La Prensa 06/01/2021
En el 2020, los productores de miel tuvieron un año agridulce. Si bien por un lado por segundo año consecutivo afrontaron dificultades para acceder a los mercados internacionales, como consecuencia en parte por la pandemia y los bajos precios, el mercado interno sorprendió con un consumo robusto.
Los nicaragüenses absorbieron el 45 por ciento de la producción, cuando antes apenas consumían el 20 por ciento. En esta drástica transformación del mercado de la miel, que antes de la pandemia estaba enfocado principalmente en los compradores internacionales, el mismo Covid-19, que dificultó la logística para sacar la producción, fue clave para incidir en el aumento estrepitoso de la demanda interna.
Pese a ello, los apicultores se quejan por los bajos precios, principalmente los que pagaron los intermediarios, que se habrían aprovechado de la incertidumbre que generó la pandemia en el campo.
La presidenta de la Asociación de Productores Nacionales de la Miel (Pronamiel), Yamilet Guevara explica lo que sucedió con los precios. «Lo que te puedo decir es que desde el año pasado las exportaciones bajaron y mucho más el castigo que hubo con los precios de 850 dólares que pagaban en el 2018, pasó a 400 dólares al inicio de la cosecha del 2019 y cerró con 450 dólares, y este año los exportadores están pagando 590 dólares, pero no es una compra fluida», precisó.
El presidente de la Cooperativa Agropecuaria de el Sauce (Ucasa RL), Leopoldo Rivera asegura que el 2020 fue un mal año para los productores de miel porque no pudieron hacer exportaciones a causa de problemas logísticos asociados a la pandemia. «Las supervisiones de campo no se pudieron hacer, los productores estaban con miedo, entonces los intermediarios se aprovecharon y pagaron una miseria a los productores, y estos por no salir y como el comprador llegaba hasta la puerta de su casa, entonces pagaron unos precios ridículos», comentó.
Ese contexto adverso fue contrarrestrado con el mercado interno. Guevara expresó que el año pasado debido a la pandemia, que dificultó el acceso a los mercados internacionales, el consumo interno aumentó y los apicultores optaron por vender en presentaciones de 365 mililitros y 500 mililitros, consiguiendo mejores precios.
«Además que el precio fue mucho mejor porque vendiendo en esas presentaciones ellos le sacaban al barril de miel un promedio de 1,300 a 1,400 dólares», dijo.
Pandemia impactó consumo interno
Rivera sostiene que a nivel local las ventas aumentaron, pero el mercado nacional nunca ha consumido 40 mil kilos de miel por lo tanto el excedente siempre va hacia el extranjero. Señaló que de un 20 por ciento que vendían en años anteriores, en 2020 comercializaron un 45 por ciento entre los nacionales. Ese aumento en la demanda que tuvo el producto en los nicaragüenses se explica por las propiedades curativas y anticovid-19 que se le atribuyó a la miel.
«En Nicaragua actualmente la gente está usando la medicina natural y la mayoría de los remedios naturales llevan miel de abeja», afirmó el productor. Aún así aproximadamente seis contenedores de miel esperan exportar desde su cooperativa, manifestó Rivera, representante de 156 productores del Sauce León.
Afectaciones del clima
El ciclo de cosecha de miel van de diciembre de 2020 a más tardar mayo de 2021, no obstante, las lluvias provocadas por los huracanes Eta e Iota alteraron un poco ese proceso. «Este año pensamos que no tendríamos problema ya que había un buen invierno, pero las afectaciones que tuvimos por la presencia de los dos huracanes ocasionó que algunos apicultores tuvieron pérdidas en sus colmenas, así que aunque se pensaba que la cosecha iniciaría en los primeros días de diciembre, no fue así, porque fue hasta esta semana que arrancó en algunas zonas», precisó la representante de Pronamiel.
Agregó que en las zonas más húmedas (el norte del país) aún no han iniciado el proceso de cosecha, pero se tiene expectativa de que habrá una buena producción. Asimismo, anunció que debido a los buenos precios en el mercado local, muchos apicultores han dicho que guardarán la miel para venderla aquí mismo.
El titular de la cooperativa de el Sauce contó que con el paso de las tormentas hubo pérdidas parciales en los apiarios porque el agua penetró en algunas colmenas y eso obligó a las abejas a huir. pero al igual que la presidenta de Pronamiel, este auguró una excelente producción para esta cosecha.
La cooperativa Ucasa RL genera 15 empleos directos y 450 puestos indirectos y estiman que este año exportarán al menos seis barriles.
Desafíos de los apicultores
Uno de los problemas de los pequeños productores en el país es la falta de etiquetas y registros. De ahí es que Pronamiel se ha dedicado a capacitar a los apicultores sobre buenas prácticas de manufactura para que el producto que llegue al consumidor final sea inocuo. Además que inviertan en envases nuevos y hacer una buena presentación que motive al cliente a consumir el producto.
La Federación de Cooperativas para el Desarrollo (Fecodesa, S. A) detalla en un informe denominado Mujeres y jóvenes emprendedores del corredor seco, con empoderamiento y soluciones tecnológicas ante el cambio climático , que el trabajo de la apicultura está mayormente en manos de los hombres. Las mujeres consideran que para ingresar en el mercado y lograr estabilizarse deben contar con una marca que las identifique a ellas y a sus productos.
También en este documento se evidencia que los comerciantes que acopian la miel suelen pagar precios por debajo de los estándares, los que en 2020 anduvieron entre un 40 o 50 por ciento menos. Este problema desmotiva a los apicultores.
A parte de la reducción en las exportaciones que ha tenido el sector desde el 2018, se suman a la problemática que estanca el desarrollo, la falta de créditos de financiamiento y la deforestación y quemas, lo que reduce la posibilidad de floraciones para mantener la productividad de las colmenas, destacó Fecodesa en su informe.
Los mercados de Nicaragua
Los principales países que consumen la miel en el mundo son Estados Unidos, Reino Unido y Alemania. Este último país es el destino número uno de la miel de Nicaragua, seguido de Holanda. El desconocimiento de los procesos para acceder a los mercados no puede eximirse en los desafíos que enfrenta el sector apícola, concluye el estudio.
Según datos del Centro de Trámites de las Exportaciones, al 31 de octubre de 2020 se contabilizaban 866,916 dólares por exportaciones de este producto que forma parte de la cesta exportadora de 111 mercancías.