La Prensa 30/09/2025

Entre enero y agosto de 2025 arribaron al país 30 vuelos con 3,482 inmigrantes nicaragüenses deportados, según el Informe sobre vuelos de deportación de Estados Unidos, elaborado por Thomas Cartwright y publicado este mes de septiembre por Human Rights First.

Dicha cantidad de nicas deportados documentados hasta agosto pasado, según el informe, incluso ya supera los registros anuales de deportaciones de los últimos cinco años en Nicaragua.

Tras los primeros dos años de crisis sociopolítica en Nicaragua, que desató la masiva migración de nicaragüenses que huyeron de la represión orteguista, en 2020, Estados Unidos deportó a 3,200 nicaragüenses en 28 vuelos. En los años siguientes, esa cifra no había sido superada.

Más de 18 mil nicas deportados en cinco años

En 2021 las autoridades estadounidenses deportaron a 2,900 nicas en 25 vuelos; en 2022, a 3,100 nicaragüenses en 27 vuelos; en 2023, a 2,600 en 22 vuelos; y el año pasado, a 2,700 en 20 vuelos.

El aumento en la cantidad de deportaciones en este 2025 coincide con la imposición de la nueva política migratoria del presidente Donald Trump, quien asumió el poder en Estados Unidos en enero de este año.

El informe de Human Rights First refiere que Nicaragua se mantiene entre los diez países que más vuelos de deportación ha recibido desde Estados Unidos, con más de 18,000 nicas deportados en los últimos cinco años, pese a su “limitada capacidad” para reintegrar a los retornados.

Más vuelos en el segundo cuatrimestre de 2025

Nicaragua es el cuarto país centroamericano que más vuelos con personas deportadas ha recibido en lo que va de 2025, superado solo por Guatemala (309), Honduras (259) y El Salvador (119).

Human Rights First detalla que las deportaciones hacia Nicaragua incrementaron especialmente en el segundo cuatrimestre de 2025, con el arribo de más vuelos: mayo (5), junio (5), julio (6) y agosto (5).

En los primeros cuatro meses del año la cantidad de vuelos fue menor: enero (2), febrero (2), marzo (2) y abril (3).

La dictadura Ortega-Murillo, aunque ha abierto las puertas a los vuelos de los nicaragüenses deportados desde Estados Unidos, en los últimos meses ha comenzado a aplicar nuevas políticas represivas, que incluyen detenciones o imposición de facto del régimen de casa por cárcel, contra algunos de estos retornados que salieron de Nicaragua en busca de protección internacional, tras participar de las protestas sociales de 2018.