La Prensa 13/05/2021
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, señaló que a pesar de los reiterados llamados de la comunidad internacional para permitir una reinstitucionalización democrática para las elecciones que brinden garantías a los participantes y cumplan con estándares para procesos justos, libres y transparentes, el gobierno de Daniel Ortega no ha demostrado la voluntad política para adoptar las medidas necesarias ni para implementar las reformas electorales correspondientes.
Por lo tanto, la secretaría general de la OEA manifestó que observa con extrema preocupación la elección de altos magistrados que conforman el Consejo Supremo Electoral (CSE) y la aprobación de reformas electorales que van en contra de los principios y recomendaciones realizadas por la comunidad internacional, incluida la Misión de Observación Electoral del organismo, así como por actores nacionales.
«Esta reciente elección de magistrados y aprobación de reforma electoral pone en evidencia la falta de voluntad del régimen (de Daniel Ortega) de tomar acciones en pro de la democracia», lamentó Almagro este miércoles 12 de mayo, durante la sesión del Consejo Permanente del organismo continental.
Régimen señala injerencia
El embajador de Nicaragua ante la OEA, Luis Alvarado, en tres ocasiones reiteró el rechazo del régimen a lo que considera injerencismo y violación a la soberanía del país por parte de los representantes de los estados que cuestionaron los abusos e ilegalidades de la dictadura. En una de sus intervenciones señaló violación de derechos humanos que ocurren en Canadá y Estados Unidos contra sus ciudadanos y el apoyo militar que brindan en países del Medio Oriente.
«El tema sobre Nicaragua en la sesión del Consejo Permanente, el que no ha sido solicitado ni autorizado por el Gobierno soberano de Nicaragua, por lo que declaramos inadmisible cualquier acción que se quiera dar contra Nicaragua. Para aquellos que pretenden y tratan de instrumentalizar con fines geopolíticos la Carta Democrática Interamericana sepan que la misma está supeditada a la Carta de la OEA, por lo tanto no deroga ni sustituye los principios fundacionales de esta organización en el que ningún Estado o grupos de estados tiene derecho a intervenir», dijo Alvarado.
Antonia Urrejola, presidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), recordó en la sesión que este organismo ha documentado las violaciones a los derechos humanos en Nicaragua y que éstas continúan por parte del régimen Ortega-Murillo.
Mencionó que la dictadura tampoco cumploe con las medidas cautelares que otorga el organismo a opositores y defensores de derechos humanos que han sido víctimas de sus acciones. Condenó los asesinatos de campesinos que son identificados como opositores y la agresión contra periodistas, mujeres, niños y miembros de la diversidad sexual. Recordó que 112 personas continúan privadas de la libertad como presos políticos.
«La Comisión Interamericana constató que la crisis de derechos humanos en Nicaragua continúa profundizándose debido a la consistencia de la falta del principio de separación de poderes, la agudización de la represión contra las voces críticas al Gobierno y la inexistencia de reformas institucionales tendientes al restablecimiento del estado de derecho», cuestionó.
Grave crisis política y social
El pasado 4 de mayo el régimen de Daniel Ortega, a través de la Asamblea Nacional, institución totalmente controlada por el oficialismo, aprobó una reforma a la Ley Electoral (No.331), que inhibe a opositores participar en las elecciones generales y legislativas del próximo 7 de noviembre, asimismo, seleccionó a los nuevos magistrados propietarios y suplentes del Consejo Supremo Electoral (CSE), de afinidad sandinista, por lo tanto, continúa manteniendo el control absoluto en el sistema electoral.
«La secretaria general de la OEA recuerda que la ausencia de pluralidad de partidos y la inexistencia y separación de poderes violan flagrantemente los principios del sistema interamericano del cual Nicaragua es parte», insistió Almagro.
También expuso que «Nicaragua se ha visto inmersa en la grave crisis política, social de falta de democracia y violaciones de derechos humanos, la destitucionalización, los crímenes y violaciones de derechos humanos, la persecución constante a los derechos políticos , la falta de voluntad de las autoridades para promover una solución pacífica a la situación del país».
Reacciones de los Estados
El embajador de Canadá ante OEA, Hugh Adsett, manifestó su preocupación por la reforma electoral orteguista que quita el derecho de los nicaragüenses a unas elecciones libres y transparentes. Exhortó al régimen a propiciar verdaderas reformas electorales y a abrirle las puertas a los organismos internacionales de derechos humanos.
Mientras el embajador de Estados Unidos, Bradley A. Freden, lamentó que la crisis continúe en Nicaragua y criticó que el régimen no permita una salida cívica al problema. Indicó que las reformas electorales aprobadas limitan a los opositores y no permite la observación electoral internacional. Advirtió que el nuevo Consejo Supremo Electoral representa un paso equivocado de la dictadura.
La presidenta del Consejo Permanente de la OEA, Elisa Ruiz, dijo que tomó nota de lo expuesto sobre el tema de Nicaragua y pasó a abordar el tercer punto de la agenda del día.