La Prensa 09/10/2020

Es un hecho el mercado bursátil está en recuperación. No ha alcanzado los niveles del 2017, antes de la crisis sociopolítica en el 2018,  pero al menos su comportamiento acumulado hasta septiembre de este año duplica lo transado en el 2019, según muestran cifras de la Bolsa de Valores de Nicaragua (BVN), convirtiéndose así en la cara opuesta al sistema bancario, que se encuentra sin dar señales de mejoría en materia de colocación de préstamo y calidad de la cartera crediticia, que sigue en deterioro.

Entre enero y septiembre de este año, en los diferentes puestos de Bolsa se transaron 529.61 millones de dólares, superior a los 232.47 millones de dólares, según cifras oficiales. Solo en el último mes del periodo se transaron 105.98 millones de dólares, tres veces más que en igual lapso del año pasado.

En septiembre del año pasado, la Bolsa reportó 32.74 millones de dólares negociados, pero este año estas operaciones en ese mes crecieron 224 por ciento en medio del impacto de la pandemia y en momentos en que el Gobierno central urge de recursos para hacer frente a la caída de la recaudación fiscal, que la menos hasta junio de este año mostraba.

Pese a la reducción de los ingresos tributarios en la primera mitad del año, como consecuencia de los efectos de la crisis sanitaria en Nicaragua, el Gobierno no ha enviado a la Asamblea Nacional en septiembre una reforma al Presupuesto General de la República 2020, lo que indicaría que, por ahora, el mercado bursátil estaría dando un significativo soporte a la brecha fiscal del gasto público.

De hecho los números de la Bolsa, donde los principales compradores de estos papeles son los bancos de Nicaragua,  muestran que desde mayo y hasta la fecha se han acelerado las transacciones, siendo julio el mes con mayor negociaciones de papeles en lo que va del año. Una angosta brecha separa a septiembre respecto al mes de mejor desempeño del mercado bursátil.

Según el informe de ejecución presupuestaria hasta junio de este año, el Ministerio de Hacienda había logrado colocar 2,378 millones de córdobas de los 4,216.5 millones de córdobas, equivalente al 56.4 por ciento de lo programado en el gasto público, lo que refleja una sobreejecución de las expectativas de obtención de liquidez por parte del Gobierno a través del mercado bursátil.

De hecho las cifras de la Bolsa indican que el sector público- que incluye al Banco Central de Nicaragua con sus operaciones diarias de mercado monetario- transó el 91.66 por ciento del total de papeles negociados hasta septiembre y el restante 8.34 por ciento fueron las empresas previamente autorizadas por la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif).

Este aceleramiento en las operaciones de la Bolsa se muestran que ha sido por parte del sector público, que ha mejorado su participación del total de las transacciones con respecto a igual periodo del año pasado cuando había logrado negociar el 90.51 por ciento de los títulos valores.

El 85.85 por ciento de las transacciones se realizaron en el mercado primario, es decir donde se emiten por primera vez papeles bursátiles, una notable mejora con respecto al acumulado en igual periodo del año pasado cuando ascendía a un total de 29.05  por ciento en participación.

El año pasado y en el 2018 el mercado bursátil se vio gravemente afectado por la violencia política, el aumento de la incertidumbre económica tras una brutal reforma tributaria y crecientes temores por sanciones internacionales contra el régimen de Daniel Ortega que aceleraron el riesgo país.

Eso explicaría en parte por qué el año pasado las transacciones crecieron fuertemente en el mercado de reportos opcionales, que es donde los inversionistas buscan cómo deshacerse de sus papeles.  Este mercado llegó a representar el 67.57 por ciento del total de las operaciones hasta ese momento, pero este año apenas equivale al 11.70 por ciento.

Además los números en el 2020 son una muestra de recuperación si se toma en cuenta que paralelo a la salida de depósitos bancarios en el 2018 y 2019, la Bolsa de Valores reportó también la fuga de inversionistas del mercado, pero además varios emisores de papeles prácticamente se declararon en impago lo que generó fuerte temores y reclamos públicos de tenedores de títulos bursátiles y la Siboif debió retirar el permiso a algunos de estos emisores privados.

La Bolsa de Valores de Nicaragua también se ha visto favorecida de la imposibilidad de los bancos locales de reactivar su principal negocio: la entrega de préstamos. Esto ha ocasionado que las entidades bancarias, al verse llenas de liquidez, se vean forzadas a comprar papeles, para evitar tener demasiado dinero ocioso en sus bóvedas, más de lo que ya tienen.

La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) indicó recientemente con base a cifras de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras que hasta agosto la liquidez bancaria había alcanzado el 46 por ciento, mientras la cartera en riesgo se había disparado a 16.6 por ciento un nivel no visto en años.

Operaciones superaron agosto

Las transacciones de la Bolsa en septiembre fueron mayor que en agosto pasado cuando se negociaron 57.44 millones de dólares. Pero además hubo una mejoría en los plazos, lo que también confirma mayor confianza en ese mercado. Por ejemplo, las adquisiciones de papeles a 90 días pasó de representar el 11.68 por ciento en el 2019 a 26.44 por ciento. En el caso de más de 360 días pasó de 11.79 por ciento a 17.54 por ciento en el periodo analizado.

En declaraciones a LA PRENSA el pasado 4 de septiembre,  el gerente general de la BVN, Gerardo Argüello, resaltó la recuperación del mercado.“Ahorita en septiembre arrancamos muy bien, igual en agosto, estamos teniendo volúmenes mucho más importantes que lo que teníamos el año pasado, ya hemos superado el volumen negociado en el 2019, esto se debe a operaciones con instrumentos del Gobierno”, sostuvo.

En cuanto a las perspectivas de cierre, Argüello dijo que “es muy difícil hacer proyecciones en estas circunstancias, pero todo nos indica que vamos a seguir en la misma dinámica de inicios de este año con volúmenes de transacciones importantes, no vemos razones para que esto no pase porque van a seguir habiendo colocaciones importantes, tanto de gobierno como de las empresas que están haciendo emisiones en la Bolsa”.

Pero lo cierto es que pese a la robusta recuperación de la Bolsa, los volúmenes negociados hasta ahora no alcanzan los niveles de 2017 y 2018, este último atípico por las operaciones en el primer trimestre previo a la crisis sociopolítica. Hasta septiembre del 2017 la Bolsa superaba en transacciones 1,340 millones de dólares, lo que indicaría que este año hay una caída de 60 por ciento con relación al saldo previo a la inestabilidad política.