La Prensa 13/05/2021

Una semana después de que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) reconociera que en Nicaragua hay una tendencia ascendente de casos de Covid-19, el organismo asegura que debido a la «información escueta» que proporciona el régimen de Daniel Ortega les es difícil analizar el grado real de transmisibilidad en el país.

El director de Emergencias en Salud de la OPS, Ciro Ugarte, durante la conferencia sobre el avance de la pandemia en la región de las Américas afirmó que dicho organismo ha coordinado con el Gobierno de Nicaragua una serie de mecanismos que garanticen respuesta ante la emergencia sanitaria, pero insistió en que la poca información no les permite determinar la severidad de la pandemia y cómo está actuando el Gobierno para frenar los contagios y muertes. Los reportes oficiales e independientes en las últimas semanas han registrado un aumento significativo de casos y fallecimientos a causa del virus.

«La OPS ha coordinado con Nicaragua la implementación del proyecto de respuesta de la Covid-19, se han desarrollado protocolos, se han desarrollado guías sobre las respuestas y se ha brindado cooperación técnica de capacitación, sin embargo dado que la información que recibimos es escueta no nos es posible analizar cuál es el grado de transmisión o la severidad, de tal manera que para la OPS no es posible hacer una valoración respecto al trabajo del gobierno en respuesta a la pandemia», expresó Ugarte.

Sobre este punto, la semana anterior el doctor Ugarte señaló que la OPS trabaja con el Gobierno de Nicaragua «y otros socios» para abordar temas de manejo de la pandemia. Según el organismo, estos actores han empleado las recomendaciones que han brindado las autoridades, pero hizo un llamado al sistema sanitario a que refuerce la vigilancia epidemiológica.

Sin embargo, desde el inicio de la pandemia la dictadura de Daniel Ortega mantiene un férreo hermetismo en cuanto al comportamiento del virus en el país, pero los mismos reportes oficiales en las últimas dos semanas han registrado un aumento de contagios. Según el informe del Minsa del 4 al 11 de mayo se registraron 97 casos positivos, mientras que el número de muertes semanales por Covid-19 la institución lo mantiene en uno.

En contraste, el Observatorio Ciudadano reportó en la semana del 29 de abril al 5 de mayo, 878 nuevos casos sospechosos de contagio con el virus y 74 nuevos fallecimientos que podrían ser debido a la misma enfermedad.

Estas cifras se dan a conocer después que médicos independientes han reportado un significativo aumento de consultas en línea de personas con síntomas de Covid-19, incremento de hospitalizaciones en los hospitales públicos y privados, y funerarias de la capital reportan más demanda de servicios vinculados al coronavirus.

«La vacunación es un bien público»

El director de emergencias de la OPS destacó que dicho organismo sigue de cerca el proceso de vacunación contra el Covid-19 en Nicaragua, a través de sus representantes en el país. Agregó que en las reuniones regulares con las autoridades nacionales se ha enfatizado en que la vacuna es un «bien público» y la aplicación de la misma se debe de realizar sin ningún distintivo.

«En ese aspecto quisiera resaltar que en todos estos diálogos se enfatiza que la vacuna y la vacunación es un bien público, por lo tanto le pertenece a toda la población y la aplicación de la vacuna debería de hacerse sin discriminación a las personas que cumplen con los criterios de grupos prioritarios, y entendemos que ese proceso se está siguiendo para la vacunación de mayores de 55 años con enfermedades concomitantes y personal de salud», detalló Ugarte.

Actualmente el Minsa está dirigiendo la vacunación a una parte del personal de salud que atiende en la primera línea de lucha contra la pandemia del Covid-19, así como los trabajadores públicos de Gobernación, de aduanas y puestos fronterizos y las personas mayores de 55 años.

El funcionario de salud resaltó que una vez Nicaragua reciba más dosis de vacuna, el Gobierno debe de agilizar el proceso de inmunización de manera que se logre inocular a toda la población en el menor tiempo posible. «Debido a la reducción de la disponibilidad de vacunas, Nicaragua es uno de los países que no ha recibido la cantidad de dosis que se esperaba, de tal manera que todos buscamos que esa restricción se libere y que luego se pueda aplicar la vacuna en toda la población», dijo el doctor Ciro Ugarte.

Nicaragua recibió un primer paquete de 135 mil dosis de la vacuna Covishield donadas por la OPS el 16 de marzo. Estaba previsto la entrega de un segundo lote en el mes de abril, pero debido a la situación de emergencia que vive la India, este se ha retrasado. Las anteriores declaraciones de los funcionarios de la OPS señalaban que las vacunas estarían llegando entre mayo y junio.

Preocupa aumento de casos en la región

Por su parte, la directora de la OPS, Carissa F. Etienne, detalló que la OPS está siguiendo de cerca una aceleración de contagios en varios países de la región como Costa Rica y Honduras, «limítrofes con Nicaragua y en regiones limítrofes de Guatemala y El Salvador».

«Nuestros sistemas sanitarios están viviendo momentos difíciles para atender a este flujo de pacientes de la Covid-19. A medida que intensifican las labores de vacunación más de 140 millones de personas están vacunadas en las Américas (…)», dijo Etienne. Agregó que mientras no se cuente con un número de vacunas  suficientes para proteger a todo el sistema sanitario, «los pacientes que dependen de ello siguen en situación de peligro».