Despacho 505/14 de junio de 2022

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos emitió este lunes una alerta de lluvias intensas para Nicaragua.

Según su boletín rutinario, el suroeste del Mar Caribe experimenta una alteración climática por la formación de un centro de baja presión asociada a una vaguada superficial, lo cual en los próximos días ocasionaría precipitaciones intensas en Nicaragua y Honduras.

El seguimiento del fenómeno indica un 40% de probabilidades de que se desarrolle una depresión tropical a finales de esta semana, lo cual dependerá de que el sistema permanezca sobre el agua, indica el Centro Nacional de Huracanes.

No obstante, el pronóstico de mal tiempo que reporta el NHC se mantiene para Nicaragua. De acuerdo con la información disponible, se espera que la perturbación climática se mueva hacia el noroeste, cerca de las costas de Nicaragua y Honduras y que, a pesar de que el desarrollo sea lento, «este sistema podría producir periodos de fuertes precipitaciones en la zona este de Nicaragua y Honduras a finales de la presente semana.

FALLECIDOS POR LLUVIAS

La temporada lluviosa de Nicaragua inició oficialmente a mediados de mayo pasado y concluirá a fines de noviembre próximo. A esta fecha, las lluvias habrían causado al menos cinco fallecidos en la región norte del país aunque el número reconocido por las autoridades es de tres.

De acuerdo con las autoridades, Nicaragua acumula tres muertes relacionadas a las lluvias registradas en las últimas semanas. La víctima más reciente fue identificada como Lidia Yesenia Amador, de 37 años. La mujer fue hallada en una comunidad rural del municipio de San José de Bocay, departamento de Jinotega, a 239 kilómetros al norte de Managua.

Ella se suma a otras dos en el municipio de Wiwilí (Jinotega) que murieron a causa de deslizamientos de tierra en San José de Bocay y en Wiwilí, según la información oficial.

El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) ha informado que las precipitaciones registradas en el país han tenido diversos orígenes, desde bajas presiones locales, hasta el paso de ondas tropicales, así como los remanentes del huracán Agatha que afectó el sureste de México.