NotiPellas, 19/11/2021
Con el encendido de los molinos, cosechadoras, tractores y demás equipos, dio inicio el lunes 15 de noviembre la zafra 2021-2022 del Ingenio San Antonio (ISA), la que está prevista dure 162 días y de como resultado una producción estimada de 2,960,000 toneladas de caña.
Para esta cosecha, del total de caña esperada, el 60 por ciento es cultivada en un área de 16 mil hectáreas que están bajo la administración del ISA, mientras que el 40 por ciento restante se obtendrá a través de proveedores independientes.

El Ing. Walter García, gerente de Cosecha y Operaciones señaló que la meta para esta zafra es de 7,040,000 quintales de azúcar, ya que la perspectiva climática es favorable y se proyecta un buen rendimiento industrial. Además, para este periodo se prevé contar con 200 mil toneladas de caña más que en el periodo anterior.
Sobre la forma de cosecha, el Ing. García detalló que el 97 por ciento se realizará mediante corte mecanizado y el restante de forma manual. Asimismo, se proyecta producir un promedio de entre 108 y 109 toneladas de caña por hectárea, en los cultivos administrados directamente por el Isa, mientras que con los proveedores se estima un rendimiento de entre 96 a 98 toneladas por hectárea.
En preparación para esta zafra, la gerencia de Cosecha y Operaciones impulsó, en alianza con su proveedor de cosechadoras un plan de capacitación para los operadores, lo que dio como resultado la formación de 10 mentores técnicos avanzados que replicaron conocimientos a 71 operarios restantes.

Asimismo, se adquirieron 3 cosechadoras nuevas, 11 auto volteos de 21 toneladas y 24 carretas de 100 metros cúbicos, “todo esto es con el fin de obtener mayor eficiencia en el trabajo de tractores y cabezales de transportes”, afirmó el Ing. Juan José Palma, jefe de Corte de Caña.
Previo al inicio oficial de las labores de corte, en el ISA se ofició una misa de acción de gracias para pedir al Altísimo por la bienandanza de este ciclo. El servicio religioso estuvo a cargo de Monseñor Antonio Herrera y los sacerdotes Nicolás Toruño y Gabriel Pallavicini.
Al concluir la eucaristía, el padre Pallavicini destacó que el inicio de esta zafra “crea esperanza y sustento para tantas familias de esta localidad, en estos tiempos difíciles”, y recordó los diversos programas de Responsabilidad Social Empresarial que el ISA ha impulsado por más de un siglo, instando a darles continuidad.
“Que no se olviden de las obras de misericordia, porque a como lo decía San Francisco de Asís, lo que cuenta no es lo que acumulaste, sino lo que diste a los demás y esta empresa, que de tradición familiar es cristiana católica de raíz, ha sabido cumplir en tiempo y forma esta obra de misericordia, ojalá que continúen haciendo el bien para gloria de Dios”, ponderó el sacerdote.