La Prensa 19/03/2021
Pese a los temores que generó la reforma a la Ley de Protección de los Derechos de las Personas Consumidoras y Usuarias (Ley 842), que busca que los bancos reabran las cuentas de sancionados por Estados Unidos y por ende implicaría una expulsión del Sistema Financiero internacional, los depósitos bancarios salieron ilesos y la población confió en entregar a las entidades financieras el equivalente a 98 millones de dólares adicionales, según reflejan cifras de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif).
En contraposición, el crédito continuó cayendo por segundo mes consecutivo, poniendo así fin a cinco meses de recuperación que comenzó en la segunda mitad del año pasado. Esto pese a que el Gobierno asegura que el 2021 será de recuperación económica y la demanda interna parece estar dando señales de recuperación.
Hasta febrero, los depósitos del público en los bancos sumaron 4,385 millones de dólares, superior a los 4,296 millones de dólares al cierre del 2020. Es decir que en dos meses, pese a una contracción que hubo en enero, este indicador bancario muestra un crecimiento de 2.07 por ciento.

En febrero los bancos lograron ingresar a sus diferentes cuentas de depósitos 98 millones de dólares adicionales, tras experimentar una salida de nueve millones de dólares en enero, según cifras oficiales. El aumento en febrero se dio principalmente en las cuentas de depósitos de ahorro y a la vista, puesto que a plazo fue muy poco, se puede observar en los registros de la Siboif.
Por tipo de moneda, en febrero se captaron 29 millones de dólares en divisa extranjera, más el equivalente a 69 millones de dólares en depósitos en córdobas. Es decir que los bancos están captando más dinero en moneda nacional que extranjera, en un sistema que está dominado por el dólar.
Este aumento se dio en un contexto de incertidumbre generado por la reforma a la Ley 842, que se aprobó el 3 febrero. Esta ocasionó temores de que la banca local fuera expulsada del Sistema Financiero internacional, luego que el régimen de Daniel Ortega ordenara una reforma de ley para evitar que esta cerrara las cuentas de las personas sancionadas, según interpretaciones de especialistas y denuncia de la misma banca a través de una carta que envió a la Asamblea Nacional la Asociación de Bancos Privados de Nicaragua.
Generalmente este tipo de tensiones suele ocasionar temores entre los depositantes, tal como ocurrió con el estallido de la crisis sociopolítica que ocasionó salidas masivas de dinero, lo que provocó una reducción drástica en los depósitos del Sistema Financiero Nacional y derrumbe del crédito.
Para el economista y catedrático Néstor Avendaño el crecimiento en febrero fue producto de una leve recuperación en algunas actividades económicas. “Si hubo un aumento de depósitos es porque la gente tuvo nuevos ingresos, porque si hubiera habido una reducción no aumentan los depósitos, eso significa que hay una leve recuperación en algunas actividades económicas”, afirmó.
Y si bien en febrero de este año hubo una recuperación respecto a enero, si se compara el segundo mes de este año con relación a igual meses de los años anteriores, se observa que la captación es menor. Por ejemplo, en febrero del año pasado los bancos captaron 127 millones de dólares en un solo mes, que comparado con este año es 22.83 por ciento inferior.
De igual forma, se observa que en febrero del 2018, antes de la crisis sociopolítica, los depósitos crecieron 113 millones y el único año negativo para los depósitos en febrero fue el 2019, cuando la economía estaba muy golpeada por la crisis y el paquete de reformas del Seguro Social y Tributaria, que aplicó el régimen.
Además el nivel actual acumulado en los depósitos bancarios está por debajo de los 5,112 millones de dólares hasta marzo del 2018, previo a la crisis política que estalló en abril de ese año. Es decir que aún la banca requiere recuperar en sus cuentas 727 millones de dólares.
¿Qué pasó con el crédito?
Es el crédito el que no logra levantar cabeza. En el segundo mes del año se contrajo el equivalente a 10 millones de dólares, con respecto a lo acumulado en enero, cuando en ese mes repuntó 14 millones de dólares. Eso representa un golpe para las actividades económicas que necesitan liquidez no solo para aumentar la producción sino también para hacer frente a las obligaciones fiscales en el contexto del cierre del año fiscal 2020.
Al respecto el economista Avendaño señala que esa caída se debe a que las tasas de interés hasta esa fecha estaban muy altas. “La caída del crédito puede estar asociada a la elevada tasa de interés que se mantuvo hasta febrero y que ya está bajando por los señalamientos que hicimos, eso inhibió a los empresarios y a la gente a buscar crédito”, explicó Avendaño.
Hasta febrero de este año, la tasa promedio ponderada del crédito fue de 10.31 por ciento, un poco más baja del 10.53 por ciento en similar mes del año pasado, según cifras publicadas por el Banco Central de Nicaragua (BCN).
Hasta febrero de este año la cartera bruta de crédito ascendía a 3,376 millones de dólares, aún lejos de los 5,076 millones de dólares acumulados antes de la crisis sociopolítica. El acumulado hasta el segundo mes de este año es menor a los 3,380 millones de dólares a diciembre del año pasado. Es decir que la economía aún necesita recuperar 1,700 millones de dólares en inyección de liquidez para que las actividades puedan alcanzar sus niveles previo a los tres años de recesión.
El economista y sociólogo Óscar René Vargas señala que lo que está sucediendo con el crédito y los depósitos evidencia que hay una inestabilidad económica lo cual es preocupante. “Que los depósitos bajen y crezcan de un mes para otro y que igual suceda con el crédito, te demuestra que hay una situación de irregularidad, no hay un crecimiento sostenido, eso indica que hay un proceso de recuperación, pero no es estable y que con cualquier desequilibrio cambia la tendencia de un día para otro y eso no sabemos a dónde nos conduce, estamos vulnerables”, dijo.
La mora y el riesgo descienden, pero aún lejos de antes de la crisis
En el caso de la cartera de riego y mora, en febrero se observó que ambas comenzaron a bajar después de alcanzar su pico en diciembre del año pasado.
Los datos de la Siboif indican que hasta febrero de 2021 el indicador de cartera en riesgo alcanzó un 16.6 por ciento, ligeramente menor al 16.9 por ciento en enero pasado. Pese a esa reducción, el indicador está lejos del 2.7 por ciento observado hace tres años, es decir antes de la crisis sociopolítica en el 2018.
Hasta febrero ese 16.6 por ciento de riesgo equivalía a 560 millones de dólares que la banca enfrenta dificultades para recuperarlos y es posible que estos caigan en mora, un indicador que muestra mejoría.
En febrero, la mora se ubicó en 3.4 por ciento, cuando en enero andaba en 3.6 por ciento, lo que significa 115 millones de dólares. Antes de la crisis política la cartera en mora era del uno por ciento.