Confidencial

La industria azucarera de Nicaragua concluyó la zafra 2025 – 2026, en la que produjo 16.5 millones de quintales de azúcar. La cifra superó en 35 289 quintales (0.21%) a la producción del ciclo anterior, pero se quedó corta para alcanzar la meta de casi 17 millones de quintales que se habían planteado al inicio del ciclo los cuatro ingenios azucareros del país.

A pesar de todo, no hay riesgo de desabastecimiento en el país, porque el consumo interno ronda los 6.3 millones de quintales, y es el resto lo que se exporta.

El cultivo y procesamiento de la caña de azúcar es una actividad importante en la dinámica económica de la nación. Entre 2022 y 2025 generó un acumulado de casi 598 millones de dólares en exportaciones, según datos del Banco Central de Nicaragua. También ha sido responsable de la generación de alrededor de 920 000 megavatios hora desde la zafra 2021 – 2022, tal como lo detalla la revista Azúcar de Nicaragua.

El sector también es responsable de la generación de 186 000 empleos, según declaraciones atribuidas a Mario Amador, gerente general del Comité Nacional de Productores de Azúcar (CNPA), en reunión con el titular del Ministerio Agropecuario, Isidro Rivera. La mayor parte de esos empleos están en el departamento de Chinandega, donde están los ingenios San Antonio y Monte Rosa, con cuotas menores pero importantes en Rivas (Casur), y Managua (Montelimar).

Aunque no lograran la ambiciosa meta autoimpuesta para la zafra que acaba de concluir, los ejecutivos del sector al menos pueden defender que alcanzaron el crecimiento de 0.21% citado antes. El dato cobra una relevancia parcial cuando se cruza con dos variables que afectaron al sector en este período. El primero es la reducción de 0.25% en las áreas cultivadas, y de -3.58% en las toneladas de caña de azúcar molida y procesada.

Zafra azucarera sufre por el mal clima

Eso se combina con el segundo elemento negativo: el clima, que durante esta zafra azucarera no estuvo del lado de los productores.

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En una entrevista con el canal de televisión Vos TV, Amador dijo que “la producción se logró pese a las adversidades climáticas que afectaron el desarrollo de los cultivos”. Al entrar en detalle, explicó que se refería a “una canícula extendida, y precipitaciones irregulares durante los meses de noviembre y diciembre”.

Si se cumplen los pronósticos meteorológicos, los cañeros tendrán que enfrentar en el siguiente ciclo productivo un clima aún más restrictivo, que pondrá a prueba la resiliencia, experiencia e inventiva del sector. Por lo pronto, se prevé incrementar áreas de cultivo en dos mil manzanas, con lo que se debería superar las 106 mil manzanas sembradas en todo el país.

En ese contexto, es poco probable que se acerquen al récord productivo del sector, obtenido en la temporada 2021-2022, cuando se superó la barrera de los 17.7 millones de quintales de azúcar. Por lo pronto, solo queda trabajar para lograr los mejores rendimientos en producción y molienda.

La esperanza es que repunten los precios internacionales del azúcar, que en 2025 tuvieron un descenso de 10.3%, según datos del Banco Central. Cualquier mejora ayudaría a elevar la rentabilidad del sector azucarero en el país.

Los vaivenes de los mercados internacionales de ese commodity sugieren que eso será difícil: si en mayo de 2025, las 100 libras de azúcar se cotizaban en 16.86 dólares, esta semana ese precio cayó debajo de los 14 dólares. La razón son los repuntes de la producción azucarera de China y Tailandia, sumado al desempeño positivo de la industria brasileña. La caída de los precios representa un amargo desplome para tan dulce producto.