Trinchera de la Noticia, 4 de enero 2021

Toda persona infectada es capaz de trasmitir el virus a otra persona susceptible.

Entre 50% y hasta 75% de los infectados es asintomático, pero conservan la capacidad de ser trasmisores del virus; hasta un 30% del total de infectados se espera que tendrá sintomatología leve, en base a estos datos podemos decir que hasta un 80% de los infectados no tendrá síntomas (asintomáticos) o estos serán leves a moderados que no ameriten hospitalización y que pueden ser confundidos con cualquier otra virosis o incluso pasar inadvertidos.

Del 20% restante, se espera que al menos un 10% desarrollará formas severas de la enfermedad, un 5% enfermará de manera crítica ameritando atención en unidades de cuidados intensivos y se supone que la mitad de los que enferman de manera crítica (2.5% del total) fallecerá.

La población de Nicaragua es joven, por lo que se esperaría que no enferme de manera crítica, sin embargo, una parte importante de la población presenta factores que aumentan el riesgo de desarrollar formas severas de enfermedad, como fumar, obesidad, diabetes, prácticas de vida sedentarias o enfermedades crónicas).

Una segunda ola puede pasar inadvertida o ser confundida con cualquiera de las enfermedades estacionales que suelen incrementarse en estas fechas.

El comportamiento del número de casos activos reportados por el MINSA a Worldometer.com, sitio web de vigilancia internacional de la Universidad de Johns Hopkins que utiliza solo cifras oficiales del MINSA, sugiere que en efecto, tenemos algunas semanas de estar enfrentando una nueva ola.

Información proporcionada por el Comité Científico Multidisciplinario.