La Prensa 26/04/2022
Hasta marzo de este año, el régimen de Daniel Ortega continuó movilizándose para llenar las bóvedas del Banco Central de Nicaragua (BCN) con depósitos que ascendieron a 38,465.5 millones de córdobas, un nivel nunca antes visto en la historia económica del país.
Tal ha sido el fuerte aumento que, hasta el primer trimestre del corriente, el Gobierno ha transferido al Banco Central un total de 11,741.1 millones de córdobas adicionales, pues en diciembre de 2021 el saldo acumulado era de 26,724.4 millones de córdobas. El incremento equivale al 43.9 por ciento.
Asimismo, los números oficiales indican que existe una diferencia de 12,510.6 millones de córdobas, con respecto al saldo vigente hasta marzo de 2021 (25,954.9 millones). Esto significa que en el último año se refleja un incremento equivalente al 48.2 por ciento.
Este dinero es procedente, principalmente, de organismos financieros internacionales que desde finales de 2020 aprobaron recursos para atender la pandemia de la covid-19 y el impacto que generaron los huracanes Eta y Iota en el país. Además, hay fondos procedentes de excedentes en la recaudación.
De hecho, en enero el régimen reportó que en recaudación de impuestos consiguió 9,568 millones de córdobas, 1,993.6 millones más con relación a igual periodo del año pasado. Esto va en línea con lo observado en todo el 2021.
Al respecto, datos del Ministerio de Hacienda y Crédito Público revelan que el año pasado el Ejecutivo consiguió en ingresos totales 153,975 millones de córdobas, es decir 27,310 millones de córdobas que lo contabilizado en 2020 (126,624 millones). Esto incluye recaudación y donaciones.
Solo en recaudación de impuestos, el año pasado se consiguieron 94,056.1 millones de córdobas, superior a los 74,346.6 millones de córdobas de 2020. El Gobierno suele enviar una parte del excedente al BCN para acumulación de sus depósitos y, por ende, aumenta las reservas internacionales del máximo emisor bancario.
Depósitos en ascenso
Los números oficiales muestran que en este primer trimestre los fondos han permanecido inmovilizados y cada mes crecen a buen ritmo. Por ejemplo, en enero los depósitos gubernamentales en el BCN totalizaron 30,739.1 millones de córdobas, cifra que ascendió a 35,121.1 millones en febrero y posteriormente, alcanzó su máximo en marzo.
De hecho, hasta el momento lo contabilizado en marzo es el monto más alto de los últimos 22 años (2001-2022), según las estadísticas del máximo emisor bancario.
Se esperaba que el efectivo se fuese incorporando a la economía en función de la ejecución de programas y proyectos del sector público, pero a más de un año del impacto de los huracanes y dos años de la pandemia, el Gobierno ha afrontado dificultad para desarrollar obras.
El economista Maykell Marenco explicó recientemente a LA PRENSA los posibles factores que explicarían la significativa cantidad de dinero que el Gobierno tiene resguardado en el BCN y el porqué estos recursos no se han inyectado para generar un efecto multiplicador en la economía y reactivar sectores que lo han necesitado.
Compartió que uno de los elementos podría tomarse como una acción de precaución, ante los posibles escenarios que se visualizan en el horizonte para Nicaragua: más sanciones, una expulsión de Nicaragua del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (DR-Cafta) y el aislamiento económico.
“Esto es especulativo, pero podrían llegar a suceder y tendrían un impacto negativo. Así que puede ser que estos recursos se estén almacenando para efectos de tratar de paliar o sobrellevar la crisis en medio de esos escenarios. Por supuesto eso no sería garantía de nada, porque ante uno de esas circunstancias, la cantidad de recursos de la que estamos hablando sería insuficiente para poder sortear algo así”, indicó en su momento.
En este punto, Marenco coincidió con el economista y sociólogo, Óscar René Vargas, cuando en diciembre pasado explicó que el Gobierno cuida el dinero acumulado en las bóvedas de la entidad para prepararse ante un posible bloqueo de futuros préstamos. “El régimen está creando un colchón, previendo posibles sanciones”, sostuvo.
Además, Marenco señaló que el otro posible elemento vendría siendo la inyección de liquidez en la economía. “Pero llevar a cabo programas ahorita, en medio de un escenario político y económico muy incierto, es difícil. Probablemente los análisis den como resultado que un tipo de inversión, un tipo de proyecto ejecutado no rinda los frutos que se esperarían y esa podría ser otra posible hipótesis para explicar por qué estos recursos no se han movilizado”, concluyó.
Los salvavidas de Ortega
Los registros revelan que ningún Gobierno ha tenido tanto dinero en las bóvedas del Banco Central como el actual. El saldo alcanzado en este año no se había visto ni a finales de 2017 e inicios del 2018, cuando el régimen se beneficiaba del respaldo financiero de las multilaterales, las cuales habían cerrado sus ventanillas desde que entró en vigencia la Nica Act, la ley que aprobó el Gobierno de Estados Unidos.
En detalle, la ley bloquea el acceso al régimen de acceder a nuevos créditos, salvo cuando estos sean para fines humanitarios, como es el caso de la pandemia y las afectaciones por los huracanes.
Un elemento que también podría estar incidiendo en el positivo comportamiento de los depósitos es que el Gobierno esté registrando sobrerrecaudación este año o que estén ingresando al país préstamos previamente firmados y concretados el año pasado.