La Prensa 22/09/2025 (Mención BAC)

Mónica (nombre ficticio para proteger su identidad), de 52 años, fue víctima de una red de estafadores virtuales, quienes la despojaron de 21 mil córdobas que representaban los ahorros de varios años. 

La víctima informó en detalle lo ocurrido a funcionarios del Banco de América Central (BAC), ya que parte de la estafa fue transferir dinero a dos cuentas de ese banco y otra parte fue retirada de un cajero automático de la misma institución. Funcionarios del BAC dijeron a la víctima que van a investigar a profundidad por medio de sus departamentos de seguridad y legal. Al momento de esta publicación, la institución aún no daba respuesta.

Mónica también le proporcionó los detalles de la estafa a gerentes de La Perfecta, subsidiaria de Nicaragua Dairy Ventures/Grupo Lacthosa, ya que los estafadores usaban el nombre de la empresa; así como a oficialesde Auxilio Judicial de la Policía, quienes podrían iniciar una investigación.

En La Perfecta se dieron cuenta del falso anuncio de oferta de empleos publicado en Facebook y alertaron sobre el mismo a sus empleados, pero no a sus consumidores.

Así ocurrió la estafa

El viernes 22 de agosto, Esperanza (nombre también ficticio), de 18 años e hija de Mónica, entró a Facebook para buscar ofertas de empleo. A las 3:00 p.m. vio lo que le interesaba, pero en realidad era un anzuelo para llevarla a una trampa. 

Bajo un logotipo de la empresa de productos lácteos La Perfecta aparecía lo siguiente: Empleo a tiempo parcial/Tiempo completo. Te Necesitamos. Ingreso mínimo diario:C$1,500.00. Libre elección de turnos. Mañana: 10:00-12:00. Tarde: 13:00-17:000. Noche: 18:00-20:00.

Aparecía un formulario y una opción para enviar una solicitud. Ella pinchó el botón de “Enviar solicitud” e inmediatamente fue redirigida a una cuenta de empresa en la aplicación WhatsApp. Le respondió una persona que se identificó como “Sofía”, quien le preguntó su nombre completo, edad y a qué se dedicaba; y la remitió a otra persona. 

“Hola, bienvenida al Centro de Autoempleo de Amazon Mall. Me llamo Kesly Sandoval, un placer conocerte”, se presentó. Luego le preguntó “¿Estás aquí para aprender a trabajar a tiempo parcial en línea?”. Tras responderle que sí, “Kesly” le explicó que, para convertirse en una empleada regular, debía pasar por tres niveles de pruebas en los que debía realizar unas tareas con productos de consumo, por lo que ellos estaban asociados con Amazon y otras firmas comerciales. 

Acto seguido “Kesly” le dijo a Esperanza que debía crear una “cuenta laboral”, ya que ahí aparecerían las tareas que tendría que realizar, así como sus inversiones, comisiones y balances. La joven Esperanza aceptó y entonces recibió instrucciones sobre cómo abrir la cuenta y un enlace al que entró. A partir de ese momento estaba en poder de la red de delincuentes.

Sintió seguridad porque le pidieron una cantidad mínima

La estafadora le preguntó a la joven si quería comenzar con el nivel 1, y ella contestó que sí y le indicó que debía depositar 129 córdobas. “Al principio esto lo miré raro”, contó Esperanza, “por eso le pregunté ‘¿por qué tengo que desembolsar dinero?’, y ella me respondió que era una inversión con la que me ganaría el derecho de recibir la primera tarea. Como era una cantidad mínima la que me pidieron, sentí seguridad, y a las 5:15 p.m. transferí esa cantidad a la cuenta del BAC que ella me indicó”, afirmó.

En ese momento la joven estaba acompañada de dos tíos que la asesoraban para supuestamente evitar caer en estafas.

La estafadora la remitió a otra operadora, llamada “Jéssica”, quien le explicó cómo podría realizar la primera tarea. En la cuenta laboral que se creó la joven aparecían en “inversiones” los 129 córdobas que había depositado; y le mostraban ocho productos con sus precios, que debía “comprar” con los 129 córdobas que había invertido.

La entregaron una pequeña ganancia para reforzar credibilidad

Esperanza le comunicó a “Jessica” que había completado las ocho compras, y le pidió un número de cuenta, nombre completo del dueño de la misma, número de cédula y de teléfono celular. No le pareció raro, ni a sus tíos, suministrar esta información de su mamá porque era para que le mandaran su ganancia.

En 10 minutos, en la cuenta de Mónica estaban los 129 córdobas de inversión más 118 córdobas de ganancia. “Esto reforzó mi credibilidad en ella, me dio seguridad y me sentí contenta porque había recuperado mi pequeña inversión y había ganado dinero”, afirmó la joven.

Para pasar al segundo nivel, la joven transfirió 200 córdobas y empezó a comprar productos nuevamente, pero sonó una alarma y su contraparte le indicó que no podía seguir comprando. Entonces suspendió operaciones. Esperanza y sus dos tíos estaban contentos y a las 8 am del día siguiente reanudaron contacto con “Jessica”.

Estafadores sacan las garras

“Jessica” le aclaró que como había recibido una advertencia, debía hacer una recarga de 94 córdobas, misma que la joven realizó inmediatamente y después de ello pudo cumplir con las tareas que le faltaban. Esperanza recuperó 427 córdobas, incluyendo una pequeña ganancia. Solo faltaba superar el tercer nivel para conseguir un empleo permanente. “Yo quería continuar, estaba animada”, reveló Esperanza.

La estafadora le envió un documento de cuatro párrafos que “probaba” la legalidad de lo que estaban haciendo, con firma y sello.

La red de estafadores le envió a la joven un “cupo VIP” con una lista de ocho productos y precios, para cuya compra debía invertir entre 400 y 1,200 córdobas. Decidió transferir 800 a otra cuenta BAC que los estafadores le indicaron.

Esperanza escogía los productos con precios más bajos, pero debía tomar en cuenta la cantidad de unidades. En esta tercera etapa hizo dos transferencias más: una por 620.39 córdobas y otra por 2,200. La primera a la misma cuenta en el BAC anterior y la segunda a un código para usar sin tarjeta en un cajero.

Sospechas de estafa

Pese a las dos últimas transferencias de dinero, Esperanza no pudo completar las ocho tareas porque el proceso se bloqueó y le pidieron que hiciera una nueva transferencia, esta vez por 4,900 córdobas. La hizo mediante retiro sin tarjeta. 

En ese momento la joven y sus tíos empezaron a dudar. Ella le preguntó a “Jessica” por qué recargar tantas veces y le señaló que ya había invertido mucho dinero. Fue cuando empezó a pensar en que se trataba de una estafa.

La joven le propuso a la estafadora que le regresaran lo invertido y que se quedaran con las comisiones que había ganado. «Jessica» respondió que se tenían que culminar todas las tareas para retirar todo el dinero, y que su solicitud iba contra las reglas.

Ya muy preocupada, la víctima le preguntó a su interlocutora que si hicieran la nueva recarga que le estaban demandando, por 12,152 córdobas, podía tener la seguridad de que sería el último depósito. “Jessica” le dijo que si culminaba todas las tareas, ganaría mucho dinero.

Depositó los ahorros de la familia

La familia decidió jugar la última carta y aceptó. Esperanza hizo dos depósitos para retiro con código sin tarjeta, uno por 4,252 córdobas y otro por 7,900 córdobas. Entre las 8:01 am y las 12:28 p.m., la red de estafadores logró que la joven les depositara 20,766.39 córdobas, es decir los ahorros de años de su mamá.

Los últimos depósitos, por un total de 15,000 córdobas, fueron cobrados en un cajero BAC en el supermercado La Colonia de Juigalpa.

108 mil córdobas a favor, pero de mentira

Se les iluminaron los ojos a Esperanza y a sus tíos cuando esta terminó la última tarea y en su cuenta laboral apareció a su favor la cantidad de 108 mil córdobas de inversión y comisiones ganadas. Entonces ella preguntó a “Jéssica” cómo podía retirar el dinero, y esta le contestó que en dos partes. La primera de C$60 mil. 

No obstante, al intentar retirar los 60 mil, a Esperanza le apareció una “alerta de riesgo”, que le indicaba informar a su contraparte sobre el monto del retiro, lo que lo que comunicó a “Jéssica”, quien le dijo que escribiera a “atención al cliente”, donde le dijeron que debía depositar 26 mil córdobas para quitar el impedimento.

Esperanza contactó con el supuesto “Servicio al Cliente de Amazon Financial», donde la atendió Lostleydy Yaritza, la supuesta gerente. “¿En qué puedo ayudarle?”. La víctima le explicó, pero la estafadora le reiteró que debía hacer una recarga por 26 mil córdobas para liberar el dinero.

Aceptaron que fueron estafados

A Esperanza le enviaron capturas de pantalla de otras supuestas personas en la situación suya, quienes cumplieron este requisito de depositar más dinero y resultaron beneficiadas. La joven y sus tíos estaban al límite, pero aún tuvieron ánimo para preguntar si había otra manera de resolver, porque ella y su familia se habían quedado sin dinero. No había otra forma.

La joven insistió, les dijo que le regresaran lo invertido, y, por último, aunque fuera solo la mitad, que tomaran el dinero de los C$108 mil que había en su cuenta laboral. Después de mucho insistir, la joven y sus tíos aceptaron que fueron estafados.

Pero la red de estafadores no desiste y ha seguido escribiéndole a Esperanza. Son mensajes de contenido religioso, que pretenden aparecer como que se solidarizan y abogan por ella, le desean que tenga fuerza y resignación, le aseguran que vendrán días mejores. Y de nuevo la exhortan a que haga un último esfuerzo para recuperar su dinero. No renuncian a su objetivo de sacarle 26 mil córdobas más, a pesar de que la familia ya perdió todos sus ahorros.