La Prensa 10/09/2019
La sequía que ha impactado este año el valle de Jalapa, en Nueva Segovia, ha afectado más de tres mil manzanas de arroz que los productores establecieron en el presente ciclo agrícola. Además, los productores de maíz y frijol han registrado pérdidas en la siembra de estos productos.
Según los afectados, el problema de la sequía se agrava con la falta de créditos bancarios que obedece a la recesión en la que está sumergido el país desde el estallido social de abril de 2018 y que obliga a las familias campesinas a sembrar menos.
A esto se le suman los altos costos en los precios de los insumos agrícolas que impuso el régimen de Daniel Ortega a través de la reforma fiscal y la caída en los precios del quintal de maíz y de frijol.
Ronald Viera, productor de arroz en Teotecacinte, en el valle de Jalapa, estima para este año un decrecimiento del 50 por ciento en la producción de arroz como parte del efecto generado por el impacto de la sequía en el presente ciclo, fenómeno que los agricultores de este municipio consideran de inusitado.
Ausencia de lluvias
“Creo que es la primera vez que una sequía como esta impacta severamente en el municipio de Jalapa”, expresó Viera.
“En estas condiciones esperamos recuperar, quizá, un 50 por ciento, si Dios quiere y llueve”, dijo. “Estamos sufriendo sequía, de una manera en la zona que en la edad que yo tengo, 45 años, no recuerdo nunca haber visto esto”, agregó.
Otro productor de la zona, que prefirió omitir su identidad, aseguró que el fuerte calor y el impacto del sol por la ausencia de lluvias hace que los plantíos de arroz se tuesten, causando que las plantas arroceras sembradas se deshidraten. “No aguantan más estas plantitas sin una fuerte lluvia. Definitivamente el daño es severo. Dios primero que vengan las lluvias para ver si se puede recuperar algo. Si no llueve en estos días, el daño sería irreversible”, advirtió.
El productor explicó que las áreas sembradas en la última semana de mayo necesitaban lluvias en los días de agosto e inicios de septiembre, porque las plantas estaban entrando en un proceso llamado “panzoneo o embucheo”, que es cuando las plantas están por soltar la floración del grano.
Cultivos se secaron
Sabino Umanzor Umanzor, un pequeño productor de la comarca Santa Bárbara, situada al extremo suroeste del valle de Jalapa, aseguró que todos sus cultivos se secaron por falta de lluvia.
“Aquí no ha caído nada, solo una lluvia. A como está viendo, los cultivos (maíz y frijoles) se secaron de viaje por falta de lluvias. Aquí no hay esperanzas. Lo que es la siembra de primera de maíz y frijol lo perdimos todo. Tenemos que comprar para la comida”, manifestó Umanzor.
Según Umanzor, cuando ocurrían los inviernos normales en la zona, las tasas de productividad por manzana rondaban los 100, 110 y hasta 120 quintales de maíz. Y en el caso del frijol, de entre 20 y 30 quintales. “No tenemos ni la semilla para volver a sembrar”, lamentó.
En esta zona, las cosechas están destinadas al autoabastecimiento alimentario durante todo el año, pues en el último quinquenio, los campesinos han percibido una degradación de los periodos lluviosos. “Cosechamos, sembramos, pagamos lo que debemos y dejamos para la comidita y la semilla para las posteriores siembras, pero este año nada”, expresó Umanzor.
Problema afecta otras comunidades
La misma situación la traviesan familias campesinas de las zonas aledañas de Campo Hermoso, Puntalitos, San José de Los Lirios y la Mía, en el Valle de Jalapa.
En la cooperativa La Mía, que aglomera a 110 socios productores y donde hay más de 220 manzanas de tierra, sembraron a partir de noviembre 74 manzanas de maíz y 70 de frijoles, en las mismas tierras donde cultivan tabaco.
“Este año ha sido un poco malo. Del maíz vamos a sacar 60 quintales por manzana, cuando lo normal para nosotros es de 100, 110 y 120 quintales”, señaló José Ramón Flores Martínez, presidente de la cooperativa.
Flores Martínez dijo además que existe una fuerte preocupación en todos los habitantes del valle de Jalapa. “Habíamos tenido sequías de 10 o 15 días. Este año no. El 15 de agosto cayó la última lluvia y va a ajustar un mes y no llueve. Entonces, es preocupante el asunto”, expresó.
En el caso del frijol, apenas levantaron 6 quintales por manzana, y la tasa normal ha sido de entre 15 y 20 quintales. “Estamos preparando las tierras para sembrar de postrera. Esperamos que Dios nos ayude para sembrar frijoles”, puntualizó.