La Prensa, 13 de enero 2021

El repunte en la siniestralidad se vio impulsado por mayores reclamos de seguros de personas,  por accidentes y  por microseguros. Asimismo, influyó aumentos en pago por seguros patrimoniales, principalmente por incendios y seguros bancarios. También aumentó la cobranza de seguros de vida. 

El sector seguros de Nicaragua finalizó el 2020 con 6,888 millones de córdobas en primas netas emitidas, lo que significó un ligero aumento con relación a los 6,766 millones de córdobas acumulados hasta diciembre del 2019, según datos de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif).

Eso significa que en el último año el sector, que incluye a las cinco aseguradoras más grandes del país y otras entidades que ofrecen este servicio,  logró un repunte de 1.8 por ciento en la venta de pólizas, lo que implicó un ingreso adicional por 122 millones de córdobas.

Y si bien hubo un aumento en la demanda de este servicio por parte de la población, lo cierto es que el sector resintió un repunte mayor en el cobro de pólizas, cuyo gasto ascendió a 2,668 millones de córdobas, por encima de los  2,569 millones de córdobas en el 2019. Eso implicó 99 millones de córdobas más,  para un aumento de 3.85 por ciento.

El repunte en la siniestralidad se vio impulsado por mayores reclamos de seguros de personas,  por accidentes y  por microseguros Asimismo, influyó aumentos en pago por seguros patrimoniales, principalmente por incendios y seguros bancarios. También aumentó la cobranza de seguros de vida.

Al final del periodo, según datos de la Siboif, todo el sector pagó 702.66 millones de córdobas por póliza de vida, superior a los 403.90 millones de córdobas en el 2019. Es decir hubo un incremento de 74 por ciento, esto en un contexto de pandemia, que el Gobierno ha intentado minimizar su impacto en cuanto a mortalidad y expansión del virus desde marzo del 2020.

Otro componente significativo en los servicios de seguros son patrimoniales, que incluye automóviles, hogares y otros. Este en el 2020 ascendió a 1,709 millones de córdobas, frente a los 1,884 millones de córdobas en el 2019, lo que muestra una rebaja en el pago de este tipo de cobertura.

Otro aspecto que se desprende del reporte de la Siboif es que en el 2020 los bancos recibieron en concepto de pago por seguro por deuda de 9.71 millones de córdobas, superior que en 2019 cuando ascendió a 5.17 millones de córdobas, lo que equivale a un aumento del 88 por ciento. Ya en el 2018, en el pleno estallido social, este tipo de pago se había disparado fuertemente con 69 millones de córdobas.

En definitiva, los seguros de personas, donde se incluyen  por accidentes, salud, microseguros, entre otros, es el indicador más elevado  en  siniestros. En  total se pagaron  950.76 millones de córdobas, superior en  289.21 millones,  a los 661.55 millones del mismo ciclo en 2019,  esto representa el 43.71 por ciento más elevado.

Este aumento  se atribuye principalmente al mayor número de enfermedades asociadas con  la pandemia del coronavirus o  a que las personas se  enfermaron  por estrés, al verse involucradas en  la crisis económica y sanitaria de sus hogares.

Los seguros de automóviles fueron los que dieron un poco de tregua a las aseguradoras porque mientras en 2019 se pagaron 616.45 millones de córdobas, en 2020 solo se  desembolsaron 518.31 millones. La razón  por la  cual las personas  tuvieron menor necesidad de reclamar esta póliza es porque la autocuarentena que  se impusieron algunos los mantuvo lejos de los accidentes de tránsito.

Sobre la venta de pólizas

Hasta diciembre del último año el sector tenía en cartera de primas colocadas 1,930 millones de córdobas en seguros de personas, frente al 1,953 millones de córdobas en el 2019, lo que habría ralentizado el indicador global de la industria, que vio crecer a menor ritmo el alcance de sus servicios entre los nicaragüenses.

En el caso de seguros médicos, este pasó de 411.28 millones de córdobas a 431.41 millones de córdobas, mientras que los seguros de vida pasaron de 1,305 millones de córdobas a 1,260 millones, lo que significa una contracción comparada con lo que la industria debió afrontar en la cobranza de este tipo de pólizas.

En el caso de seguros de automóviles colocado, pasó de 1,311 millones de córdobas a 1,230 millones de córdobas, lo que implicó una reducción en su venta, lo que estaría en línea con la caída en la entrega de préstamos vehiculares.

El asesor de seguros, Gustavo Ponce, detalló  que el año pasado las personas estuvieron  devolviendo  sus bienes como  los vehículos o  sus casas de  habitación, porque no podían  cumplir con sus cuotas de préstamo a los bancos,  entonces esto  se  refleja en  menores contrataciones y  por ende menos ingreso a este sector de la economía.

«El incumplimiento  con  los créditos a los bancos también  afecta a las aseguradoras porque al regresar  los bienes  los seguros pierden  vigencia  y es ahí el decrecimiento», refirió.

¿Seguro por desempleo?

Aunque con un monto relativamente bajo, uno de los seguros que destacan entre el pago de estas figuras por desempleo.  En 2020 apenas una de las aseguradoras comenzó a ofrecerlo logró una cartera por  3.02 millones de córdobas por ese  concepto. Pero en ese mismo año pagó 506,850 córdobas.

Sin  embargo esto no es un factor que por el momento  motive a las aseguradoras a ofrecer este tipo de póliza.  «En esta época de pandemia, donde existe baja productividad en las empresas este riesgo de desempleo se incrementa y quizás no sea apetito de riesgo para algunas aseguradoras», declaró a  LA PRENSA la directora de la Asociación de Aseguradoras Privadas de Nicaragua (Anapri), Audry Figueroa.

Asimismo expresó que  el seguro de desempleo está basado para el pago de cuotas crediticias, en la cual se ampara la alícuota mensual (capital, intereses corrientes y cuotas de seguros mensuales) hasta un cierto monto, y hasta un máximo de meses de desempleo. La pérdida del empleo no debe ser por renuncia o despido justificado.