La Prensa 10/01/2023
Envíos desde España y Panamá se reducen, mientras que hay un leve incremento de los originados en Costa Rica, Canadá, El Salvador y México
Las remesas enviadas por nicaragüenses en el exterior totalizaron 2,887.8 millones de dólares, el 76.4 por ciento, equivalentes a 2,2016.10 millones, fueron generados en los Estados Unidos, indica el reciente reporte del Banco Central de Nicaragua (BCN), con datos acumulados a noviembre de 2022.
Este comportamiento coincide con el exponencial crecimiento de migrantes nicaragüenses registrados por las autoridades de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos (USBP por sus siglas en inglés) que indican que, entre octubre y noviembre, el total de “encuentros” ascendió a 55,279 personas.
Los encuentros registrados, incluyen detenciones, declaraciones de inadmisibilidad y expulsiones.
Las estadísticas son ordenadas por año fiscal que va de octubre a septiembre del año posterior, de ahí que el registro del nuevo período inició en octubre y junto con noviembre ya superan los 55 mil encuentros, cifra que sobrepasa los 50,722 registrados en el período 2020-2021.
Para el año fiscal siguiente (octubre 2021- septiembre 2022), la cifra creció 224 por ciento, es decir que se triplicó, al registrarse 164,600 encuentros.
La migración de nicaragüenses, año con año se ha visto acompañada de luto y dolor, durante 2022 al menos 78 personas fallecieron, según el registro realizado por la Revista Magazine.
Una distante diferencia
Con Estados Unidos a la cabeza, garantizando el 76 por ciento del total de las remesas, el segundo y tercer puesto lo mantienen con una lejana distancia Costa Rica y España, desde ambos países, hasta noviembre los envíos representaron 246.5 y 245.3 millones de dólares, respectivamente, una enorme diferencia de los 2,206.1 millones de dólares provenientes del país norteamericano.
Al compararse el total de remesas enviadas entre enero y noviembre de 2021, que sumaron 1,231 millones de dólares, con los datos del mismo período reciente, el crecimiento alcanzado es del 79.2 por ciento.
En el caso de España las remesas enviadas se han reducido 12 por ciento en el período analizado, mientras que las originadas en Costa Rica crecieron 2.8 por ciento.
Otros países cuyo envío de remesas reflejan un leve incremento en el último informe sobre remesas del BCN son Canadá que suma 30 millones de dólares, El Salvador (12.6 millones) y México (6 millones).
En el caso de Panamá, los envíos se redujeron 9.7 por ciento respecto al acumulado a noviembre de 2021, para un total de 57.4 millones de dólares.
Desde 2016, según los registros del BCN, las remesas originadas en Estados Unidos son las que más dinamismo han mostrado, al crecer 253.5 por ciento, seguidas por las de Canadá, España, México, el resto del mundo y Costa Rica.
Las remesas provenientes de Panamá y El Salvador han decrecido al comparar los datos de 2016 con 2022.
La peculiaridad de los migrantes
Para el analista Eliseo Núñez, este comportamiento de las remesas plantea el análisis de las características de quienes están migrando, cuyos cálculos se estiman en el 8 por ciento de la población nicaragüense, que se calcula en 6.8 millones de habitantes, según el Banco Mundial.
“En estas circunstancias están migrando principalmente jóvenes, buena parte del bono demográfico se está perdiendo, la migración política también conlleva a un buen porcentaje de personas con preparación académica y también quien emprende el camino de la migración es quien tiene más habilidades, es un emprendedor nato básicamente”, indicó.
Por lo anterior consideró que el país va “a comenzar a tener problemas de mano de obra calificada, la primera área que va a ser golpeada es la de tecnología, porque es intercambiable, esta gente puede trabajar desde cualquier parte, puede migrar y tener trabajo en su misma profesión, y los obreros calificados”.
Sobre ellos, dijo que en Nicaragua un obrero de la construcción gana un salario mínimo equivalente a 300 dólares al mes, mientras que en Costa Rica es de 700 dólares y en los Estados Unidos el ingreso es más alto.
“Lo mismo es pegar bloques en Nicaragua que en Miami, Texas o San José, la habilidad ya la tienen y solo la llegan a reproducir salvo algunos ajustes que deban aplicar, ligados a la cultura de trabajo y no a las habilidades, teniendo incluso mejores herramientas”, comentó.
También dijo que se avizora un efecto a mediano plazo con el tema de las remesas, “aunque aumente el consumo interno, el receptor de las remesas tiende a dejar de participar en el mercado laboral y se convierte en un administrador del dinero que envían para las familias, entonces se desactivan (de la economía nacional) dos, el que se va y el que recibe, provocando un impacto económico”.
Consideró que las remesas van a seguir aumentando, “pero es un tema que (Daniel) Ortega no lo quiere ver, pero es dinero que no contribuye al desarrollo del país, los países no salen a flote con las remesas, salen a flote si las remesas son adicionales a otras cosas, en Nicaragua falta confianza, el sistema tributario es una loza encima de los empresarios, la inversión privada interna es baja”.
Agregó que hay poco dinamismo en la bancarización, que se venía notando desde 2017. “La mayoría de los empleos en Nicaragua son informales y este sector es poco bancarizable porque no se puede medir sus ingresos además de que son intermitentes y nada se ha hecho en estos cinco años para que esto cambie”.