La Prensa 26/08/2021

Las actividades económicas cerraron el primer trimestre de este año con un repunte de 8.7  por ciento antes de impuesto, impulsadas principalmente por  explotación de minas y canteras, industria manufacturera, construcción, comercio, así como pesca y acuicultura.

Según el reporte sobre el comportamiento del Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE), del Banco Central de Nicaragua (BCN), de las 16 actividades que dan seguimiento cada mes, entre enero y junio de este año solo tres estaban cayendo: intermediación financiera y servicios conexos, hoteles y restaurantes, así como silvicultura y extracción de madera.

El economista Néstor Avendaño explicó esta semana a LA PRENSA que los números económicos que se están observando pueden crear una ilusión incorrecta sobre la realidad económica del país, al recordar que estas cifras se están comparando con un año pandémico, como fue el 2020, y además sobre la base de una economía agobiada por tres años de recesión.

«¿Cómo estaba la economía el año pasado? Estaba en subterráneo y ahora sube y entonces todo mundo se alegra: oh cómo se disparó el crecimiento de la inversión, cómo se disparó el crecimiento del Producto Interno Bruto, cómo se disparó la inflación y los trabajadores andan preocupados, hay que saber leer esos números, hay un efecto base», enfatizó en su explicación. Para Avendaño, en Nicaragua se hablará de una verdadera recuperación hasta que se hayan recuperado los casi 200 mil empleos formales que se perdieron en tres años de crisis. Apenas van cerca de 40 mil.

Bajo esa premisa, el Banco Central de Nicaragua informó que solo en junio el IMAE repuntó 15.5 por ciento, luego de haber crecido 14.3 por ciento en mayo de 2021. El año pasado en el sexto mes este indicador se estaba contrayendo 4.1 por ciento.

La agricultura, sostén clave de la economía, en junio cayó 1.4 por ciento, pero al cierre de la primera mitad del año logró sostenerse con un crecimiento de 1.5 por ciento. En junio, según el Banco Central,  hubo «menores labores en los cultivos de frijol, maíz, arroz, soya y sorgo, principalmente».

La actividad pecuaria se anotó un crecimiento de 29.1 por ciento en el mes de referencia, pero al finalizar el primer semestre repuntó 7.4 por ciento. El sector en el sexto mes del año registró mayor «matanza vacuna, porcina y avícola; así como de aumentos en las exportaciones de ganado en pie y en la producción de leche».

La silvicultura y extracción de madera apenas creció 0.2 por ciento en junio, lo que ocasionó que cerrara el primer ciclo con una caída de 0.1 por ciento. Lo primero «como consecuencia de mayor extracción de leña, principalmente», atribuye el BCN.

Por su parte, la pesca y acuicultura creció 5.8 por ciento, para un promedio anual de 14.5 por ciento. Solo su desempeño en junio se debió «al aumento en la captura de camarón, langosta y pepino de mar».

En el sector  explotación de minas y canteras, donde el oro tiene una participación de alto peso, en junio repuntó 91.8 por ciento, para un promedio anual de 55.1 por ciento. Esto se debió al «aumento en la extracción de oro, plata, arena, piedra cantera y yeso».

Una mayor fabricación de arneses, productos no metálicos, derivados de petróleo, textiles, puros, carnes y pescados y bebidas permitió que la industria manufacturera creciera en junio 31 por ciento, para un promedio anual de 19.6 por ciento.

También el sector construcción está en crecimiento, con un 18.2 por ciento, para un promedio en el primer semestre de 20.7 por ciento. Esto se debe a mayores resultados en la demanda de arena, piedra cantera, bloques, cemento, concreto premezclado, madera, adoquines y acero.

El comercio, que también es clave en la generación de empleos, hasta junio creció 16.5 por ciento, luego de expandirse solo en ese mes 25.7 por ciento «debido a aumentos en las modalidades de comercio al por mayor y al por menor.

En tanto, hoteles y restaurantes, muy ligado a la evolución del turismo nacional e internacional, según el Banco Central, en junio sorprende con un crecimiento de 54.7 por ciento, pero el sector cae 1.4 por ciento en su promedio de semestre.

Un sector troncal en la economía es la intermediación financiera y servicios conexos, que pese a la recuperación de las actividades económicas sigue en descenso con una caída en junio de 5.5 por ciento, para un promedio de semestre de siete por ciento.  «Se observó disminución en las entregas de créditos y aumento en la captación de depósitos de ahorro, principalmente. En moneda nacional, creció la modalidad de depósitos a la vista y de ahorro, y en moneda extranjera aumentó la modalidad de depósitos de ahorro», afirmó el BCN en su reporte.

El desempeño de otros sectores figuró así: energía y agua a junio creció 6.1 por ciento, transporte y comunicaciones repunta 3.3 por ciento; administración pública y defensa 1.1 por ciento; enseñanza 1.4 por ciento; salud crece 0.4 por ciento y propiedad de vivienda crece 0.5 por ciento.

El Banco Central de Nicaragua mantiene para este año una meta de crecimiento de hasta 3.5 por ciento, aunque su presidente, Ovidio Reyes, no descartó en meses pasados que se rebase la tasa del seis por ciento.