Trinchera de la Noticia, 02/03/2022
La crisis geopolítica entre Rusia y Ucrania afectará a las economías de todos los países, a unos en mayor grado que a otros. A manera de ejemplos, los mayores impactos los veremos en Rusia y Ucrania; se observarán menores impactos en los países de la Unión Europea debido a su gran dependencia del gas natural ruso; en un tercer nivel, Estados Unidos estará afectado por las alzas de los precios internacionales del petróleo, cuya referencia mundial en estos momentos es el precio Brent que es el referente de Europa y afectará al precio del petróleo estadounidense WTI, de referencia para el continente americano.
El año de 2021 fue el de la recuperación económica, tras la recesión económica mundial provocada por Covid-19 en 2020, pero la inflación se aceleró y se convirtió en el principal problema económico a ser resuelto en casi todos los países en el corto plazo.
Rusia es la economía número 11 por volumen de PIB. Es el país más grande del mundo y es un importante productor de granos, especialmente de trigo. El país exporta principalmente hidrocarburos (más de 50% del total de exportaciones), combustibles sólidos, trigo y morcajo, hierro y acero, metales preciosos, joyas y maderas.
Ucrania es la economía número 56 por volumen de PIB. Es el país europeo con más reservas de uranio recuperable, con más tierras cultivables produce maíz, trigo, colza y frijol de soya, lidera las exportaciones mundiales de girasol y aceite de girasol, y es el tercer mayor productor mundial de hierro.
El año de 2022 se preveía en el mundo como uno de lento crecimiento económico y de baja inflación, pero el 24 de febrero recién pasado estalló el conflicto geopolítico entre Rusia y Ucrania. Ahora, la producción tiende a disminuir o a estancarse y la inflación tiende a subir, más de lo que ya ha subido, una combinación de problemas que en macroeconomía llamamos estanflación, ¿Cómo afectará a la economía de Nicaragua? Veamos los primeros impactos globales de la crisis geopolítica y de las sanciones internacionales aplicadas a instituciones y funcionarios gubernamentales de Rusia por parte de Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido, Canadá, Japón y Australia.
- Incremento de los precios internacionales del petróleo (Brent, cotizado en Londres; cotizado en Nueva York; WTI y Dubai Fateh, cotizado en el Golfo Pérsico). Rusia es el tercer mayor productor de petróleo y proporciona 1 de cada 10 barriles de petróleo que consume la economía mundial.
- Reducción del suministro de gas natural y facturas de calefacción más altas. El 40% de la demanda de gas de Europa es proveída por Rusia.
- Alzas en el costo de la energía y en los precios de los alimentos. Rusia es el mayor productor de trigo en el mundo, al participar con el 25% en el total de la exportación mundial.
- Escasez y subida de precios de metales clave, tales como níquel y paladio, este último para producir los sistemas de escape de automóviles y teléfonos móviles. Rusia es el mayor exportador mundial de paladio, por lo que podría quedar aislada de los mercados internacionales.
- Las limitaciones del acceso de Rusia al capital extranjero y de una menor capacidad de pago en monedas duras en sus transacciones comerciales internacionales, producto de las sanciones internacionales.
- Caída de las inversiones y desaceleración del crecimiento económico.
Entre 195 países que tiene el mundo, Nicaragua es la economía número 136 por volumen de PIB. En 2021 el producto interno bruto (PIB) real de Nicaragua creció 9.75%, que es igual a la tasa de variación interanual del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) promedio anual registrada en diciembre de 2021; la tasa de inflación anual fue igual a 7.21%; y la tasa de inactividad laboral se aproxima a ⅓ de la población en edad de trabajar. Según altos cargos públicos, en 2022, antes del conflicto militar en Europa, la economía de Nicaragua crecería entre 4% y 6% y la tasa de inflación se preveía en un nivel entre 2.5% y 3.5%.
La actual crisis geopolítica global reducirá la tasa de crecimiento económico, al promover la desconfianza entre los consumidores, los empresarios y los inversionistas por el choque masivo de los precios al productor y al consumidor, lo cual reducirá los gastos de consumo e inversión, mientras que las empresas petroleras y de generación de energía eléctrica estarían maximizando ganancias. El refugio seguro en estos ambientes, el mejor valor seguro por excelencia es el oro que subirá de precio, y las monedas de refugio seguro, como el franco suizo y el yen japonés, se fortalecerán.
La crisis geopolítica acelerará de nuevo la tasa de inflación en 2022, ya de por sí muy alta por el shock de oferta provocado por Covid-19 en 2020 y el choque de una demanda creciente frente a una escasa oferta siempre provocado por el coronavirus en 2021, pero ahora volverá a acelerarse debido a las alzas de los precios internacionales de los combustibles, de la energía y de los alimentos, incluso por los cuellos de botella de las cadenas de suministro que aparecieron con la reapertura de la economía en el segundo semestre del año pasado.
Si la autoridad monetaria de Nicaragua interviniera para bajar la tasa de inflación, la política monetaria será muy contractiva y podría fortalecer la estanflación; en otras palabras, la recesión sería más severa. Si la autoridad monetaria de Nicaragua interviniera para mantener el crecimiento económico que ya estaba desacelerado antes de la crisis geopolítica, la política monetaria sería menos restrictiva o laxa, ni debería elevarse la tasa de interés interbancaria (o Tasa de Referencia Monetaria, TRM), es decir, la tasa de inflación alcanzaría un nivel más alto.
En este escenario macroeconómico, si el Banco Central de Nicaragua (BCN) actuara o no actuara frente a una inflación alta siempre estaría en un problema serio y sería fuertemente criticado: ¿Aceptaría una tasa de inflación más alta? o ¿Aceptaría un nivel de desempleo o de inactividad laboral más alto? En esa situación incómoda, es probable que la autoridad monetaria no enfrente la alta inflación e intente eludirla con el argumento de que la política monetaria no puede eliminar un shock de oferta exógeno, como ocurrió en el país en 2021, con el riesgo de continuar fortaleciendo las expectativas inflacionarias de los agentes económicos.
Este shock de oferta con una inflación acelerada, que no tiene un origen económico, al ser estanflacionario impide la ejecución de una política fiscal expansiva porque aumentaría la tasa de inflación, aunque facilitaría un mayor crecimiento económico con el agravante de que se fortalecerían las expectativas inflacionarias de los agentes económicos.
¿Se podrá reducir la presión inflacionaria en Nicaragua? No estoy seguro, porque existe mucha incertidumbre en la perspectiva de la inflación. El riesgo de la lucha antinflacionaria es que surja otra recesión económica. Un nivel alto de inflación puede mantenerse por factores que no son controlados por un banco central, por ejemplo la crisis geopolítica en Europa que perturba los mercados petroleros y energéticos, o la persistencia de los atrasos en los envíos de materias primas y de bienes terminados, o los ajustes salariales.
Como dice el profesor Paul Krugman, “… estoy seguro de que endurecer la política monetaria sobre la base de lo que sabemos ahora sería un gran error, porque los riesgos de actuar demasiado pronto y demasiado tarde son muy asimétricos.”