La Prensa 05/03/2021
El Gobierno de Daniel Ortega decidió en el 2019 endurecer el acceso a las exoneraciones que por años gozaron los insumos agrícolas, pese a que los niveles de rendimientos en el campo de los principales productos de consumo nacional no exhibían sustancial mejoría, según reflejan cifras del Banco Central de Nicaragua.
En ese año, el Ejecutivo ordenó quitar a través de una reforma a la Ley de Concertación Tributaria el alivio fiscal generalizado que gozaban los insumos utilizados para producir alimentos, estableciendo un engorroso mecanismo a los campesinos, lo que ocasionó que los precios de estos se encarecieran sustancialmente.
En siete ciclos productivos, que generalmente arranca con la llegada del invierno y se extiende hasta marzo del siguiente año en tres subperiodos agrícola, los rendimientos de los principales componentes del gallo pinto han mejorado poco.
En la cosecha 2013-2014, por cada manzana los productores de frijoles obtenían 12.8 quintales por quintal, siete años después, es decir en el ciclo agrícola 2019-2020 se recogieron 13.3 quintales, lo que muestra una leve mejoría en la productividad del campo.
Una realidad que también se repite en el principal ingrediente de la tortilla: el maíz blanco. Hace siete ciclos agrícolas, por cada manzana se conseguían 18.3 quintales y en el penúltimo periodo cosechero se obtuvieron 20.5 quintales, un aumento de apenas 2.2 quintales.
Arroz mejora rendimiento
El arroz oro parece ser la excepción, que en el mismo periodo antes mencionado, muestra un aumento de 6.5 quintales adicionales, al pasar de 47.8 hace siete años a 54.3 en el reciente periodo cosechero, según datos divulgados por el Banco Central de Nicaragua.
A excepción del frijol y el maíz, el grano blanco tiene un mayor grado de tecnificación, lo que permitido que hay un aumento en la producción nacional, en este periodo. En el ciclo productivo 2013-2014 Nicaragua logró 4.49 millones de quintales para el consumo nacional, pero hasta el ciclo último de referencia se había conseguido 5.70 millones de quintales, lo que representa una mejora de 1.21 millones de quintales, lo que impacta la importación desde el exterior, tomando en cuenta que en el país se consumen un poco más de siete millones de quintales de este alimento.
A nivel desagregado, los números muestran que en cada uno de los siete ciclos productivos, los rendimientos han permanecido estancados, especialmente el del frijol, pese a que este en los últimos años se ha destacado dentro de la cesta exportadora.
Durante tres ciclos productivos (entre 2017/18 y 2019/20), por ejemplo, en el frijol los rendimientos permanecieron estancados, cuya mejora en la cosecha total de cada uno de esos periodos se debió principalmente a un incremento en las áreas de siembra. En este periodo hubo un aumento de 5,910 manzanas.

Frenazo en productividad por reforma fiscal
Álvaro Vargas, presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), sostuvo que tras la reforma fiscal en el 2019 producir en el campo se ha vuelto caro, lo que ocasiona que los productores tengan dificultad para comprar insumos y por ende esto impacta los rendimientos.
Es el caso, según Vargas de los frijoles donde los productores estaban considerando elevar los precios del grano en el próximo ciclo agrícola porque comprar estos insumos era demasiado costoso.
Pero además “con la reforma fiscal se incrementó los precios, entre otros, de la bota de hule y el machete para los pequeños productores, pero ahora vino el incremento en los insumos agrícolas y fertilizantes que afecta los costos de producción y tiende a alterar un poco el precio del frijol”.
Con la reforma fiscal, el Gobierno ordenó que ahora para que un productor pueda conseguir un alivio fiscal en su insumo, debe cumplir una serie de requisitos técnicos ante el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, un proceso complicado en un país donde la mayoría de los agricultores son pequeños y no tienen ni siquiera un registro contable o ante el Fisco, es decir están en la informalidad.
El presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), Guillermo Jacoby explicó que antes de la reforma fiscal los insumos no pagaban Impuesto al Valor Agregado, equivalente a un 15 por ciento, sin embargo ahora ese costo es asumido por los agricultores.
Este año, agregó, la situación ha empeorado, porque se han duplicado los precios de la urea y el fósforo en las últimas semanas y eso “afecta los costos, una por razones internacionales y otra por la reforma fiscal, lo que no deberíamos nosotros es sufriendo por la parte local, debería de haber un incentivo fuerte del Gobierno hacia la exportación, hacia la producción”.
El frijol es uno de los productos que en los últimos años se ha destacado en su contribución a la exportación. Según cifras del Banco Central de Nicaragua, en el 2020 los ingresos por este producto sumaron 114 millones de dólares, por encima de los 76 millones de dólares en el año anterior.
El aporte de este cultivo es mayor si se comparada con inicio de la década. Hace diez años, es decir en el 2011, este grano apenas generaba en divisas al país 30.2 millones de dólares.
Para Jacoby los costos para producir también se ven golpeados por la alta tarifa de la electricidad y ya no se digan los precios de los combustibles, que solo están por detrás de los de Costa Rica, una de las economías más ricas de América Latina y Centroamérica.
“No es lo mismo que vos ganés 100 dólares y un galón de combustible te cuesta cuatro dólares; a que ganés 20 dólares y acá te quitan esos mismos cuatro dólares”, ejemplificó Jacoby al referirse a los precios comparados de los carburantes entre Costa Rica y Nicaragua, lo que impacta también los costos para producir en el campo.
La situación complicada del sorgo
Uno de los granos que se producen en el país y que también están impactados por la medida severa del Gobierno es el sorgo, situación que empeora por el ingreso del maíz amarillo libre de arancel traído desde Estados Unidos, en el marco del DR- Cafta, cuyo proceso de maduración del programa de desgravación de los productos de ese país está en su fase final.
Los números del Banco Central de Nicaragua, muestran que este grano ha sufrido un fuerte retroceso en los niveles de rendimiento. Hace siete ciclos productivos, por cada manzana el país obtenían 28.4 quintales, pero para el periodo cosechero 2019/2020 se consiguieron 26 quintales, una clara caída en el periodo.
Francisco Vargas de la Asociación Nicaragüense de Sorgo (Anprosor) explicó que la disminución en la producción del grano se debe a la migración que han realizado los productores de esta semilla hacia otros cultivos como el maíz, arroz o caña de azúcar.
“La baja producción en el grano del sorgo, es debido a la afectación del maíz amarillo, ya que al ser más barato la gente prefiere comprar el grano amarillo y no el sorgo, lo que provocó que perdiéramos la industria avícola y por consiguiente unas 15 mil manzanas que ya no sembraron de sorgo sino que otros cultivos”, expresó Vargas.
De hecho los números del Banco Central revelan que en los últimos siete ciclos agrícolas, los sorgueros pasaron de cosechar 77,500 manzanas a 48,400 manzanas, lo que propició que la producción global también experimentara un descenso dramático.
Sobre el efecto de la reforma fiscal, Vargas explicó que al incrementarse los costos de los insumos los productores también dejaron de sembrar más áreas.
“ Lo que pasa es que con los costos de los fertilizantes e insumos ahora una manzana sembrada de sorgo tiene un costo ahorita de 1,000 dólares, es demasiado alto”, indicó.
Producir arroz se encarece
Y aunque el arroz oro es el único cultivo que ha logrado mejorar relativamente su nivel de rendimiento, el presidente de Unpanic, Álvaro Vargas asegura que también producir este alimento se ha vuelto más costoso.
Vargas dijo que producto del incremento de precios de los insumos agrícolas determinaron que cultivar arroz de riego se ha vuelto entre 45 y 50 dólares más costoso por manzana.
Indicó que están analizando todos los cultivos para determinar cuánto se ha encarecido producir en Nicaragua, pero la idea es determinar cuánto es por la reforma tributaria y el peso de las alzas de precios internacionales. “Es un tema muy preocupante, las alzas de precios internacionales, la reforma fiscal, todo lo que afecta a la economía y la producción”, dijo.
El sector privado ha demandado al Gobierno una revisión urgente del ajuste fiscal, para darle alivio a los productores en momentos en que los precios internacionales se han disparado debido a la reactivación de la economía mundial.