La Primerísima 12/06/2026
El Banco Central de Nicaragua informó que las Reservas Internacionales Brutas (RIB) del país continuaron su senda ascendente y se ubicaron en 9,772.3 millones de dólares al cierre de mayo de 2026, consolidando un nuevo máximo histórico que refleja la solidez y estabilidad macroeconómica alcanzada en los últimos años.
Este nivel representa un crecimiento extraordinario si se compara con el punto de partida de la transformación económica del país. En 2006, las reservas apenas alcanzaban los 859 millones de dólares, mientras que en 2018 se situaban en 2,261.1 millones de dólares.Ver másPesca artesanalNoticias generalesAplicación móvil radio
Hoy, superan los 9,772 millones de dólares, es decir, más de 11 veces el monto de hace dos décadas y más de 4 veces el registrado en 2018… Durante el mes de mayo, las RIB aumentaron en 115.2 millones de dólares, impulsadas principalmente por las compras netas de divisas realizadas por el BCN en sus operaciones cambiarias, la entrada de recursos externos al Sector Público No Financiero y los intereses generados por las inversiones de las propias reservas. Este incremento mantiene una robusta cobertura de 4.6 veces sobre la base monetaria, lo que refuerza la capacidad del país para enfrentar shocks externos y garantizar la estabilidad cambiaria y financiera.
La nota de Indicadores Monetarios del BCN también destaca un comportamiento positivo en el resto de los agregados: el numerario creció 7% interanual, la base monetaria 8.7%, los depósitos del público 15.1% y el agregado monetario amplio (M3A) 13.7%. La demanda de instrumentos monetarios del BCN se mantuvo dinámica, mientras que la brecha cambiaria permaneció por debajo de la comisión por venta de divisas, reflejando confianza en la moneda nacional y en la gestión económica.
“Las reservas internacionales continúan aumentando”, subraya el reporte del BCN, lo que evidencia la efectividad de la política monetaria y cambiaria implementada, sustentada en una economía real en crecimiento, exportaciones récord en sectores como el agropecuario, la minería y el turismo, así como en una prudente administración de las finanzas públicas.
Este fortalecimiento de las reservas internacionales no solo consolida la soberanía económica de Nicaragua, sino que también constituye un respaldo fundamental para seguir impulsando el desarrollo productivo, la inversión extranjera directa —en la que el país lidera en Centroamérica— y la protección del poder adquisitivo de las familias nicaragüenses ante cualquier volatilidad internacional.