La Prensa 19/04/2022

La masiva movilización de nicaragüenses en las playas y procesiones religiosas durante Semana Santa podría incidir para que en los próximos días el país registre una mayor «frecuencia de infecciones» de covid-19 por la variante ómicron, aunque estos casos no alcanzarán la proporción que en años anteriores, alertaron médicos independientes.

Entre el 10 y 17 de abril —periodo de Semana Santa—, cientos de nicaragüenses acudieron, sin adoptar ninguna acción anticovid, a los diferentes centros turísticos y actividades promovidas por la Iglesia católica, aprovechando los días de vacaciones otorgados por el Gobierno.

«Es posible que no vayamos a tener los fenómenos que tuvimos el año pasado, en el que vimos una gran cantidad de enfermos y fallecidos, pero sí podríamos tener rebrotes y mayor frecuencia de infecciones respiratorias, aunque sin un impacto tan tremendo en la mortalidad», advirtió un médico bajo anonimato.

El especialista apuntó que después de dos años de pandemia, donde la población estuvo expuesta a los brotes más importantes del covid, como lo fueron la cepa original y posteriormente la delta, la ciudadanía ha logrado —a costa de contagios y muertes—, cierto grado de inmunidad natural. En complemento, la vacunación también ha aportado en este proceso de inmunización colectiva.

«Yo creo que eso pues ha permitido lo que los expertos llaman una inmunidad híbrida, que consiste en que las personas que se infectan naturalmente por el virus luego son inmunizadas, tienen una mejor protección en contra de esta cepa y eso puede ayudar», explicó el especialista.

A inicios de abril, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) aclaró que si bien los casos de contagio y muertes por covid-19 han disminuido en general en la región de las Américas, los países deben seguir «controlando el virus y permanecer preparados» para el futuro.

Según el Ministerio de Salud (Minsa), hasta el 12 de abril, en Nicaragua se habían confirmado y atendido 48 casos de covid-19 y se había reportado un fallecido «atribuible a covid-19».

No descuide a los más vulnerables

Aunque los reportes oficiales del Minsa generan la confianza de que el virus está controlado en el país, el epidemiólogo Álvaro Ramírez también alertó que puede haber un incremento importante de casos debido a la relajación de medidas durante la Semana Mayor.

«Después de las vacaciones de Semana Santa va a haber una ola de pacientes con ómicron debido a todas las aglomeraciones en las playas. Este pico epidémico podría estarse viendo digamos dentro de tres o cuatro semanas, que es el tiempo aproximado del crecimiento exponencial del virus», alertó Ramírez.

El especialista señaló que si bien ómicron se caracteriza por ser menos letal que otras variantes, las personas de la tercera edad o con padecimientos previos, pueden presentar complicaciones en caso de ser infectadas.

«Esto quiere decir que si el paciente está sufriendo otras enfermedades como diabetes, como obesidad, como hipertensión arterial, problemas respiratorios, insuficiencia renal, u otro tipo de condiciones médicas, pueden llevar a un paciente infectado con ómicron a complicaciones médicas y terminar en cuidados intensivos o incluso la muerte», resaltó el epidemiólogo.

Y mientras la población se sigue exponiendo al virus, después de dos años de que el covid fuera declarado pandemia la OPS sostiene que no ha podido realizar una valoración «exhaustiva» del manejo de la emergencia sanitaria por parte del régimen de Nicaragua, debido a que la información que recibe del Ejecutivo es «sucinta».