La Prensa 26/07/2021
La escalada de violencia que se dio en junio, con las detenciones arbitrarias, el acoso gubernamental y demás medidas, provocó que en junio salieran de la banca casi siete millones de dólares de depósitos, revelan cifras de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif).
Específicamente en junio salieron 6.7 millones de dólares, tanto en ingresos en moneda extranjera como nacional, ocasionando que la cartera total se sitúe en 4,504.3 millones de dólares, inferior a los 4,511 millones de dólares en mayo, según cifras oficiales.
Entre enero y mayo los depósitos habían crecido 193 millones, pero en junio con la caída, se redujo a 186.2 millones de dólares.
Con excepción de enero, que hubo una fuga de nueve millones de dólares, entre febrero y mayo se exhibió un crecimiento en los depósitos, pero en junio cuando el Gobierno aumentó la represión contra opositores y ordenó investigar a dos altos cargos de dos instituciones financieras, por haber pertenecido a la junta directiva de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), centro de pensamiento crítico del Ejecutivo y que recibió cooperación internacional, aumentó la incertidumbre.
Inseguridad jurídica
Para el economista Maykell Marenco, el tema de los depósitos está relacionado con la seguridad jurídica y la confianza de los clientes, dos cosas que se han deteriorado desde la crisis sociopolítica.
“El tema de la inseguridad jurídica por ausencia de un adecuado estado de derecho no abona al crecimiento económico, más bien genera incertidumbre y, por ende, lo que propicia es la fuga de capital. A esto se suma al factor de elecciones políticas”, afirmó Marenco.
Por su parte, el economista Marco Aurelio Peña coincidió con Marenco, al señalar que el contexto político y otras medidas que se aplicaron en junio, están causando esa caída en los ingresos por depósitos.
“Este tipo de medidas (acoso gubernamental y detenciones) puede incentivar para que la gente tome decisiones como el retiro de sus depósitos. Por ejemplo, cuando se levanta el sigilo bancario, aunque haya un organismo que supuestamente está autorizado para hacer eso, los agentes económicos no ven seguridad en las transacciones o las reglas del juego no están claras y la gente puede tomar este tipo de decisiones”, explicó Peña.
Por otra parte, Marenco consideró que cuando aumenta el retiro de los depósitos, las empresas trasladan su capital fuera del país para sentirse más seguras.
“Tanto las empresas como las personas, pero principalmente las empresas, dejan de tener incentivos para mantener su capital financiero en el país, entonces lo que hacen es mover su dinero a otra entidad bancaria dentro de la región. Yo creo que esto está intrínsecamente relacionado con las leyes que se empezaron a emitir, más el tema de las detenciones y el acoso”, añadió Marenco.
Depósitos han resistido la crisis
Ya los depósitos de los bancos han mostrado mayor resistencia al contexto de incertidumbre en los últimos dos años, luego de la salida masiva de dinero en el 2018 y parte del 2019. En febrero de este año se aprobó la reforma a la Ley de Protección de los Derechos de las Personas Consumidoras y Usuarias (Ley 842), que busca que los bancos reabran las cuentas de sancionados por Estados Unidos, lo que representa una amenaza para la banca de que sea expulsada de los mercados financieros internacionales. Pese a ello, la recuperación se mantuvo hasta mayo.
En mayo se captaron 31 millones de dólares, este aumento fue menor con respecto a abril, cuando se captaron 47 millones de dólares.
El nivel actual acumulado en los depósitos bancarios está por debajo de los 5,112 millones de dólares hasta marzo del 2018, previo a la crisis sociopolítica que estalló en abril de ese año. Es decir que la banca requiere recuperar en sus cuentas 607.7 millones de dólares, para consolidar su estabilidad y empezar a crecer.
No hay incentivo para ahorrar
Además, hay que tomar en cuenta que hasta la primera mitad del año, en promedio, la tasa pasiva o de ahorro ponderada (incluyendo las cuentas en dólares y córdobas) fue de 3.11 por ciento, muy por debajo del cinco por ciento en similar mes del año pasado, según datos del Banco Central. O sea, no hay incentivo para ahorrar, puesto que los bancos estaban pagando a los ahorrantes un 37.8 por ciento menos en junio de este año, comparado con igual mes del año pasado.