Trinchera de la Noticia, 2 de agosto 2019

El presidente Daniel Ortega dio por canceladas, de manera oficial, las negociaciones con la Alianza Cívica para superar la crisis sociopolítica actual mediante una carta de agradecimiento enviada al nuncio apostólico Waldemar Stanislaw Sommertag.

El gobierno de Nicaragua dio por concluido el diálogo con la oposición, a la que acusó de ausentarse de la mesa de negociaciones que busca una salida a la crisis política, afirmó este jueves el nuncio apostólico Waldemar Sommertag.

La instancia de negociaciones “culminó con la ausencia definitiva de la otra parte”, según dice la carta enviada el martes a la Nunciatura por el canciller Denis Moncada, jefe de la delegación oficial en el diálogo, dijo el nuncio Sommertag.

La posición del gobierno también habría sido notificada a la Organización de Estados Americanos (OEA), que ha servido de testigo de las negociaciones junto al nuncio, y que el pasado 28 de junio había instado a las partes a reanudar una “negociación efectiva y de buena fe”.

Sin embargo, la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD) no recibió aviso ni notificación, afirmó Carlos Tünnerman, jefe de la delegación.

 “Quien ha puesto una loza a la mesa de negociación es el gobierno, porque nosotros dijimos que suspendíamos temporalmente nuestra asistencia como protesta” por la falta de cumplimiento de los acuerdos y la muerte de un manifestantes encarcelado, dijo Tünnerman.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lamentó este jueves la decisión unilateral del régimen de Daniel Ortega de cerrar las negociaciones con la Alianza Cívica, mientras el Consejo Permanente de la OEA discute la formación de una comisión de alto nivel para negociar una salida a la crisis de Nicaragua.

“La CIDH lamenta la intención del Gobierno de Nicaragua, de no continuar el diálogo en la mesa de negociación, en un contexto de persistencia de violaciones a los derechos humanos y ante la necesidad de reformas que garanticen la no repetición”, informó la comisión en Twitter

Ortega canceló las negociaciones mediante una carta con fecha 30 de julio enviada al nuncio apostólico Waldemar Stanislaw Sommertag, testigo del diálogo.

El Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni), de la CIDH, advirtió que al momento de cancelar las negociaciones, continúa la “persecución a opositores por medio de detenciones, amenazas y asedio; faltan investigaciones imparciales en los asesinatos que siguen ocurriendo; y las libertades públicas permanecen suspendidas”.

“El deterioro estructural de la democracia en Nicaragua, en particular la falta de independencia de los poderes públicos ha sido un factor fundamental para mantener la represión sobre manifestantes opositores, defensores y defensoras de derechos humanos”, agregó la CIDH.

Según información de la Alianza Cívica hay 120 detenidos, incluyendo varios menores de edad y ex reos políticos, que el régimen se ha negado a liberar en base a los acuerdos hechos en marzo pasado.

La CIDH recordó que “el diálogo democrático es un elemento indispensable en las reformas institucionales que requiere Nicaragua para superar la crisis, conforme a los estándares de no repetición que obligan al Estado frente al derecho internacional”.