La Prensa 19/03/2024
Nicaragua cerró el costo de la canasta básica en 19,808 córdobas, 790 más comparado con igual periodo del año pasado y relativamente similar respecto a su costo en diciembre pasado, según datos del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide).
Para comprar granos, carnes, lácteos, cereales y perecederos hasta febrero se necesitaban 14,095.13 córdobas, 549.2 más comparado con el primer bimestre del año pasado, cuando se requerían 13,545.93 córdobas.
Dentro de los alimentos, la libra de frijol se cotiza en 34.10 córdobas, más barato que los 36.38 córdobas de hace un año. El aceite se vende en 61.14 córdobas, un poco más accesible que los 66.51 córdobas en febrero del año pasado.
En tanto, el arroz se vendió en febrero en 18.98 córdobas, un poco más caro que los 17.94 córdobas que costaba en el primer bimestre del año pasado.
Carnes por las nubes
Entre las carnes, la posta de res se vende en 142.54 córdobas, más cara que los 140.60 córdobas requeridos hace un año. La carne de pollo se compra en 60.15 córdobas, un poco más que los 57.06 córdobas en el periodo analizado. También el pescado y la carne de cerdo están más caros que en febrero del año pasado.
Los nicaragüenses también requerirían 135.12 córdobas para comprar una libra de queso, un alimento que sigue estando por las nubes, porque el año pasado estaba en 125.34 córdobas. Esto pese a que Nicaragua es un gran productor de lácteos en la región, algo que, sin embargo, no beneficia a los consumidores locales, quienes deben pagar precios elevados por este alimento, que es muy común en la dieta nacional.
Comer huevos también se ha convertido en un desafío para los nicaragüenses. La docena se vende en 74.22 córdobas, más que los 68.67 córdobas que se necesitaban en febrero del año pasado. En el caso de la leche, el litro se cotiza en 39.93 córdobas, un poco más caro que los 37.09 córdobas reflejados en el periodo analizado.
Por el lado de los perecederos, la libra de papa, que es muy popular en la mesa de los nicaragüenses, se vende en 40.72 córdobas, más que los 36.06 córdobas que costaba en igual lapso del 2023. Los tomates se compraban en 21.79 córdobas la libra, más caros que 17.14 córdobas en similar periodo del año pasado.
La libra de cebolla valen 38.78 córdobas y la chiltoma en 46.75 córdobas, cuando el año pasado se compraban en 36.54 y 39.31 córdobas, respectivamente.
Pero no solo comer se ha vuelto un reto para los nicaragüenses, sino también comprar los productos de uso en el hogar, para lo cual este año se necesitan 3,611.08 córdobas, mientras que el año pasado eran 3,518.32 córdobas.
El desodorante, por ejemplo, se compró en febrero en 58.19 córdobas, casi diez córdobas más comparado con los 47.86 córdobas requeridos en igual periodo del año pasado. El jabón de baño pasó de 13.95 córdobas a 15.04 córdobas de un año a otro.
El jabón de lavar ha pasado de 25.08 córdobas a 27.03 córdobas en el periodo de referencia.
Quizás uno de los subgrupos que menos ha subido de precio son los relacionados con vestimenta y calzado, que hasta febrero se requerían 2,101.82 córdobas, cuando hace un año se necesitaban 1,954.57 córdobas.
Costo bajó respecto a enero
Los números oficiales muestran que en febrero el costo de la cesta familiar mostró un leve descenso respecto a enero, lo que se vio reflejado en la inflación, que cerró el primer bimestre en 0.53 por ciento.
Por primera vez en meses, el componente de alimentos y bebidas no alcohólicas reportó una caída mensual dentro de los 12 grupos que conforman la inflación, al cerrar el segundo mes del año con una reducción de 0.47 por ciento.
En un nuevo análisis del economista Néstor Avendaño, en su blog personal, señaló que si bien la inflación —que se ve impactada por la evolución de los precios de los bienes y servicios en el mercado local— está desacelerando, la subyacente sigue siendo alta.
“La tasa de inflación subyacente, que es el objetivo principal de la política monetaria a ser controlado y disminuido por la banca central, todavía es alta porque se encuentra por arriba del rango de la tasa de inflación “natural” de la economía de Nicaragua, el cual es 4 por ciento, 4.5 por ciento”, dijo el economista.
Indicó que “si la tasa de inflación subyacente continúa siendo mayor que la tasa de inflación general, el poder de compra de los salarios, o salario real, perderá valor con el transcurso del tiempo, como lo perdió persistentemente entre junio de 2018 y septiembre de 2023, y los trabajadores presionarán por ajustes salariales”.