La Prensa 24/04/2024
La dictadura orteguista informó este 22 de abril que firmó un acuerdo de una declaración para “contrarrestar” las sanciones que impone Estados Unidos contra Rusia y Nicaragua. Entre algunos de los puntos, ambos regímenes establecen que las propiedades y locales consulares serán inmunes y no estarán sujetos a congelamiento por sanciones.
La declaración fue firmada por Laureano Ortega Murillo, hijo de la pareja dictatorial y asesor presidencial para las inversiones, comercio y cooperación internacional. Ortega Murillo también es representante especial del dictador Daniel Ortega para los asuntos con Rusia. Por parte de Moscú, firmó su canciller Serguei Lavrov.
Este martes 23 de abril, la vocera de la dictadura, Rosario Murillo, aseguró que a través de reuniones bilaterales con Rusia han “reconfirmado” el apoyo mutuo en todos los campos, principalmente en materia de seguridad.
“Hay reuniones bilaterales sostenidas por nuestra delegación en San Petersburgo, ahí está el compañero Laureano (Ortega), está el comisionado general Zhukov Serrano, subdirector de la Policía Nacional; el coronel Álvaro Martín Peña Núñez, segundo jefe de la Dirección de Información para la Defensa del Ejército de Nicaragua y la subdirectora general del Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor), la compañera Celia Reyes, así como por supuesto la compañera escritora Alba Azucena Torres, quien es embajadora de nuestro pueblo y gobierno en la Federación de Rusia”, mencionó Murillo.
Insta a países a no aplicar sanciones
La declaración señala que no deben aplicarse ni reconocerse medidas unilaterales por parte de un tercer Estado, asociación o grupo, en referencia a las sanciones. También insta “encarecidamente” a los demás Estados a que se abstengan de adoptar, promulgar y aplicar sanciones.
“Cualquier sentencia extranjera que surja de la aplicación de leyes, órdenes y reglamentos nacionales que impongan medidas coercitivas unilaterales a otros Estados no debe ser reconocida ni ejecutada por los tribunales nacionales”, señala la declaración.
A criterio del catedrático y especialista en relaciones internacionales, el costarricense Carlos Humberto Cascante, la declaración busca la creación de un nuevo bloque en el que no se apliquen sanciones.
“Se busca crear un bloque alterno al bloque occidental donde no se apliquen sanciones. Es más una narrativa que algo con un sustento real, porque este tipo de cosas ya se están haciendo desde hace un tiempo, como el acercamiento con China y buscar mecanismos para evadir sanciones. Van a trabajar en conjunto para hablar con otros estados para que no apliquen sanciones”, dijo Cascante a LA PRENSA.
Discurso para evitar más sanciones
A consideración de Cascante, la declaración no contempla que Rusia y Nicaragua son dos países con sanciones de Estados Unidos, pero con características diferentes.
“Nicaragua no ha tenido sanciones tan fuertes y vinculadas con personajes del régimen. En el caso de Rusia, es completamente diferente porque tiene más sanciones de instituciones, personas y empresas, por eso son casos distintos”, refirió.
Cascante aseguró que el mensaje de esta declaración va dirigido a países que no han aplicado sanciones contra ambos países.
“Este tipo de mensajes van dirigidos a aquellos países que han decidido no aplicar sanciones, más que a los que sí han aplicado. Es una especie de legitimación para este tipo de narrativas hacia países que no están dentro del bloque que les han impuesto sanciones”, afirmó.
“Se blinda” de confiscaciones
La declaración pretende “crear una protección” a Rusia y al régimen orteguista para evitar confiscación y congelamiento de bienes y activos a raíz de sanciones. No obstante, la dictadura promueve las confiscaciones como un arma política contra opositores y críticos.
“Las propiedades y activos estatales y privados, incluidas cuentas bancarias, bonos, bienes inmuebles, así como locales e instalaciones consulares y diplomáticos, estarán inmunes y no estarán sujetos a congelamiento, decomiso o cualquier otra forma de confiscación o restricción que surja de la implementación de medidas coercitivas unilaterales por parte de cualquier autoridad”, señala.
Además establece que las inmunidades jurisdiccionales de los Estados y la inmunidad de sus bienes serán en todo momento observadas y protegidas contra la aplicación de medidas coercitivas unilaterales.
Entre otras acciones, establece que el comercio de bienes y productos humanitarios, medicamentos, bienes y actividades culturales no contará con impedimentos de transporte ni afectación por las sanciones.
Ruta para “reducir” dependencia del comercio internacional
La declaración establece que los Estados deberían elaborar una hoja de ruta para reducir la dependencia del comercio internacional de las monedas nacionales que tienden a utilizarse para aplicar medidas coercitivas unilaterales o para sostener la hegemonía monetaria de un Estado concreto sobre la economía mundial.
“Se harán esfuerzos para crear instituciones financieras interestatales regionales o de otro tipo para fortalecer sus relaciones financieras bilaterales y multilaterales y eliminar las prácticas y procesos desiguales que actualmente caracterizan a ciertas instituciones financieras y de desarrollo globales”, señala.
A criterio de un analista político consultado bajo condición de anonimato —por temor a represalias— esto busca mecanismos desligados de la intervención de Estados Unidos “para tener un enfrentamiento constante contra cualquier sanción contra regímenes totalitarios”.
“Esta es la profundización de la alianza estratégica. Esto lleva a que los suscriptores definan objetivos comunes y se comprometan a ponerlos en práctica. El interés fundamental de Rusia es alterar el orden mundial a través de lo que llaman multilateralismo con un trasfondo confrontativo contra Estados Unidos”, dijo el analista.