La Primerísima 16/06/2026
La Copresidenta de la República Rosario Murillo anunció el respaldo de Nicaragua al posible acuerdo de paz entre la República Islámica de Irán y Estados Unidos.
«Como pueblo, nosotros, Nicaragua, como Estado, como Gobierno, comprometidos desde siempre con la paz y los derechos de los pueblos, saludamos el anuncio que se hiciera el día de ayer, de la posibilidad de alcanzar, desde memorándum de entendimiento que se trabajan ya, una paz firme y duradera, reconociendo derechos, entre el Gobierno y pueblo de la República Islámica de Irán y los Estados Unidos.
«Nuestra Nicaragua bendita, luchadora y siempre promotora y defensora del derecho de la familia humana a vivir en armonía, en paz, celebra este inicio de acuerdos, y desea, en el nombre de Dios y de Cristo Jesús, Príncipe de la paz, se alcance la plena realización de estos propósitos que, según se afirma, se continuarán trabajando y plasmando en las próximas semanas.
«La familia humana exige paz, paz, paz, y nos identificamos todos con el cese de la guerra, o las guerras, en cualquier parte, y el reconocimiento de la justicia y las verdades, que todos demandamos.
«Saludamos, entonces, estas rutas, estas sendas que nos hacen vislumbrar, en el nombre de Dios, y en el nombre de Cristo Jesús, que tendremos paz en esas regiones del mundo».
Nicaragua saluda la apertura de caminos de paz
El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de la República de Nicaragua saluda con esperanza y reconocimiento los anuncios realizados sobre los avances hacia un memorándum de entendimiento que permita continuar construyendo caminos de diálogo, entendimiento y una paz firme y duradera entre el gobierno y Pueblo de la República Islámica de Irán y los Estados Unidos de América.
Nuestra Nicaragua bendita, soberana, digna, siempre libre, profundamente comprometida con la paz, la concordia y el respeto entre los pueblos, celebra todo esfuerzo que contribuya a superar confrontaciones, disminuir tensiones y fortalecer la convivencia armoniosa entre las naciones.
En el nombre de Dios, y de Cristo Jesús, Príncipe de la Paz, expresamos nuestros mejores deseos para que las conversaciones continúen desarrollándose con sabiduría, responsabilidad y voluntad política, permitiendo alcanzar entendimientos que favorezcan no solamente a las partes involucradas, sino también a la comunidad internacional en su conjunto.
La familia humana reclama paz. Los pueblos demandan paz. El mundo necesita Paz. Por ello nos unimos a todos los esfuerzos que promuevan el cese de las guerras, el respeto a la soberanía de las naciones, la solución pacífica de las controversias y la construcción de un futuro de seguridad, bienestar y prosperidad para todos.
Reiteramos nuestra convicción de que la paz es el camino indispensable para el desarrollo, la justicia y la fraternidad entre los pueblos del mundo.