La Prensa 09/12/2020

Tras tres años de recesión económica, el sistema financiero nacional sigue reduciendo su nivel de bancarización. Los datos del Banco Central de Nicaragua revelan que entre enero y septiembre de este año han cerrado 29 sucursales y ventanillas, lo que suma un total de 140 desde la crisis del 2018.

Esto sin duda distanció los servicios bancarios en algunos puntos del país, lo que afecta a la población, sobre todo aquella que no tiene acceso a internet y que difícilmente hará uso de la aplicación de banca en línea, señalan economistas.

Según información del máximo emisor, el nivel de bancarización en Nicaragua está por debajo del nivel alcanzado en el 2016, cuando se registraban 589 sucursales y ventanillas.

Y es que desde el 2018, el sistema financiero ha sacudido por todos lados, primero con la fuga masiva de depósitos que se logró controlar a inicios de este año, luego con la contracción del créditos, el deterioro progresivo de la cartera en riesgo y mora, a lo que se suma la reducción del nivel de bancarización.

Desde la crisis sociopolítica el sistema financiero ha clausurado 140 sucursales y ventanillas, lo que evidencia el nivel de afectación del sector.

Los datos del BCN indican que hasta abril del 2018 funcionaban 612 sucursales y ventanillas bancarias en todo el país, que empleaban a 11,484 trabajadores. De estas, 267 estaban ubicadas en Managua y 345 en los departamentos, lo que estaba ayudando a Nicaragua a reducir su brecha en cuanto a bancarización, una de las más bajas en América Latina. (Vea infografía)

Sin embargo, 30 meses después del estallido de la crisis sociopolítica, esa capacidad de atención a la población hasta septiembre de este año se redujo a 472 sucursales y ventanillas, de las cuales 200 están en Managua (67 menos) y 272 en los departamentos (73 menos).

El economista Luis Murillo, señala que la reducción de las sucursales y ventanillas se debe a la merma en la actividad bancaria.

“El país ya lleva tres años de recesión, eso ha afectado el consumo, y por consiguiente la actividad bancaria se ha enfriado, entonces por eso están disminuyendo las sucursales bancarias y esto afecta a los usuarios, porque aunque ahora se usa la banca en línea,  no todos hacen uso de este sistema”, dijo Murillo.

Bancos ganan menos

Por su parte el sociólogo y economista Óscar René Vargas manifestó que esto sucede porque la ganancia de los bancos ha mermado.

“El cierre de los bancos se da en primera instancia porque las ganancias se les ha caído, porque tienen exceso de liquidez y no colocan este dinero porque no encuentran a personas sujetas de crédito y también porque temen que se vuelva a dar otra fuga de depósitos”, dijo Vargas.

Por otra parte Vargas expresó que esto perjudica a la población, puesto que ahora para hacer sus gestiones bancarias, deben movilizarse más largo y están más expuesta a robos.

Pero además con el cierre de sucursales y ventanillas también ha aumentado el desempleo en el sector. Los mismos números del máximo emisor indican que solo este año se han perdido 475 empleos, pero desde la crisis política se acumula una pérdida de 2,679 empleos.

Cartera de crédito

La crisis del sector financiero también se refleja en el deterioro de la calidad de la cartera de crédito. Datos de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif) indican que hasta octubre el indicador de cartera en riesgo alcanzó un 16.9 por ciento, cuando hace tres años se ubicaba en 2.7 por ciento.

Otro signo de desmejoría se observa en el índice de mora. Este alcanzó el 3.2 por ciento hasta octubre. Antes de la crisis política y sanitaria, la cartera en mora era del 1 por ciento.