Radio La Primerísima, 06/07/2021

El Plan Nacional de Lucha contra la Pobreza y para el Desarrollo Humano 2022-2026 fue expuesto de manera amplia a ONG, embajadores en nuestro país en el extranjero, cuerpo diplomático acreditado en Nicaragua y miembros de la comunidad internacional.

El Ministro de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta, expresó que es el resultado de un esfuerzo técnico dedicado del sector público, y se trata de un plan dedicado a protagonistas, recoge la ruta de demanda de la población.

“Hacia dónde continuar profundizando y cambiando Nicaragua. Es un tema vital, o sea, es un plan con corazón, enfocado en lo más importante de cualquier sociedad, no en cuánto impacta la economía, si no en cuánto cambia la gente para bien, en cuánto se mejoran las condiciones de vida de la gente, es decir, un plan enfocado en el ser humano, que ese es la parte más importante de la continuidad”, afirmó.

Precisó que el documento consta de siete capítulos, siendo 4 de ellos los fundamentales.

El primero es de cómo se recibió el país en 2007, el segundo de qué se hizo desde ese entonces hasta el 2021 para transformar el país de manera positiva cambiando las condiciones económicas y sociales, además de la peor pandemia en Nicaragua, que fue la del odio y destrucción durante el intento fallido de golpe de Estado (IFGDE).

Al respecto, mencionó que solamente el IFGDE significó un impacto a la economía de 24 mil millones en pérdidas.

Recordó que antes que el sandinismo asumiera el país, se había atravesado por una época de indicadores “de no éxito”.

“Era la época de los fogones apagados, era una época de contradicción, una ruralidad con mucha capacidad de producción, con fogones apagados, viviendo prácticamente de la caridad internacional, donde la inversión más importante probablemente de los gobiernos neoliberales eran los semáforos para hacer un centro de concentración de miseria rural que se vino a las ciudades y las ciudades de los apagones permanentes”, refirió.

Afirmó que era una época donde no hubo compra de buses y en la que muchas cooperativas de transporte cerraron por falta de apoyo, 27 mil aulas destruidas, se habían instalado cobros a la autonomía escolar, se eliminó el vaso de leche y el analfabetismo creció de 12% a 22%.

“Hay dos indicadores que muestra un punto de inflexión. Allá por 2004-2005, el aceleramiento de la pobreza que ya iba caminando a más de punto y medio por año, que era el incremento, un salto del 45, al 2005 48.3%, es decir, íbamos en una ruta de 65-70% de pobreza y seguramente más del 30% de extrema pobreza, igual en la taza de homicidios había saltos de 4 puntos, 4 puntos y medio en los últimos 5 años, 2000 a 2005, es decir, íbamos por la ruta del triángulo norte y seguramente del norte de México, hubiéramos alcanzado muy fácil entre el 35 y el 60 homicidios por 100 mil”, señaló.

El ministro Acosta se refirió a las acciones tomadas una vez asumido el Gobierno el Comandante Daniel Ortega desde 2007, lo que ha hecho cambiar al país de manera positiva.

Mencionó que los indicadores relevantes reflejan un incremento de 99.6% de carreteras, la movilización de una gran cantidad de becas, se redujo de 93 a 21 por cada 100 mil la taza de materno-infantil, la inversión en energía, agua potable y saneamiento en 91%.

De la misma manera, la entrega de 21 mil 568 subsidios a viviendas nuevas más de 1.7 millones de estudiantes con educación gratuita, entre otras acciones que tienen que ver con el manejo eficiente de los presupuestos generales de la república y los obtenidos de la comunidad internacional.

“Es decir, la voluntad política estaba enfocada en tener un buen Gobierno que se enfocara en la lucha contra la pobreza y la extrema pobreza”, refirió.

Acosta refirió que se desarrolló un impulso por entregar la mejor infraestructura hospitalaria del sector público en Centroamérica, que ha tenido un impacto importante en la capacidad de atención de la pandemia por Covid-19 y la demanda de la salud pública en general.

“Es un salto y transformación en los temas de políticas públicas para el 2007, en temas vinculados a la educación se garantizó la merienda escolar, 1.2 millones de meriendas durante 200 días, una política realmente, de finitamente garantizar la matrícula, la retención, la promoción y asegurar la estabilidad y la calidad de la educación, ese es un tema relevante, la educación sigue siendo la inversión más importante del país, es la que asegura la transformación permanente con los saltos de la calidad educativa y la cantidad de estudiantes que tenemos de manera gratuita”, expuso.

Señaló que otro de los mayores logros es la inversión en la cobertura energética y la calidad del servicio, además de la construcción de la mayor cantidad de viviendas, 71 mil en total, siendo esta la mayor cifra en cualquier época de la historia del país, sumado a otros como la capitalización del sector rural para reducir la pobreza y garantizar la seguridad y la soberanía alimentaria.

“Esto nos dice que se ha dado un gran salto de transformación social y económico y nos indica qué brechas y qué demandas son las que tiene nuestra población, que es lo que plantean, sus principales demandas, los protagonistas sociales, productivos y económicos del país”, afirmó.

Destacó que el plan recoge la resiliencia social y económica que ha demostrado el pueblo de Nicaragua ante los diferentes impactos ocurridos en los últimos años.

“Y este capítulo nos dice que ningún país probablemente del globo haya tenido cuatro impactos consecutivos de gran tamaño, estamos hablando del intento fallido de golpe de Estado, la pandemia global que es el principal impacto global que ha habido en 2020, la cantidad de muertes lamentables y además la destrucción de la economía en la zona euro, o sea de todo el continente, pero además nosotros recibimos el impacto de dos huracanes consecutivos en menos de diez días sobre un país, tema que muestra los impactos del cambio climático”, afirmó.

En tal sentido mencionó que los huracanes, tuvieron un impacto de 990 millones de dólares, mientras que la pandemia por coronavirus fue de 2 mil millones de dólares.

No obstante, el impacto del intento fallido de Golpe de Estado alcanzó más de 24 mil millones.

“Es decir, el intento fallido de golpe, es la peor pandemia, es el peor impacto económico y social que ha tenido nuestro país desde su fundación, seguramente. Es equivalente a 25 o 26 Eta y Iota que cayeron sobre la costa del Caribe norte, tiene un impacto de 8 a 10 veces la pandemia, es decir, muestra de que definitivamente los que impulsaron este fallido intento de golpe de Estado, los que se articula con países imperialistas que realmente querían destruir el futuro, la esperanza de varias generaciones, pero al final definitivamente se muestra la capacidad, la resiliencia, la dedicación, las buenas políticas públicas del Gobierno del Comandante Daniel Ortega para que el país siguiera un rumbo de éxito social y económico”, expuso.