La Prensa 13/05/2021

El aumento de casos de malaria que se reportan en el país alcanzó al departamento de Chinandega, lo que sería una campanada de alerta tanto para el Ministerio de Salud (Minsa) como para la población, que debería emplear y reforzar las medidas preventivas durante la temporada lluviosa, declaró el epidemiólogo Leonel Argüello, miembro del Comité Científico Multidisciplinario.

Según explicaciones del especialista, desde hace varios años la Costa Caribe Norte concentra más del 90 por ciento de los casos de la malaria a nivel nacional, los cuales se distribuyen principalmente en tres barrios de Bilwi. Sin embargo, el reporte del incremento en Chinandega es una situación que debe preocupar a las autoridades sanitarias, expuso el doctor, quien señaló que la información ha sido confirmada por una fuente del sector público.

«Para mí, Chinandega debe interpretarse como una alerta de lo que puede suceder a nivel nacional, técnicamente debería declararse emergencia epidemiológica para lograr controlar los focos infecciosos en dicho departamento, acompañado de una campaña educativa para la población a nivel nacional, capacitación y actualización del médico que en su mayoría no ha visto casos de malaria y que se le pueden pasar por alto», declaró el epidemiólogo.

La vicepresidenta designada de Nicaragua y primera dama, Rosario Murillo, confirmó el lunes 10 de mayo —a través de sus monólogos a medios oficialistas— dicho aumento: «En epidemiología: malaria 350 casos, 10% más que la semana anterior». Sin embargo, el régimen no ve esta situación como una señal de alerta y no refiere más al respecto, más bien, se centra en alabar la labor del sistema de salud, que hasta ahora no ha podido erradicar esta enfermedad prevenible.

Sin guía epidemiológica

El Minsa está por cumplir un año sin que comparta los boletines epidemiológicos, que deben ser publicados semanalmente para reflejar el comportamiento de casos y muertes por dengue, chikungunya, zika, malaria, Enfermedades Diarreicas Agudas (EDA),  Infección Respiratoria Aguda (IRA),  neumonía y leptospirosis. En el portal web de la institución sanitaria tampoco hay noticias actualizadas sobre el avance de estas enfermedades. La única información es el reporte escueto y a veces confuso que da Murillo cada mediodía.

El epidemiólogo explicó que Nicaragua estaba dentro de una lista de los países que eliminarían la malaria, pero no lo logró, «porque en los últimos cinco años se perdió el control, si comparamos con las cifras de los últimos 10 años». Hasta ahora, solo El Salvador es el único país de Centroamérica que ha logrado este objetivo.

«Inclusive antes del huracán Eta y Iota, ya la malaria se había casi triplicado en relación a años anteriores. Alertamos inmediatamente, antes y después de los huracanes, que se iba a incrementar no solamente en el Caribe Norte, si no se tomaban las medidas correspondientes de control del vector y los enfermos, sino que se instalaría nuevamente en el Pacífico de Nicaragua», destacó el doctor Argüello.

Y agregó: «Cuando se habló de la eliminación de la malaria en el país, si bien Chinandega se encontraba afectada y tradicionalmente siempre se ha encontrado el (parásito) Falciparum en dicho territorio, supuestamente esto ya estaba controlado, sin embargo, es posible que por la comunicación con el Caribe Norte, y especialmente con la gente que fue a apoyar sin las medidas de prevención para la Covid-19 y la malaria, pudieron diseminarla en cualquier lugar del país», refirió el epidemiólogo.

El doctor Argüello señaló que si Bilwi es una de las ciudades con más casos de malaria es porque tiene muchísima basura y charcos que no se drenan, contrario a la zona del Pacífico, donde a medida que fue teniendo más casos, se controlaban.

«En cambio en el Caribe por sus condiciones climáticas, de mucha agua y lugares sin drenaje es más propicio para que el mosquito se desarrolle y ponga sus huevos, también tiene que ver la cultura indígena y cómo se aborda esta enfermedad», expresó.

Lo que debe saber de la malaria

En el país circulan dos tipos de malaria: la Vivax y Falciparum, esta última es la más grave porque afecta el cerebro, si no se trata a tiempo, y puede causar la muerte. Sin embargo, el régimen no detalla de cuál tipo es el que se están registrando brotes.

«La mortalidad por malaria es baja, se cuenta con experiencia en el manejo de la misma. La muerte se da por no recibir tratamiento o por tratamiento tardío», aclaró el doctor Argüello.

La malaria, también llamada paludismo, es una enfermedad transmisible de persona a persona a través del mosquito hembra del Anopheles albimanus, y se caracteriza por: escalofríos, fiebre arriba de 38 grados centígrados y posteriormente una sudoración profusa que deja a la persona sumamente cansada.

«Datos preliminares demostraron que desde el 2019 ya se estaba casi duplicando el porcentaje de casos producidos por este tipo de parásito comparado al 2018, en otras palabras, casi la mitad de los casos de malaria en el 2020 son producidos por el parásito que da la enfermedad grave, este es un indicador de la gravedad de esta enfermedad y que tiene que motivarte a tomar medidas más estrictas de prevención y control», enfatizó el epidemiólogo.

Recomendaciones

El especialista aconsejó a la población que si presenta uno de los síntomas característicos de la malaria:

-Visitar la unidad de salud, debido a que cualquiera con esta sintomatología debe investigarse ya sea por malaria, dengue, Covid-19, infección urinaria o de la garganta.

-Usar mosquitero, sobre todo en el Caribe Norte, porque el mosquito pica de noche.

-Eliminar los criaderos. El mosquito se reproduce en agua sucia, charcos y otros lugares que se deben drenar.

-Tomarse completamente el tratamiento clínico. El Minsa debe investigar a los contactos y darles tratamiento de igual manera.

-En cuanto al sistema de salud, debe fortalecer el acceso a las pruebas de laboratorio para el diagnóstico, asegurando su tratamiento oportuno y garantizando la toma completa del mismo para evitar recaídas.

-Es una enfermedad evitable y sí tiene cura. La clave está en prevenir, tratar y controlar.