La Prensa 03/09/2021

A medida que la mayoría de las actividades económicas se han empezado a recuperar del golpe adicional que significó la pandemia, tras dos años de recesión, el régimen de Daniel Ortega ha aumentado su apetito por la aplicación de multas este año, al punto que en el primer semestre del 2021 ya había logrado recaudar el 80 por ciento de lo que se proponía por esta vía, meta contemplada en el Presupuesto General de la República y que forma parte de las fuentes de recaudación no tributaria.

Cada año, Hacienda establece metas de recaudación a través de varios canales y uno de ellos  son las multas y sanciones pecuniarias, que se subdividen en: multas por infracción de tránsito, multas por defraudación y/o contrabando aduanero, multas del sector forestal y multas del sector pesca, todas estas agrupadas en un reglón denominado multas por incumplimientos de leyes.

Un segundo y tercer reglón están denominados multas por incumplimientos administrativos y otras multas y sanciones pecuniarias.

Según el informe de ejecución del Presupuesto General de la República, hasta la primera mitad de este año, Hacienda había logrado recaudar el 80 por ciento de los 288.53 millones de córdobas que proyectaba a lo largo del 2021, un nivel histórico en la ejecución de la meta.

Esto ha significado para las actividades económicas y ciudadanía una salida de sus bolsillos de 230.7 millones de córdobas en seis meses, es decir un poco más de 38 millones de córdobas por mes.

El año pasado, por ejemplo, en el contexto de la pandemia, hasta junio había logrado una ejecución del 46 por ciento de los 331.20 millones de córdobas. En concreto hasta la primera mitad de ese año el Gobierno consiguió recaudar por esta vía 151.91 millones de córdobas, es decir 79 millones de córdobas menos que lo obtenido este año.

El nivel de ingresos por multas y sanciones pecuniarias este año supera lo observado en los últimos tres años. Por ejemplo, en el 2018, en el contexto del estallido de la recesión, en seis meses el nivel de ejecución de la meta alcanzó el 34.6 por ciento; en el 2019 fue de 40.9 por ciento, y el año pasado de 45.9 por ciento. Este año es del 80 por ciento, lo que refleja la voracidad.

Los 230.7 millones de córdobas a junio de este año superan con creces los montos observados en el último trienio. En el 2018 fueron 137 millones de córdobas a junio; en el 2019 un total de 153 millones; en el 2020 152 millones de córdobas, según reflejan los reportes presupuestarios. En otras palabras, este año el régimen ha visto crecer sus ingresos un 52 por ciento por esta razón.

Los más afectados

Pero ¿cuáles son los sectores más golpeados por la aplicación de sanciones? De entrada son las multas de tránsito, puesto que hasta junio, de los 217.47 millones de córdobas que se esperan, el 60.1 por ciento ya fue logrado, frente al 47.2 por ciento el año pasado.

Esto ha permitido a Hacienda un ingreso adicional de casi 15 millones de córdobas por esta vía. Según el informe presupuestario, solo por multas aplicadas a los conductores ingresaron 130.80 millones de córdobas este año, frente a los 116.21 millones de córdobas el año pasado.

En el grupo de otras multas y sanciones pecuniarias los números oficiales muestran que el régimen logró un sobrecumplimiento de su estimación. En concreto, hasta junio había obtenido en ingresos 90.04 millones de córdobas, 330 por ciento más de los 27.28 millones de córdobas esperados en todo el año. Es decir que este año se va a superar con creces lo alcanzado en todo el 2020.

También hay un avance significativo en la captación de dinero vía multas por defraudación y/o contrabando aduanero. A junio ya se había logrado recaudar 60.1 de los  7.14 millones de córdobas proyectados.  Eso ha implicado que ya estén en poder del Gobierno 4.86 millones de córdobas.

El año pasado por el canal antes mencionado, al erario habían ingresado 4.18 millones de córdobas, de los 7.52 millones de córdobas planificados para todo el 2020.

Por su parte, las multas del sector forestal sumaban este año a junio 1.32 millones de córdobas, el 57.4 por ciento de los 2.30 millones de córdobas presupuestados. El año pasado, en similar periodo, el grado de avance de la meta era de 18 por ciento de los 2.40 millones de córdobas planificados inicialmente.

Los menos afectados

En la multa del sector pesca, de los 2.19 millones de córdobas proyectados para recaudar en 12 meses, en los primeros seis meses del año ya estaban en las cuentas públicas 1.23 millones de córdobas (56.2 por ciento). El año pasado, con una meta mucho menor (1.62 millones de córdobas) a junio ya tenía 1.41 millones de córdobas. Es decir que en esta actividad el «apetito» ha disminuido.

También ha disminuido el ritmo en las sanciones contempladas dentro del reglón de otras multas por incumplimiento de leyes (984,000 córdobas la meta anual) y multas por incumplimientos administrativos (31.15 millones de córdobas), donde el ritmo de ejecución no superaba ni el ocho por ciento a junio.

Pero ¿en qué contexto económico están ocurriendo estas multas? Luego de tres años consecutivos de recesión económica, situación que ha dejado a casi 200 mil nicaragüenses sin empleos y las empresas golpeadas por la falta de liquidez y aumento en la carga fiscal y laboral, en el 2021 hay una especie de recuperación, aunque los economistas han advierto que aún no se logran los niveles vistos antes del 2018.

El Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) muestra que hasta junio había repuntado 8.7 por ciento, pero menos de 40 mil empleos se habían recuperado respecto a los casi 200 mil destruidos en tres años de recesión.