La Prensa 18/05/2021
Aunque en los primeros tres meses del año el régimen de Daniel Ortega registra una recuperación de casi 30 mil empleos formales, según la evolución de la base de afiliados al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), aún hacen falta más de 160 mil plazas destruidas por la crisis sociopolítica desde el 2018, lo que muestra el largo camino que aún queda para que la economía empiece a producir empleos nuevos para los que cada año se incorporan por primera vez al mercado del trabajo.
De hecho, la base de afiliados al INSS aún está por debajo del nivel del 2015 —cuando había 773,409 asegurados—y recuperar los empleos que se perdieron con la crisis política le tomará a la institución muchos años, advierten especialistas, si el contexto económico y político actual no cambia.
En los primeros tres meses del año, el INSS captó 29,411 nuevos afiliados con respecto a diciembre de 2020, cuando la institución cerró con 723,206 asegurados, según cifras divulgadas por el máximo emisor, que son suministradas por el INSS.
Eso sí, con este aumento en la planilla de asegurados a marzo de este año se han recuperado los empleos que se perdieron con la pandemia y superar ligeramente el nivel de febrero, cuando había 742,610 afiliados, el número más alto del 2020, previo a la pandemia. El acumulado hasta marzo de este año llegó a 752,617.
No obstante, lo recuperado en el primer trimestre del corriente es insuficiente para llegar al nivel del 2017, cuando había 914,196 afiliados, es decir que el INSS acumula una pérdida de 161,579 empleados, que equivale a una contracción del 17.8 por ciento.

Se ralentiza la creación de empleos formales
Y si bien hay una mejora en la generación de empleos formales, visto desde el comportamiento de la base de afiliados al INSS, los mismos números oficiales muestran que la economía empieza a perder velocidad en la producción de plazas. De manera desagregada se observa que en enero se afiliaron 13,545, luego en febrero creció 8,646 y en marzo 7,220, o sea, casi la mita de los que se crearon en enero.
Actualmente apenas un 16.7 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) —que anda en 3.5 millones de personas— se encuentra laborando formalmente; cuando antes de la crisis este porcentaje andaba en el 19.1 por ciento.
El especialista en temas de seguridad Manuel Israel Ruiz manifestó que será muy difícil recuperar en el corto plazo el empleo que se perdió tras la crisis.
“En el 2017 teníamos 914,000, casi un 22 por ciento de cobertura, en el 2019 se redujo al 20 por ciento, entonces nosotros no estamos creciendo ni al 0.50 por ciento con relación a la PEA y cada año vamos retrocediendo, en este momento la población económica equivale un poquito más del 50 por ciento, si Nicaragua tiene 6.5 millones de habitantes, entonces la PEA anda en 3.5 millones y solo tenemos 700,000 afiliados, eso indica que el crecimiento de ahorita es nada para lo que se necesita”, dijo Ruiz.
Ruiz señala que cada año se necesita crecer al menos uno por ciento con relación a la PEA y “eso está muy lejos de cumplirse, para crecer al uno por ciento necesitamos al año no menos de 100,000 nuevos asegurados”, para empezar a ampliar la cobertura de la seguridad social en el mercado laboral de Nicaragua, muy golpeado por tres años de recesión económica.
Mantener el número de afiliados es el reto
Por su parte, Donald Soza, exfuncionario del INSS y asesor independiente en seguridad social, indica que aún manteniendo este ritmo de generación de empleos este año, no se lograría recuperar todos los afiliados perdidos desde la crisis política.
“Que aumente el número de afiliados es bueno, porque significa que la olla que se vació violentamente se están llenando de nuevo, pero la recuperación va a ser lenta en tanto la economía se recupera y la pandemia baja; esa recuperación será a largo plazo, porque necesitan nuevas empresas grandes, como las zonas francas, pero ahí también hay dificultades”, dijo Soza.
Asimismo, explicó que lo más importante no es cuántos entran al mes, sino cuántos se sostienes en la base. “El problema del Seguro es que no puede mantener el número afiliados; si lográramos mantener un bolsón de asegurados, no tendríamos problemas, porque eso te garantiza tu flujo de efectivo, pero hay trabajadores que entran y salen, por eso va a ser difícil alcanzar el techo de hace tres años, que esa es la aspiración, estamos lejos”, dijo Soza.
Ruiz coincide con Soza, al señalar que el desafío es lograr mantener el número de afiliados, puesto que hay mucho empleo que es temporal.
“Si el INSS afiliaba a 80,000 en el año y se van 40,000, eso indica que hay mucho empleo temporal. Por lo tanto, cuando digo que hay que afiliar entre 80,000 y 100,000 asegurados anuales, lo ideal es que no se desafilie el resto; ese es el problema que estaba ocurriendo”, previo al impacto de la recesión y la pandemia, dijo Ruiz.
Para este especialista, el problema del Seguro Social es serio y le llevará varios años poderse recuperar.
“No hay crecimiento de empleadores, para recuperar los perdidos en estos años necesitamos no menos de 15 años, para llegar a la posición que teníamos en el 2017, por dos razones: la economía está adormecida y mientras la economía esté así, los empleadores están haciendo un esfuerzo por mantenerse y, segundo, no hay nueva fuente de empleo”, sostuvo Ruiz.
Según el Anuario del INSS, en el 2017 había 35,055 empresas y en el 2018 se redujeron a 32,133. Es decir, cerraron 2,922, de las cuales 2,317 eran pequeñas, 521 medianas y 84 grandes. En el 2019 esta base cayó a 31,646, según datos con retraso de un año que divulgó el instituto, que hasta mayo de este año no ha publicado el compendio estadístico de 2020.
Por otra parte, Soza indica que las condiciones de empleo han desmejorado, al igual que los salarios, por lo que el aporte al INSS se ha reducido, y esto precisamente explicaría por qué el Gobierno debió recurrir el año pasado a un préstamo del Fondo Monetario Internacional para ayudarle al instituto con recursos para que cumpliera sus obligaciones al finalizar el 2020.
“Las condiciones han desmejorado, ningún empleador ve una mejora en su salario, más bien te dicen ‘aguántate, porque no tengo para pagarte, te dejé a vos, pero tenés que hacer el trabajo que antes hacía el otro’, así que ni modo, no hay aumento en los salarios y eso afecta al INSS. No creo que volvamos a ver una fuga de afiliados, aunque tampoco está fuera de las posibilidades, porque si el Gobierno se mantiene después de noviembre, puede haber más problemas”, dijo Soza.
Qué sectores han recuperado más afiliados
Más allá de ello, ¿qué sectores están generando empleos este año? Entre enero y marzo de 2021, el número de afiliados activos del INSS incrementó 29,411, de los cuales 7,004 corresponden al sector agropecuario, 366 a minas y canteras, 10,125 a la industria manufacturera, 1,573 a construcción, 3,065 al comercio, 280 a transporte y comunicaciones, 1,787 al sector financiero, 5,806 a servicios sociales, personales y comunales, mientras que electricidad, agua y gas vio una reducción de 595 afiliados.
El sector que reporta un mayor crecimiento es la industria manufacturera, que logró recuperar 10,125 afiliados, pasando de 153,277 en diciembre del año pasado a 163,402 en marzo del corriente, un aumento de 6.6 por ciento.
Ruiz señala que ese aumento es raro, pues en los primeros meses del año cerraron dos fábricas, lo que dejó en el desempleo a más de tres mil personas, sin embargo eso no se ve reflejado en las cifras del BCN.
Cabe destacar que desde el 2017, previo a la crisis política, la industria manufacturera registraba 165,981 afiliados, es decir que desde entonces no se han recuperado 2,579 empleos.
El segundo sector que mostró una mejora fue agropecuario, silvicultura, caza y pesca, que en diciembre tenía 67,175 afiliados y en marzo alcanzó los 74,179. Sin embargo, con respecto al 2017, hasta marzo del 2021 no se habían podido recuperar 4,333 empleos.
En tercer lugar se encuentra servicios sociales, personales y comunales, que pasó de tener 260,197 afiliados en diciembre pasado a 266,500 en marzo, es decir que en el 2021 captó 5,806 asegurados, pero aún es poco en comparación con los 41,598 empleos que aún no ha podido recuperar en tres años.
En el caso del sector comercio, que incluye a hoteles y restaurantes, desde la crisis política no ha podido rescatar los 78,754 empleos que perdió, siendo la actividad que más sufrió en los últimos tres años. En el acumulado del primer trimestre de 2021 ganó 3,065 asegurados.
En el caso del sector financiero, logró captar 1,787 afiliados hasta marzo, pasando de 67,713 en diciembre a 69,500 al tercer mes del año corriente; sin embargo, eso fue insuficiente para poder llegar al nivel que se tenía en el 2017, cuando había 87,236 afiliados; desde la fecha perdieron 17,736 empleos. Lo que va acorde a la caída pronunciada que ha tenido la intermediación financiera.
Mientras que el sector construcción en el acumulado a marzo ganó 1,573 nuevos afiliados; pero desde diciembre del 2017 hasta marzo este sector perdió 11,176 trabajadores.