzará el 12.8 por ciento, de las peores en esa región. Pero, pese a ello, los nicaragüenses siguen enviando más dinero hacia Nicaragua.

En el caso de Costa Rica, hubo una disminución en las remesas; de esa nación llegaron hasta noviembre 238.4 millones de dólares, inferior a los 270 millones captados en igual periodo el año pasado. Aun así, este país es el tercer destino de origen de los envíos en lo que va del año.

En tanto, de Panamá ingresaron 64.1 millones de dólares frente a los 78.1 millones de dólares en igual tiempo tomado como referencia.

Desde el 2000 hasta noviembre de 2020, los migrantes nicaragüenses han aportado más de 28,152 millones de dólares en concepto de remesas en 20 años, según reflejan los números del Banco Central de Nicaragua (BCN), o sea a más de dos veces el Producto Interno Bruto (PIB) del 2019, cuando este ascendió a 12,000 millones de dólares.

Lo cierto es que los envíos de los migrantes han sido fundamentales para reducir la pobreza, sostener el consumo y hasta para financiar el déficit de la cuenta corriente.

Al respecto, el sociólogo Óscar René Vargas señala que “un tercio de los hogares nicaragüenses reciben remesas, eso evita que muchos sean catalogados como pobres, estando en la frontera entre la pobreza y no pobreza”.