La Prensa 10/02/2022
En los próximos días se espera que la Asamblea Nacional apruebe la Iniciativa de Acuerdo Marco de Cooperación entre el Gobierno de Nicaragua y la República Popular de China, misma que fue presentada este lunes y con la que la dictadura busca blindar las relaciones de cooperación y desarrollo con Pekín.
La iniciativa, que fue enviada a la Comisión de Asuntos Exteriores de la Asamblea, fue remitida por el presidente designado Daniel Ortega y consiste en una serie de acuerdos suscritos con el país asiático, luego del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones en diciembre del año pasado, luego de que el régimen de Ortega cortara sus vínculos con Taiwán, (vigentes desde 1990).
De hecho, la exposición de motivos indica que el 9 de diciembre del año pasado, ambos gobiernos emitieron un comunicado conjunto de “reconocimiento mutuo, restablecimiento de relaciones diplomáticas y el desarrollo de lazos amistosos de cooperación, basado en los principios de respeto a la soberanía, integridad territorial, no agresión, no intervención de uno en asuntos internos del otro, igualdad, beneficio recíproco y coexistencia pacífica», se lee en el documento.
Dichos convenios trascienden de un encuentro entre Ortega y el vicepresidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional de China, Cao Jianming, realizado el 10 de enero del corriente, día del acto de investidura de Ortega, luego de autoproclamarse como ganador de las elecciones presidenciales del pasado 7 de noviembre, consideradas como un fraude para la comunidad internacional.
Tras el reconocimiento público de Ortega acerca de la posición de China y Taiwán, Pekín avaló las perspectivas de colaboración con la adopción del Acuerdo Marco de Cooperación entre ambas administraciones, por lo que los parlamentarios dictaminarán 10 artículos de la ley, entre los cuales destacan: establecer mecanismos de consulta política, la construcción conjunta de la Franja y la Ruta, explorar la firma de un Tratado de Libre Comercio, entre otros.
Acuerdos firmados por Nicaragua y China:
- Acuerdo Marco de Cooperación entre el Gobierno de la República Popular de China y el Gobierno de la República Nicaragua (cooperación en general).
- Memorándum de Entendimiento entre el Gobierno de la República Popular China y el Gobierno de Nicaragua, sobre la cooperación en el marco de la franja económica de la ruta y la seda y la ruta marítima de la seda del siglo XXI.
Acuerdo entre el Gobierno de la República Popular China y el Gobierno de la República de Nicaragua sobre la exoneración mutua de visas para portadores de pasaportes diplomáticos, pasaportes de servicio y pasaportes de asuntos públicos u oficiales.
Memorándum de Entendimiento entre el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular China y el Ministerio de Relaciones Exteriores del Gobierno de la República de Nicaragua sobre el establecimiento del mecanismo de consultas políticas.
“El objetivo de este Convenio Marco es fortalecer los lazos amistosos entre ambos Gobiernos, desarrollar la cooperación en los campos de política, diplomacia, economía, comercio, inversión, educación, ciencia, tecnología, salud cultura, medios de comunicación, turismo, juventud y deportes, conforme las reglas y reglamentos vigentes en sus respectivos países”, reza la iniciativa.
Puntos claves del convenio
Con el fin de fortalecer las relaciones entre ambos países, el convenio está integrado por 10 artículos, siendo los primeros: Establecer mecanismos de consultas políticas y establecer la construcción conjunta de la Franja y la Ruta.
Cabe destacar que la iniciativa de la Franja y la Ruta, también conocida como “La Nueva Ruta de la Seda”, es un proyecto impulsado por China que pretende formar un conjunto de enlaces marítimos y ferroviarios para fortalecer las conexiones del gigante asiático en el continente y hacia el exterior.
A través de esta, China busca construir una red de infraestructura repartida por los cinco continentes que puede costar a hasta un billón de dólares y que consiste en una red de carreteras, ferrocarriles y puertos que permitirá mejorar las conexiones comerciales entre los países participantes.
Por otro lado, el convenio también incluye intercambiar cooperación en escenarios multilaterales y “hacer todo lo posible para fomentar, energizar y diversificar las relaciones comerciales dentro de los confines del Sistema Internacional de Comercio”.
Buscan firmar TLC
Dentro del acuerdo se contempla explorar activamente la facilitación comercial y firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC) cuando sea conveniente. Al respecto, un economista y consultor externo, quien prefirió el anonimato por temor a represalias, sostuvo que un TLC en estos momentos y tomando en cuenta cómo se desenvuelve la economía mundial, resultaría muy beneficioso, necesario e importante.
“En Centroamérica el país que tiene más TLC es Costa Rica, Nicaragua tiene algunos, de distintas naturalezas, pero se ha rezagado mucho en ese aspecto. Incluso, en el Acuerdo con la Unión Europea (UE), lo único que funciona es el acuerdo comercial, porque el acuerdo en su conjunto todavía no ha sido aprobado por una parte de países que conforman la Unión”, ejemplificó.
China es considerado el país más poblado y la segunda economía del mundo por volumen de PIB, según Datos Macro. Además, en los últimos años ha incrementado sus relaciones comerciales con América del Sur y su presencia en Centroamérica, misma que no existía hace unos años, cuando el principal vínculo de la región con Asia era Taiwán.
“Para Nicaragua un acuerdo con China es bueno. Otra cosa son los intereses de China en América Latina, que se combinan también con intereses geopolíticos, Estados Unidos es igual, su TLC con la región también tiene estos intereses, eso no se puede separar, con cualquier país con que se desarrolle uno de estos tratados, de cualquier tipo y generación, siempre hay un interés político mutuo entre ellos”, sostuvo.
Lo que ocurre, a su criterio, es que el Gobierno de Nicaragua está acelerando la carrera por articular un TLC con China, dadas las perspectivas “y el temor que en alguna medida han de estar percibiendo acerca del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (Dr-Cafta)”.
Al respecto, aclaró que “en este momento no veo que haya una situación tan complicada dentro del marco del DR-Cafta para Nicaragua, al contrario, las exportaciones están creciendo, pero podría darse alguna situación más adelante. EL TLC con Estados Unidos ha sido y es de gran relevancia, el año pasado la mayor parte de nuestro comercio fue hacia ese país, pero si este aplica algunos elementos o trabas con el tratado, Nicaragua queda golpeada”, enfatizó.
Sin embargo, aduce que estudios y análisis han señalado que no es fácil exportar a China, porque la nación posee una serie de regulaciones internas en su territorio que son muy complicadas de superar y eslabonar adecuadamente, además de otros factores como el costo de inserción de los productos a ese país, las distintas restricciones, los mecanismos administrativos, impositivos, el idioma, etcétera. “Pero, una vez que ya se ha establecido el proceso de comercialización, eso camina fluido”, aclaró.
Y agregó que el mecanismo de acceso a China de los productos nicaragüenses también es complejo por la distancia, los elevados costos, la internación de los productos y la serie de mecanismos sanitarios y fitosanitarios.
Otros puntos que aborda el convenio
El acuerdo también busca deliberar sobre el establecimiento de mecanismos tales como la Comisión Mixta, Económico-Comercial para orientar la cooperación económica y comercial con una visión conjunta.
Asimismo, se pretende desarrollar activamente el intercambio y la cooperación en materia de planificación del desarrollo en el marco de la Franja y la Ruta, y firmar arreglos de facilitación de visados para titulares de pasaportes diplomáticos, oficiales, de servicios y de asuntos públicos en aras de promover el intercambio de personal.
De igual manera, se pretende fomentar la creación de empresas de inversiones conjuntas e intercambiar visitas entre sus delegados económicos, comerciales y tecnológicos de los sectores público y privado.
“La duración de este acuerdo es de cinco años a partir de la fecha de su entrada en vigencia, por lo que automáticamente se renovará por periodos consecutivos de cinco años, a menos que cualquiera de las Partes Contratantes dé, por la vía diplomática, un aviso escrito de terminación, por lo menos seis meses antes de la expiración del presente Acuerdo”, indicó el Gobierno.
Cabe mencionar que ese plazo también lo contemplaba el TLC de Nicaragua con Taiwán, pero el régimen ni siquiera cumplió con ese compromiso y ordenó de un tajo eliminar el acuerdo, lo que refleja que pese a que existen cláusulas en los acuerdos el régimen de Ortega no suele cumplirlos.
El Gobierno de Nicaragua tiene mucha fe en sus vínculos con China, por ejemplo, el pasado 31 de enero, el ministro de Hacienda y Crédito Público (MHCP), Iván Acosta, aseguró que la economía nicaragüense crecerá este año entre 4 y 6 por ciento, impulsada en parte por las nuevas relaciones diplomáticas con el gigante asiático, que pretende incrementar la inversión en el país y, además, esperan un mayor aumento de las exportaciones hacia ese mercado.
No obstante, cabe mencionar que los documentos divulgados por la dictadura no contienen metas específicas en cuánto a impacto esperado en la economía, ni tampoco proyectos en concretos o bien los compromisos que la dictadura asumió con Pekín a cambio de concretar los aspectos contenidos en el acuerdo.