La Prensa 23/08/2024
Las medidas de vigilancia ante el incremento de las posibilidades de propagación de la viruela del mono, enfermedad declarada hace una semana por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una emergencia internacional de salud pública, “deben intensificarse” en el territorio nicaragüense, valoran expertos consultados por LA PRENSA, tras conocerse que Honduras, el vecino del norte de Nicaragua, ya registró su primer caso sospechoso a esa enfermedad.
“No hay que alarmar a la población, poner histérica a la gente, porque es algo que debe vigilarse. Puede llegar ahorita o en un año, o que pase en todos estos meses, pero intensificar la vigilancia es lo más importante ahora y alertar a la gente si acaso han estado en contacto con personas con infecciones similares a la de la viruela del mono en la piel”, indicó el epidemiólogo Álvaro Ramírez a LA PRENSA.
El experto recordó que el virus de la viruela del mono “no circula en Nicaragua normalmente” y este “no es como el covid-19, porque no se transmite por el aire, sino por contacto directo con personas o con fluidos de infectados. Entonces, esa es la gran diferencia: si no estás en contacto con gente que ha estado infectada, pues es difícil. Pero, hay que vigilar cualquier erupción de la piel en caso de que exista la vesícula (roncha) típica de la viruela”.
Caso sospechoso reportado en Honduras
El caso sospechoso reportado por las autoridades de Salud de Honduras, según reportes de medios locales, corresponde a un hombre originario de la ciudad de Belén, en Lempira, ubicada a más de 360 kilómetros de la frontera norte de Nicaragua.
Detallan que el paciente se encuentra en observación y bajo “estrictos protocolos médicos” ante la posibilidad de ser portador de la viruela del mono.
Las autoridades sanitarias hondureñas, refieren las publicaciones, ya han activado protocolos de aislamiento y seguimiento de contactos que haya tenido este caso sospechoso para “evitar una posible propagación del virus”. Además, han activado puestos de vigilancia epidemiológica en aeropuertos y puestos fronterizos.
Vigilar cruce de migrantes
Ramírez apuntó que en Nicaragua uno de los focos de atención también debería ser el cruce de migrantes, que usan el país como ruta para llegar de forma irregular a Estados Unidos, ya que algunos de estos provienen del continente africano o pudieron estar en contacto con personas infectadas durante su viaje y no necesariamente mostrar síntomas del virus aunque sean portadores de este.
“El Minsa lo que tiene que hacer en principio es activar la vigilancia epidemiológica, poner a los centros de salud en alerta para que los puestos fronterizos de ingreso o salida del país, para que si existen casos sospechosos de viruela, sean reportados”, recomendó el especialista.
Además, indicó a la población que —aunque la tasa de infestación de la viruela del mono no es tan alta como la del covid-19— es fundamental la higiene corporal y cuidar los contactos que se tiene con personas que tienen síntomas asociados a esa enfermedad.
Un especialista en dermatología consultado por LA PRENSA, bajo condición de anonimato, recordó que la viruela del mono “es una enfermedad que se presenta como sarpullido, es una lesión a nivel de la piel que se puede presentar en cualquier parte del cuerpo: en los genitales, pies, manos, pecho, rostro, y más o menos aparece entre 7 y 17 días después de ser infectada con esa enfermedad. Es decir, una persona puede tener ese virus y no presentar síntomas en ese período”.
Además, recordó que quienes ya tuvieron la enfermedad pueden presentar “costras antes de sanar”, ya que previo a esto pudieron tener “presencia de granos, ampollas que podrían resultar dolorosas, causar mucha picazón, fiebre, dolor de cabeza, dificultad respiratoria, dolores musculares, y esto hace que se confunda con cualquier enfermedad viral, desde el punto de vista clínico y sintomático, con enfermedades con las que estamos familiarizados”.
La prevención de esta enfermedad —apuntó el dermatólogo— “puede vincularse a experiencias que podemos retomar del covid-19. Es decir, si la enfermedad se transmite por contacto directo con las lesiones en la piel, o incluso se menciona que si hay contacto con objetos que podrían tener secreciones de pacientes enfermos, entonces, evitar las reuniones sociales, tener sexo seguro, y si la persona tiene fiebre, malestar, alteración general o las lesiones características de sarpullido, hay que evitar tener contacto con esa persona”.
También recomendó a la población “mantener medidas higiénico-sanitarias, lavarnos las manos, seguir usando alcohol gel, y si estás enfermo —con síntomas similares a la viruela del mono— no acudir a reuniones, fiestas, trabajo o a la escuela”.