La Prensa, 12 de agosto 2021
Hasta junio de este año el INSS registró 758,489 afiliados activos, 2,010 menos que lo acumulado en mayo, cuando habían 760,499. Analistas explican qué hay detrás de esta reducción y los riesgos en los próximos meses
Después de 11 meses consecutivos registrando recuperación en su base de afiliados, en junio, en pleno recrudecimiento de la represión gubernamental, el Instituto Nicaragüense de Seguridad (INSS) sorprendió con una reducción de más de 2,000 trabajadores, según muestran cifras recién actualizadas por el Banco Central de Nicaragua.
Hasta junio de este año, el INSS registró 758,489 afiliados activos, 2,010 menos que lo acumulado en mayo, cuando habían 760,499. Para los especialistas en la materia, esto es el inicio de una fuga mayor de cotizantes, lo que implicaría un golpe nuevamente para una institución que acumula más de ocho años en crisis financiera y con un futuro incierto a medida que se profundiza la incertidumbre por la crisis política que estalló en abril del 2018.
En los últimos 11 meses el INSS había recuperado 64,632 contribuyentes, después que entre mayo, junio y julio del año pasado, con la llegada del coronavirus se contrajera aún más la base de afiliados (Vea infografía).
Solo entre enero y mayo de este año se había logrado recuperar 35,283 asegurados, superando el nivel previo a la pandemia y el cierre del 2019, cuando habían 727,025 contribuyentes.
El INSS es una de las instituciones más afectadas por los choques de la crisis sociopolítica, iniciada en 2018, y por la pandemia de Covid-19, debido a la significativa caída del empleo a nivel nacional, lo que provocó una disminución de afiliados.

Según las estadísticas divulgadas por el máximo emisor bancario, entre el 2017 y junio de 2021, el INSS acumula una pérdida de 155,707 empleados y recuperar esas plazas no será tan fácil, tomando en cuenta que la llegada de inversión desde el exterior y la privada nacional están semiparalizadas, ante la incertidumbre que aún genera la crisis sociopolítica y las elecciones presidenciales.
Una fuente especializada en el tema, que prefirió el anonimato por temor a represalias, explicó a LA PRENSA que la incertidumbre que se está generando por el contexto político ha provocado que mucha gente migre y abandone su empleo.
“Pueden entrar 10 mil o 5 mil afiliados mensual, pero se fueron 200 mil y eso será muy difícil de recuperar y más en este contexto, donde muchas personas que tienen trabajo están pensando irse del país, porque aquí el panorama es oscuro, no sabemos qué va a pasar después de las elecciones”, dijo.
Añadió que no le va a quedar más opción al Gobierno que seguir manteniendo al INSS con transferencias, lo que a corto plazo es insostenible porque el número de pensionados va aumentando cada año.
En eso coincide el economista Maykell Marenco, quien ha señalado que el Gobierno va a seguir alimentando con transferencias al Seguro, “y esto lo que hace es postergar lo inevitable en cuanto al déficit existente”.
Marenco explicó que hay otro problema y es que puede aumentar la base de cotizantes, pero si estos son con salarios bajos, no va a ayudar mucho al Seguro. “Primero que en términos numéricos es menos la cantidad que ha crecido con la que ha decrecido y lo importante es saber cuánto están aportando (los cotizantes que se sumaron este año)”.
Los nueve sectores que registra el INSS son: agropecuario, silvicultura, caza y pesca; minas y canteras; industria manufacturera; electricidad, gas y agua; construcción; comercio; transporte, almacenamiento y comunicaciones; financiero; servicios comunales, sociales y personales.
De estos segmentos, lo que propició la caída en el número de afiliados fue el sector agropecuario, silvicultura, caza y pesca, así como el transporte, almacenamiento y comunicaciones. El resto del sector registró crecimiento.
¿Qué está pasando en el sector agropecuario?
Solo el sector agropecuario perdió 5,328 afiliados en junio, en pleno inicio del ciclo agrícola 2021-2022, pasando de tener 69,367 asegurados activos a 64,039, lo cual implica una contracción del 7.6 por ciento.
Aunque el ciclo agrícola comienza en mayo, este año hubo un retraso en las lluvias y finalmente los productores sembraron en junio y otros no pudieron sembrar. Normalmente en mayo cuando inicia el ciclo aumenta el número de empleados y luego en junio vuelve a caer, según se logra observar en la tendencia de los últimos años.
Por ejemplo, en mayo del 2020 en este sector había 65,246 afiliados y en junio bajó a 58,323, es decir 6,923 menos, aunque para entonces la disminución fue más marcada por la afectación de la pandemia. Pero igual se observa un comportamiento similar en mayo de 2019, cuando había 66,086 asegurados y en junio descendió a 59,651 (6,435 empleos menos).
LA PRENSA intentó comunicarse con los líderes del sector agropecuario para conocer con detalle qué está sucediendo en el sector, pero no respondieron las llamadas.
El otro que se vio afectado fue el sector transporte, que perdió 74 asegurados, de tal manera que en junio ahora se reportan 35,183 afiliados.
Crece la industria manufacturera y el comercio
El segundo sector que reporta un mayor crecimiento es la industria manufacturera, que logró recuperar 1,264 afiliados en junio, pasando de 170,655 en mayo de este año a 171,919 en junio del corriente. Cabe destacar que con respecto al 2017, este sector a diferencia de otros ha visto un crecimiento de 3.5 por ciento, al sumar 5,938 afiliados más hasta junio de este año.
En segundo lugar se encuentra el sector comercio, el cual engloba a hoteles y restaurantes. En mayo se registraban 108,134 asegurados, mientras que en junio alcanzó 109,009, lo que significó 870 nuevos cotizantes. No obstante, con respecto al registro del 2017, este sector no ha podido recuperar 77,225 asegurados. El Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) indica que el comercio, en mayo de este año su índice creció 27.6 por ciento (14.7 por ciento en el acumulado enero-mayo).
En el caso del sector financiero, en el mismo periodo de referencia ganó 613 nuevos afiliados. Ese ligero crecimiento se dio pese a que en mayo la intermediación financiera y servicios conexos cayó 5.9 por ciento, pero su acumulado se acentúa con una baja de 7.2 por ciento. Esto “debido a la disminución del crédito y el aumento en la captación de depósitos”.
Servicios comunales, sociales y personales también refleja un aumento, puesto que en mayo tenía 268,054 afiliados y en junio de este año alcanzó los 268,451.
Por su parte, construcción registró en junio 135 nuevos cotizantes. En tanto, el sector minas y canteras captó en el mismo lapso a 109 afiliados, transporte 74 y electricidad, gas y agua, apenas 4 nuevos afiliados.
Lo que necesita el INSS
A criterio del especialista antes mencionado, si el INSS “viniera con el mismo ritmo que tenía antes de abril de 2018, ahorita debería estar llegando a 1.5 millones de asegurados activos, aproximadamente”, es decir que ni aún recuperando lo perdido, el instituto tendría estabilidad, puesto que por cada pensionado debe haber al menos tres o cuatro cotizantes y en la actualidad solo hay dos.
Por otro lado es importante mencionar que hasta mayo de 2021 la economía despuntó 7.8 por ciento y esta recuperación no se logró observar en el INSS hasta marzo, puesto que en ese mes el déficit global del INSS se incrementó 110.7 por ciento, al situarse en 635.5 millones de córdobas a marzo, superior a los 301.6 millones de córdobas en igual lapso de 2020, informó el Ministerio de Hacienda y Crédito Público en su reporte sobre Finanzas Públicas a marzo.