La Prensa 01/10/2025

Tal como lo advirtieron los economistas, la decisión del Banco Central de Nicaragua (BCN) de reducir el uso del dólar, obligando a los agentes económicos a cobrar en córdobas todos los bienes y servicios que ofrecen, no provocó mayor impacto durante el primer semestre de su aplicación. Los depósitos bancarios y la cartera de crédito siguen dominados por la moneda extranjera, demostrando que la desconfianza en el córdoba provoca que la economía nicaragüense siga altamente dolarizada.

A criterio de especialistas el recuerdo de las devaluaciones y la hiperinflación que caracterizó el primer gobierno de Daniel Ortega en los años 80, pesan en la memoria de los nicaragüenses y no les permiten confiar en el córdoba.

En noviembre del año pasado el BCN dispuso que desde el 1 de enero de 2025 todos los cobros de bienes y servicios se cobraran en córdobas. Incluso, orientó a las entidades que emiten tarjetas de crédito, tarjetas de débito y otras tarjetas de pago, procesadores de pagos con tarjetas, bancos adquirentes y agregadores de pagos que operan en el país, que debían hacer el cobro en córdobas, aún cuando estos medios de pago estuvieran denominados en moneda extranjera.

Advirtieron que no se reduciría el uso del dólar

El máximo emisor bancario explicó a través de un comunicado que «solamente cuando las transacciones con tarjetas se realicen fuera del territorio nacional o en comercios en línea no domiciliados en el país, se cargarán en la moneda extranjera correspondiente y se reflejarán en dólares; y su pago se realizará en córdobas o en dólares, según la preferencia del cliente».

Tras el anuncio los especialistas explicaron que la disposición del BCN implicaba programar todos los POS (Point of sale, en inglés), utilizados en el país, para que a partir de la fecha indicada cobraran sólo en córdobas. Estos aparatos son el canal que utilizan los emisores de tarjetas de débito y crédito para realizar las transacciones.

Advirtieron que aunque la medida pretendía debilitar el uso del dólar para fortalecer la moneda local, eso no se lograría a través de un decreto; y que el creciente flujo de remesas que llegan en dólares del exterior, también dificultarían reducir el uso del dólar.

Depósitos en dólar rondan el 70 % del total

El año pasado Nicaragua recibió 5,243 millones de dólares en remesas, monto que representó alrededor del 26 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Este año según cálculos extraoficiales, durante el primer semestre los nicaragüenses que están en el exterior enviaron unos 3,000 millones de dólares en remesas. Pero la cifra no se ha confirmado porque, desde abril el BCN no publica estos reportes.

Seis meses después de la entrada en vigencia la orden de liquidar todos los bienes y servicios en córdobas, las estadísticas demuestran que la medida no provocó mayores cambios. Los depósitos bancarios y la cartera de crédito siguen dominados por el dólar.

Los reportes de la Superintendencia de Bancos y otras Instituciones Financieras (Siboif) indican que al cierre del primer semestre de este año, los depósitos bancarios en córdobas totalizaron 85,923 millones. Monto que al cambio oficial equivale a 2,346 millones de dólares. Eso implica que los depósitos en córdobas sólo representaron el 33 por ciento del total; ya que los depósitos en dólares alcanzaron 4,703 millones y representaron el 67 por ciento del total.

BCN consiguió cambios leves

Estas cifras reflejan que la medida ordenada por el BCN no provocó mayor cambio en la proporción de depósitos bancarios en moneda extranjera, porque al cierre de junio del año pasado, los bancos tenían 70,673 millones de córdobas en depósitos, monto equivalente a 1,929 millones de dólares, que equivalen al 30 por ciento del total.

Los depósitos en moneda extranjera el año pasado en el primer semestre ascendían a 4,382 millones en depósitos, es decir, el 70 por ciento de todos los depósitos. Es decir, este año apenas hay un retroceso de tres puntos del dólar en su participación dentro del sistema financiero nacional en cuanto a estructuración de los depósitos del público.}