La Prensa 22/03/2021
Las importaciones de vehículos han arrancado con el pie derecho este año, ya que estas sostuvieron en el primer mes un crecimiento de 50.88 por ciento, con respecto a igual período del 2020, revelan datos del Banco Central de Nicaragua (BCN), en su más reciente informe de comercio exterior.
No obstante, si se compara con enero del 2017 —previo a la crisis sociopolítica—, se puede observar una caída del 10 por ciento, puesto que en ese año la factura por compra de automotores ascendió a 35.01 millones de dólares, mientras que enero de este año anduvo en 31.47 millones de dólares.
Este sector fue uno de los más afectados con los tres años acumulados de recesión económica tras la crisis sociopolítica. De hecho, lo que afectó más al sector fue la decisión de la banca nacional de suspender la entrega de créditos, como parte de las medidas para enfrentar la fuerte salida de depósitos de sus arcas.
Eso provocó que muchas empresas
del sector automotor se vieran obligadas a cerrar la mayoría de las sucursales
y quedarse solo con la sede principal, sobreviviendo con los talleres.
El economista Maykell Marenco manifestó que evidentemente se observa una
mejoría, pero aún por debajo de lo que se logró previo a la crisis.
“Hay un especie de flujo de recuperación en la economía que se está manifestando, pero obviamente si se compara con años previos a la crisis, aún nos hace falta recuperar el flujo económico; creo que vamos por buen camino”, dijo Marenco.
Aumenta la demanda de camionetas y motocicletas
Según el informe de comercio exterior, los vehículos tipo sedán, que son los más vendidos, muestran un aumento en las importaciones del 7.25 por ciento con respecto a igual período del 2020. Eso significó 270 mil dólares más en la importación de este tipo de vehículo.
Sin embargo, la demanda más fuerte fue la de camionetas, camiones y microbuses, puesto que las importaciones aumentaron un 125.4 por ciento, que en números absolutos significaron 27.53 millones de dólares.
No obstante si se compara con datos del 2017 se observa un crecimiento de 10.54 por ciento, puesto que en enero del 2017 se compró 12.36 millones de dólares en camionetas, camiones y microbuses, mientras que en igual mes del 2021 la factura anduvo en 13.67 millones de dólares.
Asimismo, por las motocicletas, otro de los medios de transporte más vendidos en Nicaragua, aumentó la compra un 35.4 por ciento; comparando enero de 2021 con igual mes del 2020.
En el caso de las importaciones de partes y repuestos de automóviles, tuvo un leve crecimiento. Los números del informe de comercio exterior revelan que en enero se compró en repuestos 2.74 millones de dólares, mientras que para la misma fecha del 2020 se había importado el equivalente a 2.25 millones de dólares.
Crédito vehicular
Después de la crisis del 2018 el crédito fue restringido para el sector, pero poco a poco se ha ido abriendo el grifo. Sin embargo, las condiciones siguen siendo estrictas y ahora muy pocas personas pueden acceder a este tipo de financiamiento.
Todavía hasta la fecha se mantienen altas las tasas de interés hasta de un 12 por ciento y primas del 25 por ciento del valor del vehículo.
De hecho, datos de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif) indican que la cartera del crédito vehicular se ha achicado.
Según la institución, desde diciembre de 2017 hasta diciembre de 2020, el saldo de la cartera de crédito vehicular ha caído de 12,946 millones de córdobas a 4,745 millones de córdobas, lo que implica una reducción del 63.34 por ciento en tres años.
Importación de combustibles
Otro indicador que se toma de referencia para analizar al sector son las importaciones de combustibles que, según la última actualización del Banco Central, hasta enero de este año tuvieron un crecimiento.
Los números del máximo emisor revelan que en enero del corriente se importaron 24.2 millones de dólares en diesel, el combustible de mayor demanda, mientras que el año pasado en el mismo mes la compra fue de 7.5 millones de dólares, eso implica un aumento de 222 por ciento. Mientras que la importación de gasolinas súper y regular tuvo un crecimiento de 4.13 por ciento.
Es decir, la demanda de combustibles se ha comenzado a recuperar, lo que concuerda con el aumento en la colocación de vehículos.