La Prensa 15/05/2023

El aumento de precios de varios productos básicos en la dieta de los nicaragüenses ocasionó que la inflación en abril ascendiera a 2.13 por ciento, una tasa que si bien es desacelerada respecto al 4.05 por ciento observado el año pasado en igual periodo, sigue siendo elevada.

El acumulado interanual, es decir de los últimos 12 meses, se ubicó en 9.53 por ciento, frente al 9.95 por ciento en similar lapso del 2022, lo que refleja que el aumento de precios sigue siendo sofocante para los hogares nicaragüenses.

Eso a pesar que a nivel internacional el precio del petróleo se mantiene por debajo de los 80 dólares, mientras en Nicaragua los combustibles se venden basados en un crudo de más de 100 dólares, lo que afecta los precios finales de los consumidores.

Solo en abril, la inflación subió 0.44 por ciento impulsada por la sección de Alimentos y bebidas no alcohólicas (0.53 por ciento); Restaurantes y hoteles (0.74 por ciento), y Muebles y artículos para el hogar (0.61 por ciento).

Los mayores aumentos de precios se sintieron en el interior del país (0.73 por ciento), mientras que en Managua hubo alzas en alimentos y bebidas no alcohólicas, y muebles y artículos para el hogar.

A nivel general, el Inide reporta aumento en el pollo en piezas (4.48 por ciento), las naranjas (16.18 por ciento de alzas) y el queso (2.16 por ciento).

En hoteles y restaurantes subieron de precios los almuerzos (1.05 por ciento), desayunos (1.83 por ciento) y pollo asado para llevar (1.24 por ciento).

En tanto, en muebles y productos para el hogar hay alzas en el jabón sólido para lavar (0.79 por ciento), jabón de lavar vajillas (2.05 por ciento) y cloro y desinfectantes (1.29 por ciento).

El Gobierno espera que la presión inflacionaria, reflejada en el aumento de precios, se mantenga, pero estos subirán a un ritmo relativamente moderado con relación al año pasado. En enero de este año, Ovidio Reyes estimó que los precios subirían entre 5 y 6 por ciento. “Ya los precios de los principales productos internacionales han comenzado a descender, entre ellos el petróleo, así como los alimentos, por lo que esperamos que la inflación nacional se modere a partir del primer semestre de 2022”, dijo en ese momento.

Sin embargo, en un nuevo ajuste situó el rango entre 6 y 7 por ciento. En su reporte, el BCN explica que “este rango está condicionado a la continuidad en la disminución de la inflación internacional y podría revisarse a la baja si dicha disminución se acelera en los próximos meses”.

La nueva perspectiva inflacionaria también toma como base “las perspectivas de un buen ciclo de producción agropecuaria, las políticas de subsidio del Gobierno para contener el incremento del costo de vida de la población y la baja tasa de deslizamiento cambiario vigente. Adicionalmente, se espera que el marco de política fiscal, monetaria y cambiaria a nivel doméstico continúe apoyando la estabilidad de precios”.