La Prensa 25/05/2021
Los dos últimos sismos fuertes registrados en Nicaragua volvieron a interrumpir la tranquilidad de muchos nicaragüenses en un país altamente sísmico y con historial de este tipo de eventos naturales.
Aunque los temblores de intensidad 5.8 y 5.4 reportados el 21 y 23 de mayo, respectivamente, obedecen al choque regular entre las placas tectónicas Coco y Caribe, los expertos en el tema señalan que la población no debe minimizar la situación y debe actuar de manera preventiva por las condiciones del país, y sobre todo porque no se puede predecir un próximo sismo ni un terremoto.
«Si nosotros nos dormimos en nuestros laureles y decimos que Nicaragua es un país altamente sísmico y que los sismos ocurren todos los días y todo el año, y lo debo tomar normal, esto no es así, es una concepción errada porque no sabemos si ese sismo es un premonitor de un terremoto (…) No es crear zozobra, alarma, ya sabemos que Nicaragua es un país sísmico, volcánico, que está dentro de la ruta de los huracanes que vienen desde el Atlántico y el mar Caribe, pero mientras mejor preparados y en estado de alerta estemos, vamos a enfrentar mejor la amenaza», enfatizó el geólogo y geofísico Eduardo Mayorga.
¿A qué se debieron los últimos sismos?
Según explicaciones del director del Observatorio de Fenómenos Naturales (Ofena), Agustín Moreira, los temblores ocurridos en la semana reciente pudieron corresponder al acomodamiento de las placas tectónicas de todo el planeta.
«Al momento que se está teniendo movimiento sísmico en otro lado, que son bastante fuertes debido al choque de las placas tectónicas, lo que hay es un reacomodamiento en otras zonas, como en Nicaragua, que es parte del cinturón de Fuego, que viene de América del Sur y cruza toda Centroamérica, incluyendo una parte de Estados Unidos. Las placas que están teniendo movimiento son las placas de Coco y Caribe (en el Pacífico)», explicó Moreira.
¿Qué riesgos conlleva esto?
Moreira informó que el país puede registrar tres tipos de movimientos tectónicos: por las placas Coco y Caribe en el Pacífico, por movimiento volcánico dentro del territorio nacional y por las fallas tectónicas locales.
«Estas últimas son fisuras locales como las que tenemos en Managua, que se pueden activar como ocurrió en los terremotos catastróficos de 1931 y 1972 (…) No es que nosotros debemos tomar con tranquilidad esto (movimientos telúricos) porque vivimos en un país altamente sísmico, no, es más bien tomar conciencia y prepararnos para una eventual repetición de sismos de grandes magnitudes, (pero) muchas personas aún no tienen conciencia de preparación para este tipo de acontecimientos», lamentó el experto.
¿Cuáles son las zonas más vulnerables del país ante los sismos?
A criterio de Moreira, la franja del Pacífico es la zona de mayor riesgo ante los temblores debido al alineamiento de los volcanes. «Como es una zona de alto riesgo, debemos tomar en cuenta que estamos bordeados de eventos sísmicos considerables en toda la franja del Pacífico. La moderada es la zona del centro y la de menor riesgo es la zona del Caribe».
¿Estar cerca de una falla sísmica es mayor la amenaza?
«Eso es falso. Tenemos una concepción errada de lo que es una amenaza sísmica. Por ejemplo, nuestra guía técnica dice que debemos construir a 16 metros después de la falla, que si estoy a un metro, a diez o 16 (es más peligroso) que a 400 metros o 10 kilómetros, eso no significa que sea menos peligroso. No basta estar lejos de una falla para que el edificio no sea destruido, lo que destruye al edificio no es la aceleración, es cómo se mueve el suelo al paso de la onda sísmica», aclaró el geólogo Mayorga.
¿Qué significa un sismo de menor profundidad?
El geólogo explicó que los sismos con menor profundidad son casi instantáneos para salir a la superficie, es decir, «no hay tiempo de alerta». El especialista ejemplificó este escenario con los que ocurren en Managua.
«La onda sísmica, a la velocidad que viaja, termina llegando en un segundo o 1.5 segundos, o sea, no nos da tiempo que el cerebro procese, el sismo corre y la energía se nivela y en un segundo o segundo y medio ya está llegando a la superficie del suelo. A diferencia de los sismos que ocurren en la zona de colisión de las placas de Coco y Caribe, que tienen 40 segundos o un minuto —depende de dónde está ocurriendo para llegar a Managua, por ejemplo—, ahí sí funcionan los sistemas de alerta», declaró.
Recomendaciones
Los especialistas compartieron esta serie de recomendaciones preventivas que se deben tomar en cuenta y practicar las familias nicaragüenses ante un evento natural mayor:
1-Asignar responsabilidades a los miembros de la familia. Es decir, delegar quién —por ejemplo, en un caso de un terremoto— se encargará de cuidar/guiar a los abuelos o niños.
2-Tener una ruta de evacuación o salida de emergencia. Esta siempre debe estar libre de obstáculos.
3-Nunca salir corriendo a la calle. El punto de reunión puede ser en el patio de la casa; si no lo tiene, debe buscar un lugar seguro dentro de la casa donde pueda reunirse la familia. Si necesita ir a la calle, debe hacerlo con calma. El alumbrado público, árboles y vehículos son una amenaza.
4-Mantener un kit de seguridad. Medicinas a mano, lámpara, baterías, teléfono cargado, así como artículos como papel higiénico y prendas básicas.
5-Tener provisión de emergencia. Siempre tener en la alacena comida no perecedera y agua almacenada.
6-Asegurar las condiciones de su casa. Periódicamente realice un chequeo de cómo está el sistema eléctrico, las paredes, ventanas u otro lugar que pueda resultar una amenaza al momento del evento natural.
7-Ante un fuerte sismo, interrumpa el fluido eléctrico y ponga el seguro al tanque de gas.
«Sea que haya un terremoto o un evento sísmico de poca magnitud, las recomendaciones de seguridad siempre deben tomarse en cuenta en sus casas, colegios y demás lugares», concluyó Moreira.