Despacho 505 16/08/2024
Casi treinta minutos más tarde de lo habitual, la vocera del régimen Rosario Murillo se enlazó este viernes a la cadena de radio y televisión oficialista que acostumbra cada mediodía. La de hoy, probablemente, ha sido su comunicación más esperada. Desde incios de semana había avisado que informaría la «reestructuración» en las instituciones del Estado, manteniendo en vilo a los aproximadamente 170 mil empleados públicos.
Cumplió. Lista en mano, Murillo comenzó la purga en El Carmen, la casa familiar, despacho y sede del partido FSLN, despidiendo práctimente a la mitad del supernumerario club de asesores de Daniel Ortega. La medida confirma la enorme carga presupuestaria que ha representado este grupo, especialmente en los últimos años pues el veterano dictador lo ha ocupado para mantener en la planilla estatal a sus leales, entre ellos funcionarios sancionados y purgados de los ministerios por la propia Murillo.
En el club de asesores, la sancionada número dos del régimen ha dejado solo a 16 de casi 30 que tenía el dictador. Entre los salvados está Bayardo Arce, Ovidio Reyes y el comisionado Horacio Rocha a quien Ortega devolvió a la vida profesional para encargarse de su seguridad y es en quien ha confiado la purga de altos cargos del sandinismo. También mantiene al excanciller Samuel Santos, Salvador Vanegas, José Francisco Lopez, la sancionada exministra de Salud Sonia Castro y al recién despedido ministro de Hacienda Iván Acosta.
Como novedad, Murillo que hasta la fecha no contaba con asesores en la vicepresidencia, designó en ese cargo para temas de Turismo a la exministra del Mefcca Justa Pérez Acuña. La funcionaria es la única del grupo de asesores presidenciales reasignada.
Murillo explicó que la reestructuración laboral fue decidida en base a una valoración del trabajo de cada institución «promoviendo ahorro en los recursos del Presupuesto General de la República para fortalecer la atención directa. Podemos informar a nuestro pueblo que hemos avanzado, estamos avanzando», afirmó.