La Prensa 05/03/2021

Ximena González Oliú fue electa como presidenta del Instituto Nicaragüense de Desarrollo (Inde) el 10 de marzo del 2018, un mes antes que se desatara la crisis sociopolítica que cambió el rumbo del país y los planes que tenía González para impulsar el desarrollo.

González, madre de cuatro hijos, estuvo al frente del Inde por tres periodos consecutivos, 2018, 2019 y 2020. Este sábado 6 de marzo la líder gremial cerrará su ciclo al frente de la organización, para dar paso al relevo. Ella fue miembro del consejo directivo del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y desde ahí fue una de las voces que reclamó un cambio de liderazgo a lo interno de esa institución, algo que finalmente se logró.

“Ejercí el cargo por tres años y considero que es necesario, y la posición correcta que uno debe de tener después de cierto tiempo prudencial, dejar espacio disponible para que otras personas interesadas en servir a la comunidad, a la gremialidad y a la empresa privada ocupen esos espacios de servicio. Creo que tres años es un periodo suficiente por si alguien tiene interés en ayudar, pero principalmente es la convicción de que debemos de profesar con ejemplo y debemos servir, hacer y soltar para que otros tengan esa oportunidad y aplicar esos principios democráticos que tanta falta hacen en Nicaragua”, sostuvo.

González sustituyó en el cargo a Violeta Núñez Silva en 2018, quien también estuvo tres años al frente de esa institución. De hecho, ella  explica que normalmente todos los presidentes de la organización están un máximo de tres años, luego dan paso al relevo.

“Tuve la oportunidad de reelegirme por dos años y fue un periodo sustancial, quiero aclarar que ha sido habitual en Inde que la presidencia se extienda por tres años, los demás presidentes se han dirigido de esa manera”, expresa.

La época más dura

González señala que no fue una casualidad haber llegado al Inde justo cuando inició la crisis política, que cambió la vida de los nicaragüenses.

“Considero que fue una época dura y no fue una casualidad, como una persona que tiene a Dios presente, creo que Él me puso ahí en ese lugar, porque yo no me lo esperaba, nadie lo imaginaba y justo un mes después de ser electa se dio la crisis. Pensaba que mi experiencia en Inde iba a ser desarrollar el emprendimiento, la empleabilidad, e impulsar el liderazgo, pero no contábamos con todo eso, pero lejos de ser un mal, una pesadilla, fue una oportunidad maravillosa de poder servir a mi país desde ese espacio, demandando y exigiendo justicia, libertad y nuestros derechos en nombre de Nicaragua, fue para mí un crecimiento muy personal e inmenso», afirmó.

«No quiero tomar ningún cargo en la junta directiva de Inde, porque insisto, ya tuve mi oportunidad y debo ceder mi espacio, hay que dar espacios a los otros, no tengo previsto participar en otras actividades, creo que necesito tiempo para ordenar mis ideas, mis prioridades,  este tiempo ha sido difícil porque tenía que combinar mi vida familiar y profesional y creo que debo darme un tiempo», añadió González.

La presidenta del Inde expresa que quien asuma la silla del instituto debe siempre velar por el desarrollo del país, impulsar la autonomía y liderazgo de las personas, gremios y asociaciones, pero sobre todo que se siga la ruta correcta hacia la democracia.