La Prensa 22/10/2022
El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) acumulado hasta agosto fue el mismo que el logrado a julio: 4.7 por ciento. Sin embargo, el Banco Central de Nicaragua (BCN) destaca el crecimiento interanual, es decir respecto al mes de agosto del año anterior, que fue de 4.5 por ciento, cuando en julio fue de 3.3 por ciento, respecto al mismo mes de 2021.
Pese a ello, el crecimiento interanual del IMAE de agosto reciente, 4.5 por ciento, en comparación con el mismo mes de 2021, es menos de la mitad de lo que creció respecto a un año antes, 2020, que fue de 11.1 por ciento.

Por otro lado, también la variación promedio del año muestra una caída. En julio fue de 6.8 por ciento, mientras en agosto refleja 6.3 por ciento, según los datos oficiales.
Un economista consultado señaló que ese 4.7 por ciento, igual al de julio, indica que se está manteniendo el ritmo de crecimiento del mes anterior.
“Mientras sea crecimiento, eso es lo que es. Ahora, ese crecimiento está estable, no se está desacelerando, tampoco estás creciendo más. Podemos decir que ese crecimiento está estancado, pero no sería reflejar correctamente la situación si decimos que la economía está estancada, porque en realidad está creciendo un porcentaje respecto al mes anterior”, respondió bajo condición de anonimato.
La entidad rectora de la política monetaria ha especificado que el informe mensual del IMAE tiene un desfase de hasta 60 días en relación con el período analizado.
El IMAE, según el BCN, brinda señales de la actividad económica y podría verse como una estimación anticipada del Producto Interno Bruto (PIB), trimestral, siendo más oportuna.
En 12 meses el ritmo ha disminuido
El economista y sociólogo en el exilio, Oscar René Vargas, recomienda que para analizar la tendencia del comportamiento del IMAE acumulado no hay que hacerlo de un mes a otro. “Por lo menos tenemos que analizarlo en los últimos 12 meses, comparando agosto de 2021 a agosto 2022”, apuntó.
Comparando el IMAE acumulado hasta agosto de 2021 y agosto de 2022 “observamos que la actividad económica general IMAE tuvo una contracción significativa, al pasar de 10.8 por ciento al 4.7 por ciento, lo que quiere decir que la actividad económica se contrajo en más de la mitad”. dijo.
“El Banco Mundial, el BID, la Cepal y los mismos datos del Banco Central de Nicaragua pronostican que la economía nicaragüense tendrá un comportamiento similar al tenido entre el 2021 al 2023. Es decir, la tendencia es que la economía continuará padeciendo una mayor contracción económica, lo que no significa crisis económica, pero sí deterioro de la mayoría de los ítems del IMAE”, aseveró Vargas.
A su juicio, esto “se va a traducir en más desempleo, mayor pobreza e incrementos de las tensiones sociales, lo que explica la enorme ola migratoria que se está viviendo en el país”.
Cifras muestran menos dinamismo
Los datos oficiales muestran que a partir de marzo el crecimiento de cada mes, respecto al mismo mes del año anterior, ha sido menor.

Con grandes diferencias porcentuales, durante los últimos seis meses, la economía ha demostrado menos empuje respecto a los mismos meses en 2021, ha habido menos crecimiento interanual.
El mayor desplome se observa en el mes de junio, cuando en 2021 creció 19.2 por ciento en comparación con su par de 2020, entre tanto este junio reciente solo creció 3.2 por ciento, similar escenario demuestra abril, mayo, julio y agosto, y en menor escala marzo.
Cómo están los sectores
Según el informe del IMAE de agosto, publicado recientemente por el BCN, las actividades que registran mayor dinamismo fueron hoteles y restaurantes; transporte y comunicaciones; industria manufacturera; comercio, intermediación financiera y servicios conexos; explotación de minas y canteras, entre otras.
Entretanto, reflejaron disminución pesca y acuicultura, energía y agua; y el sector construcción.
“En las actividades primarias, se observó crecimiento en la agricultura, debido a mayores labores en granos básicos y otros productos agrícolas; en explotación de minas y canteras, por mayor extracción de la minería metálica y no metálica”, indica el informe.
Destacan mayor matanza vacuna y producción de leche en el sector pecuario, y en silvicultura y extracción de madera, por el aumento, principalmente, en la extracción de troncos de madera y leña.

“Por su parte, se registró disminución en la pesca y acuicultura, a causa de menor captura de peces, camarón, langosta y otros productos de la pesca”, añade.
Sobre la industria manufacturera, refiere que se observó crecimiento en la producción de textiles, productos cárnicos, lácteos, otros alimentos, y derivados de petróleo, entre otros.
Al analizar los 17 rubros de manera individual que forman parte del IMAE, Vargas indicó que los principales rubros de la economía sufrieron una contracción en el 2022, al compararlos con el 2021.
Los 9 ítems principales que se contrajeron son: Agricultura, Pecuario, Pesca y acuicultura, Minas, Industria manufacturera, Construcción, Energía y agua, Comercio y Educación.
Tres ítems tuvieron un incremento positivo significativo fue Hoteles y restaurantes, Intermediación financiera y Transporte. Los cuatro restantes tuvieron incremento muy pequeño o insignificante: Silvicultura y extracción de madera, Salud, Propiedad de vivienda y Otros.
Región se desacelera
Por otro lado, el Consejo Monetario Centroamericano (CMCA), con datos actualizados hasta julio reciente, demuestra que la economía de la región de Centroamérica, Panamá y República Dominicana ha mostrado signos de desaceleración durante este año.
Nicaragua se encontraba en julio en el cuarto puesto, después de Panamá, la economía que muestra mayor dinamismo es la de Costa Rica y República Dominicana.
Muy cerca de Nicaragua le siguen Honduras y Guatemala. El Salvador se encuentran en el último puesto.
