La Prensa 17/05/2021
En un video de siete minutos, difundido por medios oficialistas y que circula en redes sociales, el régimen de Daniel Ortega creó un perfecto espejismo que contrasta con la realidad de pandemia en el país. En él, se muestra un sistema de salud fortalecido, moderno y tecnológico, personal sanitario altamente equipado y capacitado para enfrentar el virus, se habla de baja mortalidad y de una cadena de transmisión controlada.
«Mientra el Covid-19 iba avanzando, Nicaragua iba adaptando las medidas (de bioseguridad) a su propia realidad. El muro de contención sanitario fue efectivo. El gobierno de Daniel Ortega fortaleció todas las capacidades técnicas y humanas, sumado a un exitoso modelo de salud que ya venía puesto en marcha desde hace 14 consecutivos años», describe una producción audiovisual producida y publicada por la plataforma oficialista Juventud Presidente (JP).
No se habla del rebrote que vive el país tras las vacaciones de Semana Santa 2021, sin ningún tipo de restricción y muy pocas medidas de protección de parte de la población. Tampoco mencionan las decenas de entierros exprés reportados por la población durante el primer brote de mayo de 2020, ni las denuncias de médicos sobre la saturación del sistema de salud, la falta de medios, equipos de protección o vacunación para ellos, así como la desinformación entre la población debido al hermetismo y la falta de una campaña educativa responsable y pública para prevenir los contagios.
El régimen de Daniel Ortega desde el inicio de la pandemia negó su efecto en el país y se empeñó durante meses en proyectar una la falsa normalidad en la cual Nicaragua tenía bajo control al Covid-19 gracias a la labor de régimen, pero este año remontó su campaña de «buen manejo de la pandemia» con una estrategia de comunicación especial, sobria, sin los característicos colores, línea gráfica ni saturación de imágenes de la pareja dictatorial.
JP —productor del video que circula—, en su cuenta oficial de Facebook, se describe como una organización de jóvenes comunicadores de la sociedad civil nicaragüense especializada en estrategias de comunicación. En su perfil comparte producciones audiovisuales de alta calidad, que podrían incluso simular ser realizadas por agencias o medios internacionales, con lo que intentan vender sus piezas como reportajes relativamente imparciales; sin banderas rojinegras que delaten, pero su contenido es meramente oficialista. No hay más voces que las del orteguismo, hay un acceso total a espacios limitados desde 2007 a medios oficialistas y las tomas y los personajes en ellas se ven impecables, todo cuadrado en un guion.
Ficción versus realidad
La plataforma ligada a la dictadura detalla que el régimen de Ortega, «siendo visionario» sobre el impacto que generaría el Covid-19, desde el 2007 ha venido construyendo «una gigantesca red hospitalaria», y agrega que desde antes que hubiera el primer caso de SARS-CoV-2 en el país, ya el régimen contaba con «un personal de salud altamente capacitado» para hacerle frente al virus.
El infectólogo Carlos Quant, miembro del Comité Científico Multidisciplinario (CCM) y quien laboró por más de 20 años en el sistema de salud pública, es un testigo de cómo actuó el Minsa previo a la llegada del virus. Al ser consultado sobre este punto, el especialista fue claro al referir que «no es cierto de que el sistema de salud estaba preparado para enfrentar la pandemia». Por el contrario, recuerda Quant, se les prohibió a los médicos protegerse ante la llegada del virus para no alarmar a la ciudadanía sobre la presencia de un virus altamente contagioso.
«No recuerdo que el personal de salud haya recibido un entrenamiento previo para enfrentar la pandemia. Los protocolos se comenzaron a manejar hasta un tiempo después, decir que había preparación es completamente falso. El gobierno más bien ha actuado de manera estrictamente coyuntural, dependiendo de cómo se van presentando los fenómenos, así va dando algunas respuestas. Ese video lo que demuestra es una realidad absolutamente alternativa, dirigida al consumo de sus adeptos, a quienes siempre les venden esa imagen de progreso y desarrollo, pero no engañan a nadie», declaró el especialista.
El video de JP destaca que a diferencia de las otras naciones centroamericanas, Nicaragua tiene la mayor tasa de personas recuperadas por el Covid-19 y respalda esa información con los datos escuetos que el mismo Ministerio de Salud (Minsa) ha proporcionado al Sistema de la Integración Centroamericana (Sica). Sin embargo, estas cifras oficiales han sido cuestionadas por médicos y organismos independientes, ya que no reflejan la realidad que vive el país.
Más hospitales, pero persiste deficiencia
El reportaje audiovisual expone que desde que el mandatario Ortega asumió el poder en el 2007, ha venido construyendo una red de hospitales especializados para atender la emergencia sanitaria; sin embargo, fue precisamente la pandemia quien se encargó de desnudar las deficiencias que persisten en el sistema de salud pública pese a este equipamiento de hospitales y equipos.
Entre mayo y julio de 2020, cuando se registró el pico más alto de contagios y muertes por Covid-19, los hospitales públicos se vieron saturados. En ese momento los médicos denunciaron que el número de camas no eran suficiente para atender a tantos. Hasta la fecha el régimen no reconoce la deficiencia que mostró el sistema de salud pública.
«Todos sabemos que el gobierno ha sido rebelde en transparentar la información epidemiológica. Todas las estadísticas las ha manipulado y manejado a su gusto y antojo. La misma OPS ha dicho que Nicaragua es auditable en cuanto al control de la pandemia, porque no hay suficiente información», refirió al respecto el doctor Alejandro Lagos, especialista en Salud Pública.
Medida triunfalista y ególatra
Para el doctor Lagos, quien también laboró en el Minsa, con este tipo de contenido la dictadura orteguista busca la forma de manipular el sentimiento del nicaragüense y de la misma comunidad internacional; sin embargo, considera que los hechos demuestran que Nicaragua en el manejo de la pandemia «ha sido un desastre». Para él, esto responde a una medida triunfalista y ególatra.
«Aunque hagan estas reproducciones, el mundo entero sabe que Nicaragua sigue siendo uno de los países rojos para venir y contaminarse. Previo a la pandemia, ni la OMS, ni la FDA de los Estados Unidos tenía medicación certificada y aprobada para combatir el Covid, y ahora ¿cómo va a decir el gobierno de que el personal estaba previamente preparado para enfrentar la pandemia? No hombre, esas producciones son producciones de egolatría, de fanatismo que quiere vernos la cara de pendejos a los nicaragüenses», refutó el especialista.
Quant coincide con Lagos y afirma que el gobierno con este tipo de contenidos pretende vender una imagen falsa de que se están haciendo las cosas de manera adecuada, pero recuerda que los subregistros dan un indicio del verdadero impacto del Covid en el país. «A nivel de Latinoamérica, desafortunadamente, Nicaragua es el campeón en ocultar la verdad de lo que ha pasado. Hablamos de miles de fallecidos registrados en Centroamérica y en Nicaragua no hemos llegado ni a los 200 (según datos del Minsa)».
Clientelismo político
Para el sociólogo Cirilo Otero, este «publirreportaje» compartido por medios afines al régimen podría generar dudas y confusión solamente a las personas desinformadas, a los que no están al tanto del comportamiento del virus, por lo que no cree que este discurso tenga un impacto mayor en el resto de la sociedad o la misma comunidad internacional.
Por otro lado, considera que esto solo corresponde a una medida clientelista que la dictadura viene implementando desde que asumió el poder. «La administración de Ortega siempre vive en campaña electoral, siempre, aún fuera de tiempo. Son clientelares políticos con base al populismo. No es propio de este año 2021. Siempre lo hacen. Este tipo de discursos son permanentes para generar una visión externa de éxitos gubernamentales, pero sabemos que son puras mentiras», manifestó el sociólogo.
A criterio de la exguerrillera e historiadora Dora María Téllez, con ese video la dictadura lo que hace es una «burla sangrienta» contra los nicaragüenses, porque la mismas organizaciones de salud internacionales han revelado la deficiencia del gobierno para atender la pandemia.
«Primero dijeron que no existía la pandemia, después que era una simple gripe, después que no era de tanta gravedad, después que la oposición quería magnificar y que no pasaba nada, y comenzaron a promover el contagio. Lo más grave que hizo este régimen no fue solo no hacer nada, sino que promovió actividades masivas, de tal manera que en mayo del año pasado se vio un elevado número de personas graves y muriéndose, hospitales llenos y personal de salud no capacitado para enfrentar el virus (…) así que lo que hacen con ese video es una burla sangrienta contra todos los nicaragüenses», dijo la también exministra de Salud.