La Prensa 19//2024

Aunque los precios en los mercados siguen siendo asfixiantes para los nicaragüenses, el régimen de Daniel Ortega rebajó en 500 córdobas el costo de acceso a los 53 productos de la canasta básica en septiembre, según datos actualizados con retrasos del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide).

El régimen retrasó un mes la publicación del dato de la cesta básica correspondiente a septiembre y mantiene sin actualizar, al menos hasta ayer al cierre de esta edición, la cifra correspondiente a octubre, pese a que el pasado 11 de noviembre divulgó la evolución de la inflación, que requiere los datos de la canasta para determinar el desempeño mensual de este indicador.

Según el reporte oficial, hasta septiembre la canasta se cotizaba en 20,017.84 córdobas, incluyendo el costo de 900 córdobas fijos que se tiene establecido para el alquiler de una vivienda. El monto es menor a los 20,559.16 córdobas en agosto de este año, pero está por encima de los 19,331.43 córdobas en igual mes del año pasado.

Es decir que en el último año la canasta acumula un incremento de 686 córdobas, un aumento que ha golpeado especialmente al grupo de los alimentos y bebidas no alcohólicas, para lo que se requerían 14,168.98 córdobas hasta septiembre.

Los números oficiales muestran que de los más de 500 córdobas de alivio en septiembre, solo el subgrupo de granos básicos, lácteos, perecederos y cereales, entre otros, se abarató 569 córdobas con relación a los 14,738.29 córdobas que se necesitaban en agosto.

Los alimentos que bajaron de precios

Dentro de ese grupo, según el Gobierno, en los granos básicos, el aceite y los frijoles fueron los que más se abarataron. El primero pasó de 64.69 córdobas el litro a 60.27 córdobas, es decir un alivio en un mes de 4.42 córdobas. En el caso del segundo producto, se abarató de 33.58 córdobas a 32.38 córdobas por litra.

En el caso de las carnes, la posta de res y la de cerdo fueron las que más bajaron de precio. La de res, por ejemplo, pasó de 154.26 córdobas a libra a 147.98 córdobas, lo que significa un ahorro de 6.28 córdobas.

Cabe mencionar que la canasta contempla los alimentos más demandados en el mercado nacional. La posta de cerdo, por su parte, la libra se abarató de 89.45 córdobas en agosto a 88.80 córdobas, un ligero alivio de 0.65 córdobas.

En tanto, en lácteos y huevos, solo la libra de queso seco dio un fuerte respiro al bolsillo de los nicaragüenses. Este alimento bajó a 116.27 córdobas en septiembre, más accesible que en el mes anterior cuando se situó en 125.16 córdobas. Solo este producto se abarató 8.89 córdobas.

Fue el grupo de los cereales, que incluye pinolillo, tortilla, pasta alimenticia y pan, que prácticamente los precios se mantuvieron casi invariables.

En el subgrupo de perecederos fue donde se reportó los mayores abaratamientos de los alimentos en el mes de referencia. La libra de tomate se vendió en 23.33 córdobas, mientras que en agosto era a 28 córdobas.

Perecederos por libra Agosto (Precios en córdobas) Septiembre (Precios en córdobas)
Cebolla blanca 57.69 47.97
Papas 47.39 36.83
Ayote 10.40 10.00
Chiltoma 55.36 51.32
Plátano verde 14.73 14.50
Naranja 14.69 14.41
Repollo 13.67 11.99

Fuente: Inide

Otros componentes de la canasta

Por su parte, en el grupo de productos de uso del hogar, que incluye el alquiler, hasta septiembre el gasto ascendía a 3,613.69 córdobas, casi similar a los 3,615.82 córdobas en agosto pasado.

La canasta básica, diseñada para cinco personas, incluidos dos menores de edad, también contempla asignaciones para la compra de ropa. En septiembre se requerían 2,235.17 córdobas, un poco más que los 2,205.05 córdobas en agosto pasado.

Desde agosto la inflación ha sido negativa, pero aún no se trataría de una marcada deflación. “Los precios al consumidor no bajarán al nivel que tenían antes de que comenzaran su aceleración en el mercado local en agosto de 2021. La desaceleración de la inflación no implica que los precios de los productos han comenzado a disminuir para restablecer los niveles de precios de los productos observados antes de que se iniciara la aceleración inflacionaria, sino que los precios al consumidor están aumentando a un ritmo menor que tenían antes de alcanzar el máximo”, explica el economista Néstor Avendaño, en un análisis publicado en su blog.

“Desacelerar la inflación no significa una reducción de precios. El fenómeno contrario a la inflación es la deflación, o sea, una caída general y continuada de los precios, pero si la inflación baja significa que los precios están desacelerando, pero no están cayendo”, precisa.

El Banco Mundial pronosticó recientemente que en los próximos dos años la comida será más barata y el combustible más accesible, lo que puede tener un efecto limitado en Nicaragua, en caso que el régimen de Daniel Ortega decida mantener congelados los combustibles, tal como lo ha hecho en los últimos dos años.